10 prioridades para los consejos de administración en 2021

Centro de Gobierno Corporativo

La covid-19 ha tenido un impacto global en todos los ámbitos y el gobierno corporativo no ha sido una excepción. La pandemia ha estresado el modelo de gobernanza de las empresas, un hecho que ha obligado a muchas compañías a revisar su agenda de prioridades en materia de gobierno corporativo.

Mario Lara, director del Centro de Gobierno Corporativo de Esade, analiza el impacto de la covid-19 y las prioridades estratégicas en la agenda de los consejos de administración para 2021.

La agenda de prioridades para los consejos de administración en 2021:

 

1. La covid y su impacto

La respuesta de las compañías a los nuevos retos que se presentan en 2021 seguirá ocupando un espacio relevante en la agenda de los consejos de administración, fruto de la disrupción y la incertidumbre que la covid-19 ha generado en muchos sectores. En algunos casos, la respuesta se centrará en seguir monitorizando el impacto en las operaciones, la financiación, la salud y el bienestar de los trabajadores. Pero en la mayoría requerirá revisar la estrategia y el modelo de negocio, dado que algunos de los cambios que hemos visto en el consumo, el modelo de relación con los clientes, las cadenas de aprovisionamiento o en las formas de trabajo, por poner algunos ejemplos, han venido para quedarse.

El consejo debe tener un profundo entendimiento de todo ello y debe participar del debate y aprobar los cambios que los nuevos retos implican para cada compañía.

2. Gestión de riesgos

La covid-19 ha puesto de manifiesto la importancia de la gestión de riesgos y, especialmente, los no financieros. Los consejos seguirán dedicando mucho tiempo a la revisión y actualización de los mapas de riesgo y al desarrollo de los planes de gestión de crisis, así como a los planes de contingencia.

El consejo debe tener un excelente entendimiento de quién es el “propietario de cada riesgo clave” a nivel directivo y qué acciones están previstas para minimizarlo o eliminarlo. También tiene que velar para que los procesos de gestión y gobierno de los riesgos estén acompasados con los cambios en el perfil de riesgo de la compañía y que los medios y estructura de la dirección de riesgos sean los adecuados para afrontar la situación que vive cada compañía.

3. Aceleración de los procesos de digitalización

La covid ha acelerado los procesos de digitalización. El consejo seguirá incrementado la dedicación a este ámbito en al menos cuatro aspectos: las implicaciones sobre su propio funcionamiento interno, las nuevas posibilidades de relación con sus accionistas –incluidos los accionistas retail–, el impacto en la cadena de valor de cada negocio, y la mayor relevancia de algunos riesgos como la ciberseguridad.

4. La RSC, una prioridad en la agenda de los consejos

La RSC o el ESG van a estar muy presentes en la agenda de los consejos. En este ámbito, destacan cuatro aspectos:

  1. El impulso que la Reforma del Código de Buen Gobierno ha dado a este ámbito reforzará la importancia de los asuntos ESG en la agenda del consejo y en su propia organización y configuración; más compañías optarán por constituir comisiones de sostenibilidad. Los consejeros deberán mejorar, por lo tanto, su formación y algunos consejos se reforzarán con nuevas incorporaciones.
  2. Veremos mayores esfuerzos para incluir los asuntos ESG adecuadamente en el debate estratégico, incluida la dimensión social, que ha reforzado su importancia con el impacto de la pandemia. Cada vez existe más evidencia empírica de su intrínseca correlación con los buenos resultados financieros en el medio y largo plazo. Los accionistas e inversores, los clientes, los empleados, los financiadores y la sociedad en su conjunto están cada vez más vigilantes y comprometidos.
  3. El mayor escrutinio de accionistas e inversores sobre el reporting no financiero, lo notaremos esta temporada de juntas, desde los roadshows con inversores, los contactos con los proxys y en las votaciones de la propia junta.
  4. Finalmente, los consejos además deberán valorar si los planes de objetivos y las políticas de retribución variable de los consejeros ejecutivos y altos directivos reflejan adecuadamente la importancia que los accionistas e inversores están dando a los asuntos ESG.

5. Comportamiento más activo de accionistas

En 2020 observamos un comportamiento más activo, que no activista, de accionistas en diferentes compañías. Sin duda, la mayor concienciación de los accionistas por cómo sus compañías navegan en las dificultades que, en muchos casos, la covid ha acentuado, obligará a redoblar las acciones para conectar y dialogar de forma sistemática. Y no solo con los accionistas e inversores, sino también con otros grupos de interés, incluidos los empleados, acreedores y administraciones públicas, para asegurar que entendemos su sensibilidad y sus preocupaciones respecto a los resultados empresariales.

6. Cambios en el accionariado de las compañías

En 2021 seguiremos viendo numerosos cambios en el accionariado de las compañías. Las valoraciones se han ajustado, existe liquidez y apetito de inversión. Sigue habiendo oportunidades de consolidación de sectores y necesidades no cubiertas en muchos mercados. El acceso a financiación sigue siendo barata. Todos ellos son motivos adicionales para reforzar la relación con accionistas institucionales y retail.

En 2021, los consejos también revisarán los modelos de remuneración de accionistas vía dividendos o recompra de acciones, que se reactivarán después de un año 2020 complicado.

7. La diversidad en la lista de prioridades

La diversidad seguirá en la lista de prioridades de los consejos de administración y no solo por el incremento del número de consejeras ante el cambio introducido en el CBG, elevando al 40% la recomendación para el 2022, sino también por el mayor escrutinio de la presencia de mujeres en la alta dirección de las compañías.

8. Incorporación de nuevos perfiles

Asimismo, el impacto de la covid-19 reforzará la necesidad de incorporación de perfiles más tecnológicos/digitales, así como con experiencia en gestión de riesgos no financieros e incluso en la gestión de personas y otros ámbitos de lo social. Será imprescindible, por lo tanto, que las CN&R presten mayor atención a la renovación del consejo junto al seguimiento de los mapas de talento de las compañías y los planes de sucesión, incluidos los del CEO y su equipo directivo.

9. Gestión del talento

Sin duda, otros temas relacionados con la gestión de personas y el talento van a seguir en el top de la agenda, como por ejemplo: las nuevas medidas que en el ámbito laboral exija la situación económica y de mercado o necesidades que surjan de los planes de recuperación de actividad, el reforzamiento de las acciones para mantener el compromiso y motivación de los equipos, los planes post covid de extensión del teletrabajo, la revisión del alineamiento de los modelos de retribución del consejo, la dirección y el de los empleados, las necesidades de nuevas capacidades en un mundo post covid, y los consecuentes planes de atracción de talento o de reskilling/upskilling de capacidades. Las CN&R seguirán viendo reforzada su agenda, con todo ello, en 2021.

10. Propósito empresarial

Por último y quizás por su amplitud, comprensivo de muchos de los temas que han salido anteriormente, seguirá muy activo el debate de estos últimos años sobre el propósito de la empresa y las implicaciones que debe tener en su implementación efectiva.

El debate sobre la primacía o no de los accionistas vs. otros grupos de interés se refleja en la reformulación que muchas compañías han hecho de su propósito. ¿Para qué existen? La definición del propósito debe modelar los valores y la cultura, que deben acompañar el despliegue de la estrategia y la implantación del modelo de negocio. Nuestros empleados, nuestros clientes, nuestros accionistas e inversores, y la sociedad en su conjunto están aprendiendo a identificar de forma cada vez más rápida la inconsistencia entre estas diferentes dimensiones.

El escrutinio sobre este ámbito se va a redoblar este año por parte de los inversores y proxy advisors, y los consejos de administración deben incrementar su atención al mismo.

2021 seguirá marcado por la covid y sus múltiples impactos. Las compañías deben adaptarse con rapidez a este nuevo entorno. La sociedad y la mayor parte de los sectores de actividad económica no van a ser iguales que antes de la pandemia. 2021 va a ser un año importante para seguir adaptándonos al nuevo entorno y, a su vez, empezar a jugar nuestras cartas de cara a la recuperación. Los planes para “el rebrote” que se preparen tendrán su protagonismo en la mesa de nuestros consejos de administración.

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