Claves para gestionar con éxito la transición de ejecutivo a consejero
Pasar del rol directivo al consejo de administración requiere un cambio de enfoque y responsabilidades. Estos consejos te ayudarán a dar el salto en tu carrera profesional.
La transición en la carrera profesional de un puesto ejecutivo a miembro de un consejo de administración es, probablemente, uno de los pasos más importantes en la carrera de muchos directivos. Es un momento que culmina toda una trayectoria profesional y le otorgan elementos de reconocimiento y prestigio social que hacen de esta función una de las más deseadas para quienes inician la última fase de su carrera profesional.
Como miembro del consejo de administración de una empresa, el consejero participa en tres aspectos cruciales:
- En primer lugar, en el debate y aprobación de las decisiones más relevantes de la vida societaria.
- Asimismo, se implica en el proceso de control y supervisión de cómo el equipo ejecutivo implementa las decisiones adoptadas y alcanza los objetivos empresariales y compromisos adquiridos frente a los accionistas y otros grupos de interés.
- Finalmente, apoya la labor de los ejecutivos, proporcionando asesoramiento y orientación estratégica.
Sin embargo, una carrera exitosa como ejecutivo no tiene por qué anticipar una carrera exitosa como consejero. Los roles de ejecutivo y consejero son claramente diferentes, puesto que participan en momentos distintos del proceso de gestión empresarial. Incluso, tanto en base a nuestra experiencia trabajando con numerosos consejos como por lo que se previene en artículos y estudios académicos, existe del riesgo de que los consejeros se introduzcan o interfieran en exceso en el rol de los ejecutivos y generen distorsiones que puedan hacer incurrir en riesgos, tanto de ejecución como de control de la propia compañía.
Por ello, es importante tener en cuenta que la transición de directivo a consejero también implica un cambio en el enfoque y las responsabilidades de la persona. Como directivo, la persona puede haber estado más centrada en la gestión diaria de la empresa, mientras que, como consejero, su rol es más estratégico y orientado a largo plazo.
Elementos clave para un buen consejero
Una de las inquietudes habituales de los participantes de los programas de consejeros de Esade, así como de las personas que contactan con quienes asesoramos a los altos ejecutivos y a las compañías para cubrir posiciones en sus consejos de administración (executive search firms), es cómo tener un mejor entendimiento de los elementos clave para tener éxito en la gestión de esa transición de ejecutivo a consejero. Con este objetivo, hemos consultado a más de 300 profesionales (71% consejeros) y, a través de sus propias experiencias, hemos identificado algunos patrones de lo que funciona para poder ser consejero.
Los retos a los que se enfrenta un profesional que busca acceder a un consejo de administración son únicos en función de los aprendizajes adquiridos a lo largo de su carrera profesional:
- Por un lado, las competencias desarrolladas, conocimientos adquiridos, experiencias y situaciones vividas, resultados conseguidos y los errores y dificultades afrontadas.
- A esto se añaden las relaciones de confianza construidas, la visibilidad y el conocimiento que exista en el mercado sobre el valor que puede aportar.
- No menos importante es la forma en la que construimos el relato de estos elementos de valor y el impacto que podamos generar cuando interactuamos con asesores, prescriptores y, en última instancia, decisores en los procesos de acceso al consejo.
Evidencias para una transición exitosa
Tras el análisis realizado en el informe Gestión de la transición de directivo a consejero elaborado por el Centro de Gobierno Corporativo de Esade, hemos identificado una serie de evidencias para facilitar una transición exitosa:
1. Protagonizar procesos de transformación
Más allá de haber tenido puestos de liderazgo como primer ejecutivo o miembro de un comité de dirección, en los consejos resuenan especialmente las trayectorias de éxito de quienes han protagonizado procesos de transformación empresarial importantes. Probablemente, las sucesivas crisis que hemos vivido en los últimos años refuercen este aspecto. Al final, en los consejos queremos profesionales que hayan vivido y afrontado con éxito situaciones de gestión complejas como las que esa compañía tenga pendiente afrontar en los próximos años.
2. Una buena red de contactos
Entre las vías de acceso al consejo tiene mucha importancia la gestión de una red de contactos de calidad: inversores, accionistas, presidentes y otros miembros de consejos e influenciadores en este tipo de decisiones. Cabe decir que las diferentes vías de acceso priorizan de forma diferente según el género: las firmas de executive search, dedicadas a la captación de talento para los consejos, son más relevantes para las mujeres (2ª vía de más éxito) que para los hombres (4ª vía de más éxito).
3. Un relato diferencial
Desarrolla un buen relato de cuáles son los elementos diferenciales de tu trayectoria profesional y perfil como potencial consejero. Esto exige un ejercicio de introspección importante y nos obliga a proyectarlo de forma consistente en los diferentes canales y medios (biografía, perfil en redes sociales, elevator pitch...) aportando evidencias: qué sé hacer y qué evidencias tengo.
4. Conocimientos clave
Disponer de los conocimientos clave para la participación en un consejo (visión estratégica, conocimiento sectorial o gestión de riesgos, entre otros) es tan relevante como poder acreditar algunas habilidades y competencias blandas claves para tener éxito en las dinámicas internas del consejo (comportamiento profesional íntegro, tener la valentía y fortaleza para aportar una opinión o disponer de un criterio informado). Merece destacar que los aspectos relacionados con habilidades blandas son, en general, más valorados por quienes ya participan en varios consejos y buscan uno adicional que por quienes acaban de conseguir su primer consejo.
5. Involucrar a tu empresa
Una quinta evidencia es que debemos buscar la forma de involucrar a la empresa en la que ejercemos funciones ejecutivas en nuestro deseo de ser consejero, porque pueden apoyarnos para nuestra carrera más de lo que pensamos. Introducirnos en un consejo de una participada, en un patronato de una fundación o junta directiva de asociación en la que participe nuestra empresa, referenciarnos a una firma de executive search o apoyarnos en nuestra formación en gobierno corporativo son algunas de las iniciativas que podemos proponerles para que nos apoyen.
6. Prepara tus entrevistas
Finalmente, no debemos olvidar preparar bien nuestras entrevistas con la firma de executive search (en el caso de los procesos intermediados) o con los miembros del consejo que nos vayan a conocer. Antes de estas entrevistas debemos documentarnos y contactar con personas que conozcan bien la compañía para entender bien los valores, la cultura, el propósito, la estrategia o los retos más relevantes que afrontan. Además, debemos conocer bien los intereses y expectativas de los accionistas principales de la compañía y comprender el rol del consejo de administración en el modelo de gobierno de la compañía. Descansar en nuestro ingenio, capacidad de improvisación o de afrontar situaciones desconocidas no es siempre la mejor decisión para nuestro objetivo.
De directivo a consejero
En definitiva, la transición de directivo a consejero es una oportunidad para seguir aportando valor al éxito de una empresa, pero también exige asumir nuevos retos de desarrollo personal tanto en conocimientos como en habilidades que faciliten su consolidación en el nuevo rol, así como cambios de enfoque respecto al ejercicio de las responsabilidades que se asumirán como consejero.
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