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Cómo reducir el riesgo de caída en bolsa con la responsabilidad social corporativa

Ariadna Dumitrescu

La práctica de la responsabilidad social corporativa (RSC) por parte de las empresas puede jugar un rol importante a la hora mitigar el riesgo de caída del precio de las acciones, en especial en las empresas infravaloradas. Las iniciativas sociales de RSC en beneficio de los stakeholders desempeñan un papel mitigador más importante que las de gobernanza y medioambientales, que tienen un impacto menor. 

Estas son las conclusiones de Ariadna Dumitrescu, de Esade, y Mohammed Zakriya, de la IESEG School of Management, cuya investigación aporta pruebas sobre la diferente incidencia en el riesgo de caída de la cotización bursátil de las iniciativas de RSC destinadas a los distintos grupos de stakeholders. 

En un artículo publicado en el Journal of Corporate Finance, Dumitrescu y Zakriya explican que aplicaron un marco único para estudiar la relación entre RSC, riesgo de caída de la cotización bursátil y valoración de la empresa. Utilizando datos de más de 35.000 empresas estadounidenses desde 1991 hasta 2015, analizaron el desempeño bursátil, junto con datos de los MSCI sobre la RSC en materia medioambiental, social y de gobernanza

El papel de la RSC a la hora de mitigar el riesgo de caída del precio de las acciones viene muy determinado por la valoración de la empresa

“La asociación entre RSE y rendimiento financiero ha sido objeto de un amplio debate en los últimos años”, explican. “Y, mientras que la literatura ha señalado claramente la importancia de la RSC en la valoración de las empresas, el presente estudio es el primero que muestra que el papel de la RSC a la hora de mitigar el riesgo de caída del precio de las acciones viene muy determinado por la valoración de la empresa. Al estudiar conjuntamente los stakeholders, el riesgo de caída y la valoración de la empresa, investigamos si y cómo la RSC puede mitigar o acentuar el riesgo futuro de caída de la cotización bursátil, supeditado a la infravaloración de las empresas.” 

Stakeholders vs. accionistas 

En el viejo debate entre stakeholders y accionistas, las responsabilidades económicas, legales, éticas y filantrópicas de las empresas han tendido a favorecer los intereses de los segundos. Pero, en una declaración de 2019, un consorcio de más de 200 altos directivos estadounidenses, entre ellos Jeff Bezos y Tim Cook, se comprometieron a liderar sus empresas “en beneficio de todos los stakeholders –clientes, empleados, proveedores, comunidades y accionistas.” 

Transcurridos dos años desde entonces, dicha declaración sigue suscitando escepticismo. Sin embargo, Dumitrescu y Zakriya señalan que la participación de los stakeholders a través de las actividades de RSC no necesariamente tiene que ir en detrimentos de los intereses de los accionistas, si aquellos logran generar valor a largo plazo para la empresa. 

“Intentamos comprender si el rol de la RSC como mitigadora del riesgo es un canal importante que puede generar valiosos beneficios tanto para las empresas como para sus inversores”, señalan.  

Analizamos si los stakeholders pueden influir en la acumulación de malas noticias de gestión y las caídas de precios que ello ocasiona

“En concreto, estudiamos de qué modo las empresas infravaloradas en los mercados pueden beneficiarse de las actividades de RSC como mitigadora del riesgo de caída del precio de las acciones. Centrándonos en este riesgo, investigamos el comportamiento que tiende a acumular malas noticias de gestión y su capacidad para incrementar la asimetría informativa.  

“En otras palabras, analizamos si los stakeholders pueden influir en la acumulación de malas noticias de gestión y cómo pueden hacerlo, y las caídas de precios que ello ocasiona, y cómo afecta, en este sentido, el hecho de que una empresa esté infravalorada.” 

La acumulación de las malas noticias  

El principal objetivo, según Dumitrescu y Zakriya, es comprender qué impacto tienen las distintas categorías de desempeño de la RSC en la acumulación de malas noticias, o la ocultación selectiva de las malas noticias a los inversores.  

Cuando el desempeño responsable de la RSC genera unos informes financieros y contables responsables (el efecto de los stakeholders), la transparencia de estas prácticas reduce la probabilidad de acumulación de malas noticias y, con ello, la posibilidad de que se produzcan caídas del precio de las acciones.  

Algunas categorías o dimensiones de la RSC pueden incentivar la acumulación de malas noticias de gestión, mientras que otras pueden mitigarlas

Sin embargo, una RSC satisfactoria podría ser simplemente un mecanismo blanqueador que ocultara una conducta directiva irregular”, explican Dumitrescu y Zakriya. “Esto puede ocurrir cuando los directivos se dedican a gestionar sus ganancias y ofrecen información financiera inexacta (el efecto de los costes de agencia), lo cual incrementa la probabilidad de que los directivos oculten las malas noticias y de que se produzcan futuras caídas de la cotización bursátil.” 

“Esperamos que estas influencias opuestas en el riesgo de caída varíen al analizar cada una de las categorías de las acciones de RSC, en vez de su desempeño global. En efecto, algunas categorías o dimensiones de la RSC pueden incentivar la acumulación de malas noticias de gestión, mientras que otras pueden mitigarlas.” 

El impacto de los distintos grupos de stakeholders 

Los datos ESG incluyen siete categorías de actividades de RSC que pueden ser puntos fuertes o factores de preocupación: la comunidad, la gobernanza, la diversidad, las relaciones laborales, el medio ambiente, los derechos humanos y el producto. Tras analizar la influencia de cada categoría por separado, Dumitrescu y Zakriya descubrieron que solo la dimensión social de la RSC influye en las futuras caídas de la cotización

“Esto es importante desde la perspectiva de los inversores, porque mostramos que la influencia mitigadora del desempeño global de la RSC en el riesgo de caída viene determinada principalmente por las actividades sociales y por sus subcategorías que se orientan al ámbito local”, explican. 

Sin embargo, el análisis de la dimensión social reveló que los resultados no eran homogéneos: las actividades sociales destinadas principalmente a los stakeholders, como los clientes y los empleados, reducían la probabilidad de una caída, mientras que las que se dirigían a la sociedad en conjunto, como las iniciativas relacionadas con los derechos humanos y la diversidad, aumentaban las posibilidades de caída o bien no tenían ningún impacto. 

Si los directivos se preocupan por la comunidad, por los empleados y por los clientes, es más probable que sean también más sensibles a las necesidades de los inversores

Las empresas que identifican como destinatarios de sus acciones a grupos concretos de stakeholders y que presentan unas relaciones laborales más sólidas, que impulsan más iniciativas comunitarias y cuyos productos tienen un mayor desempeño, tienen bastantes menos probabilidades de experimentar una caída de la cotización en el futuro”, señalan Dumitrescu y Zakriya. 

“Si los directivos se preocupan por la comunidad, por los empleados y por los clientes, es más probable que sean también más sensibles a las necesidades de los inversores; esto les ayuda a evitar el acopio de malas noticias. Por su parte, los inversores valoran positivamente las actividades de RSC que se dirigen a estos grupos de stakeholders.” 

“Por otra parte, los directivos no pueden ocultar la información general relativa a la gobernanza que proporcionan los MSCI de los inversores, de ahí que la dimensión de la gobernanza apenas incida en las caídas”, prosiguen. “Asimismo, las iniciativas medioambientales suelen ser más a largo plazo y poco comprendidas, con lo cual también influyen poco en posibles caídas de la rentabilidad de las acciones.” 

Riesgo y valoración  

Para identificar el papel que juega la valoración de la empresa en el desempeño de la RSC y en el riesgo de caída del precio de las acciones, Dumitrescu y Zakriya dividieron la muestra conforme a la medida de la valoración errónea de Rhodes-Kropf.  

“Nuestros resultados muestran que, efectivamente, el efecto de la RSC como mitigadora del riesgo de caída de la cotización es mayor en el caso de las empresas infravaloradas”, aseveran. “Con respecto a las diversas categorías de stakeholders, encontramos que solo los subgrupos de comunidad y relaciones laborales se ven moderados por la infravaloración de la empresa.” 

“En conjunto, estas conclusiones corroboran la visión de buena gobernanza de la RSC y señalan que esta, y en concreto su dimensión ESG social, y algunos de los grupos de stakeholders guardan relación con la maximización de la riqueza de los accionistas, debido a su efecto mitigador de futuras caídas en su cotización.” 

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