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Las tutorías online individualizadas, ¿una vacuna para el impacto de la pandemia en la educación?

EsadeEcPol

La pandemia, los cierres escolares y la crisis económica han tenido un impacto muy negativo en el aprendizaje y en el desarrollo emocional de los alumnos en todo el mundo. Así lo muestran los primeros estudios con datos recogidos en tiempo real en Bélgica, Países Bajos, Alemania, Suiza, Australia y Estados Unidos. En un estudio realizado en Bélgica, por ejemplo, Maldonado y De Witte (2020) encuentran que aunque las aulas estuvieron cerradas tres meses (un tercio del curso escolar), la pérdida de aprendizaje en matemáticas fue equivalente a más de la mitad de lo que se aprende en un curso escolar completo. 

Esa pérdida de aprendizaje se ha concentrado de forma mucho más intensa en alumnos de entornos vulnerables. Mientras que las familias de clase media y alta pudieron responder a la situación de confinamiento dedicando más recursos, apoyo y tiempo a sus hijos, muchas familias de origen socioeconómico bajo disponían de menor capacidad para dedicar tiempo y apoyo de calidad a sus hijos. En un estudio con 350.000 alumnos realizado en Países Bajos, Burgess y Sievertsen (2020) muestran que los alumnos de familias de nivel educativo bajo experimentaron una pérdida un 40% mayor que la pérdida de aprendizaje del alumno promedio. 

La evidencia acumulada en más de 100 estudios experimentales muestra que los programas de tutorías individualizadas de refuerzo educativo son, junto a la educación de 0 a 3 años, la inversión educativa más efectiva.  

La crisis educativa provocada por la COVID-19 es una crisis “silenciosa”: su impacto es mucho menos visible que el de la crisis sanitaria o económica. Sin embargo, los efectos en el desarrollo educativo, en el bienestar emocional de los niños y niñas, en la equidad y en el crecimiento económico son también muy graves. Si no se ponen en marcha políticas públicas efectivas de respuesta, la pandemia resultará en incrementos de las brechas educativas y en pérdidas de oportunidades, cohesión social y crecimiento económico muy sustanciales en el futuro. 

La evidencia acumulada en más de 100 estudios experimentales muestra que los programas de tutorías individualizadas de refuerzo educativo son, junto a la educación de 0 a 3 años, la inversión educativa más efectiva.  

En este contexto, EsadeEcPol y la Fundación Empieza Por Educar (ExE) han puesto en marcha, durante la primavera de 2021, el programa Menttores, ofreciendo tutorías individualizadas online de refuerzo extraescolar gratuito, para apoyar a alumnos de entornos vulnerables y más castigados por la COVID-19. Concretamente, consistió en un programa intensivo online de 8 semanas, con 3 sesiones de 50 minutos por semana, para alumnos de 1º y 2º de ESO (de 12 a 15 años) en 18 centros educativos, públicos y concertados, de la Comunidad de Madrid y Catalunya (Barcelona y Lleida), priorizando centros con alumnado desfavorecido, como Usera o Vallecas en Madrid, Cornellà en Barcelona o del municipio de Lleida. 

Los resultados de los alumnos que participaron en el programa fueron muy positivos, superando las expectativas: 

  • El alumnado que formó parte de Menttores mejoró sus notas finales de curso en matemáticas en un 17% respecto al grupo de control, lo equivalente a recuperar seis meses de aprendizaje. 
  • Los niños y niñas que participaron en el programa aprobaron en la asignatura de matemáticas un 30% más que el grupo de control. 
  • Los alumnos que recibieron las tutorías también mejoraron en la prueba de matemáticas diseñada por nuestro equipo pedagógico en un 17%. 
  • El programa Menttores logró una reducción de la repetición escolar de 8,9 puntos porcentuales, lo que equivale a una reducción en un 75% en la probabilidad de repetir curso, comparado con el grupo de control. El reverso del resultado es que la probabilidad de pasar curso aumentó en un 10,1%.

Hasta lo que conocemos, Menttores es el primer programa de tutorías gratuitas 100% online, realizado por profesionales docentes, evaluado con una metodología experimental a nivel mundial. Los resultados del estudio también han sido extraordinariamente positivos tanto en el ámbito cognitivo como en el ámbito socioemocional para los alumnos. 

La calidad de la conexión a internet también resultó relevante para explicar los resultados: el efecto del programa fue más positivo entre aquellos alumnos que no experimentaron problemas con la conexión. Finalmente, observamos efectos más importantes entre niños y niñas de origen inmigrante y de familias monoparentales (aunque, en este caso, estas diferencias, debido al tamaño de la muestra, no son estadísticamente significativas). 

Los resultados del estudio también han sido extraordinariamente positivos tanto en el ámbito cognitivo como en el ámbito socioemocional para los alumnos. 

El programa Menttores demuestra que las tutorías online en grupos pequeños obtienen muy buenos resultados en España, similares a los que se obtienen en las tutorías presenciales evaluadas de forma rigurosa en otros países. Esto abre la posibilidad de diseñar programas más asequibles e inclusivos territorialmente para llegar a los que más lo necesitan, incluidas zonas rurales donde ahora no llegan programas de este tipo. 

Varios países de nuestro entorno han anunciado inversiones millonarias jamás vistas en el ámbito del refuerzo escolar y extraescolar para recuperar la pérdida de aprendizaje. Quizás el ejemplo más ambicioso es el de Holanda, que ha presupuestado 8.500 millones de euros para 3 años (unos 1.000 euros por alumno al año). España ya partía de una situación preocupante en lo que se refiere al logro educativo, el abandono escolar temprano y a las brechas educativas. Hasta el momento, desgraciadamente, las inversiones comprometidas para recuperar la pérdida de aprendizaje tras la pandemia están siendo comparativamente muy bajas. 

La enorme disponibilidad de financiación a través de fondos europeos debería permitir poner en marcha un programa de refuerzo educativo muy superior al anunciado por el Gobierno y las CCAA (mediante PROA+) de alrededor de 360 millones de euros para tres años. Nuestra propuesta es multiplicar por diez esa cifra, hasta acercarnos a los 3.600 millones de euros en tres años (1.200 millones anuales). A futuro, los programas de tutorías, con evaluaciones rigurosas previas, deberían pasar a formar parte del menú central de políticas educativas de todos los gobiernos. Pocas inversiones son tan rentables como escalar un programa de este tipo. Si extrapolamos los resultados de Menttores, solamente en lo que se refiere al éxito en la reducción de la repetición escolar, el gobierno ahorraría alrededor de 1200 millones anuales; lo mismo que costaría el plan de escalada que planteamos aquí. 

Todos los detalles sobre cómo se ha desarrollado el programa Menttores están recogidos en el vídeo del documental del proyecto.

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