Ideas, poder e inversión de impacto

Por Esade Entrepreneurship Institute

Artículo basado en resultados de investigación de Lisa Hehenberger

¿Por qué algunas ideas triunfan en un determinado sector, industria o campo de estudio, mientras que otras son descartadas e ignoradas, o simplemente pasan desapercibidas?

Para responder a estas cuestiones, Lisa Hehenberger (Esade), Johanna Mair (Hertie School y Stanford) y Ashley Metz (Tilburg University) han elaborado un caso de estudio que analiza la inversión de impacto en Europa entre 2006 y 2018.

La inversión de impacto ascendió el último año a unos 208.000 millones de dólares en activos, gestionados por actores tan diversos como fondos de filantropía empresarial, fondos de pensiones, fundaciones filantrópicas, ONG, fondos de inversión libre y bancos. Este año se prevé que el campo de la inversión de impacto alcance los 307.000 millones de dólares en activos.

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El campo de la inversión de impacto se centra en desarrollar negocios escalables e independientes (Foto: Andre Eas/Twenty20)

Las ideas son una forma esencial de mantener el poder sin emplear la fuerza explícita. Y, aunque la investigación centrada en actores o sistemas organizativos nos ayuda a entender la dinámica del poder hasta cierto punto, los estudios no han dado la misma prioridad a las ideas.

Hehenberger y sus coautoras han analizado el desarrollo de ideas a través del conflicto o la oposición y cómo este proceso puede establecer o mantener el poder sistémico.

Las conclusiones de su estudio permiten comprender cómo se toman las decisiones, cómo se consolida el poder y cómo se producen cambios en las instituciones.

Ideas e inversión de impacto

La inversión de impacto es una modalidad relativamente nueva de inversión: los inversores aportan capital a empresas que buscan tener un impacto social y medioambiental destacado, a la par de unos resultados económicos positivos. El campo de la inversión de impacto se centra en crear negocios escalables e independientes, y pone foco especialmente en medir el progreso y el impacto.

Los principales actores en el campo de la inversión de impacto acostumbran a tener experiencia en el mundo de la filantropía, el capital riesgo, el gobierno y la banca. Las ideas de estos sectores tienden a conformar la base de los valores, las reglas y las normas que regulan la inversión de impacto.

Investigación "de dentro afuera"

Los resultados del estudio de Hehenberger y sus coautoras se basan en un método de investigación original que les ha permitido descubrir conocimientos relevantes y podría ser una alternativa para llevar a cabo investigaciones primarias.

Este método, según las autoras, utiliza un enfoque “de dentro afuera”, en que una de las investigadoras ya estaba trabajando en el campo de la inversión de impacto. Gracias a esta aproximación, el equipo investigador ha descubierto cómo las interacciones entre las personas que operan en este sector configuran las ideas.

Existe una diferencia básica entre este método y otros similares: en este caso, el investigador interno es alguien que trabaja activamente en el sector, en vez de un observador externo temporal sin experiencia práctica previa. Este método permite obtener resultados de investigación más sólidos, puesto que los investigadores "externos" interaccionan con el "interno" para someter a prueba y revisar constantemente las ideas preconcebidas. Esta forma de proceder es relativamente nueva, ya que muchos investigadores siguen analizando los procesos de cambio institucional de forma retrospectiva, y no en tiempo real.

El investigador interno es alguien que trabaja activamente en el sector, en vez de un observador externo sin experiencia práctica previa

La investigación "de dentro afuera" también suscita el debate sobre qué se considera una investigación relevante en los estudios sobre gestión y organización. Implicar a profesionales en el diseño de la investigación y en su implementación no siempre es recomendable, porque estos tienen sus propios sesgos e ideas preconcebidas. Sin embargo, en este caso, la investigadora interna (Hehenberger) era también una académica, y la colaboración e interacción dentro del equipo investigador mitigaba eventuales sesgos.

Las autoras afirman que el hecho de interaccionar constantemente y a fondo con el material objeto de estudio y, al mismo tiempo, con las personas activas en este campo aporta beneficios. En concreto, proporciona información que habría resultado muy difícil de obtener utilizando solo datos cuantitativos o solo un investigador "externo".

La vida, la muerte y el resurgimiento de las ideas

El estudio también aporta información para comprender cómo cambian las instituciones. Las investigadoras no solo han descubierto que los valores, las normas y las ideas son el resultado de una evolución constante, sino también que los resultados no siempre son obvios. Eso es, si se priorizan ideas alternativas pueden darse decisiones y resultados alternativos.

Las investigadoras han descubierto que reprimir las ideas es una vía esencial para favorecer determinadas ideas frente a otras

También han descubierto que las ideas perdidas no siempre son ideas muertas; en efecto, han observado que algunas ideas que se habían descartado a menudo eran recuperadas y reintroducidas en la discusión.

En concreto, las autoras han descubierto que ideas como la democracia, la inclusión y formas cooperativas de analizar cuestiones sociales acostumbran a surgir de los mismos actores que intervienen en inversiones de impacto. Pero a pesar de ello, con frecuencia estas ideas acaban siendo marginadas e ignoradas.

Las investigadoras concluyen que reprimir las ideas es una vía esencial para favorecer determinadas ideas frente a otras, y para crear y establecer ciertas normas, lo cual es un mecanismo de poder sistémico.

El equipo ha identificado tres vías principales por las cuales suelen reprimirse las ideas: devaluándolas, priorizando los medios a los fines y simplificándolas.

Reprimir ideas permite justificar y decantarse por una prioridad determinada. También limita el debate y las posibles opciones a tener en cuenta en la toma de decisiones. El control de las ideas supone el control de la cultura, lo cual a su vez limita las posibilidades –para lo bueno y para lo malo.

Artículo original: Lisa Hehenberger, Johanna Mair & Ashley Metz. The assembly of a field ideology: an idea-centric perspective on systemic power in impact investingAcademy of Management Journal, 62(6), 1672-1704 (2019)

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