'Networking' en Zoom: Sí, se puede

Hace casi un año que la pandemia provocada por el coronavirus transformó las vidas de la mayor parte de los habitantes del mundo. En Europa, los confinamientos “duros” de los primeros meses dieron paso a una larga y cambiante lista de restricciones y normas, básicamente para limitar las relaciones sociales presenciales y evitar así la propagación del virus.

Estas nuevas normas han cambiado radicalmente numerosos aspectos de nuestras vidas, entre ellos la formación. Las sesiones presenciales han sido sustituidas por las clases online y por los formatos híbridos, estos últimos con estrictas normas de seguridad para garantizar la protección de los participantes y de los profesores.

La rápida digitalización de las clases ha permitido descubrir nuevas herramientas y recursos virtuales que enriquecen la formación y la flexibilizan, para que todos los participantes, sea cual sea su situación, puedan tenerla a su alcance de forma cómoda y sin perder detalle.

Las nuevas herramientas y recursos virtuales enriquecen la formación y la flexibilizan

Los datos demuestran que las salas de reuniones presenciales han dejado paso a los encuentros virtuales. En tan solo cuatros meses desde que se detectaran los primeros casos de covid-19 en Occidente, el uso de plataformas como Teams o Zoom se disparó un 894 % y un 677 %, respectivamente. La ubicuidad y la versatilidad de estas plataformas, que ya permiten organizar encuentros con reuniones en paralelo, las ha convertido también en un recurso útil para aquellas escuelas que quieren ofrecer formación y networking en un único entorno.

“Ya se trate de eventos de formación, conferencias para estudiantes o ponencias de expertos, todo se puede convertir en virtual mediante el uso de plataformas para videoconferencias en vivo o la grabación de un webinar. En ambos casos, podremos grabar el contenido, difundirlo y reutilizarlo posteriormente”, apunta Andrés Raya, profesor y director de programas de Esade Executive Education.

Para Raya, los actos de formación híbridos, “aunque requieren una mayor implementación, ofrecen una gran cantidad de beneficios, que superan con creces sus costes”. En este sentido, las ventajas que ofrecen en alcance, análisis y flexibilidad superan las del componente virtual.

Los actos de formación híbridos ofrecen una gran cantidad de beneficios, que superan con creces sus costes

Este formato permite aumentar el público potencial de los eventos, al tiempo que posibilita que los asistentes se unan desde el lugar que más les convenga –“como profesor, empiezo a acumular anécdotas al respeto”, apunta Raya– y mejora la gestión del tiempo, al facilitar la transición entre reuniones. “En lugar de las típicas reuniones de una hora, se pueden realizar tres reuniones enfocadas de 15 minutos en una hora (con descansos de 5 minutos).”

La flexibilidad para los participantes y para los organizadores se ve complementada por una mayor disponibilidad de datos, con el fin de analizar el comportamiento de los participantes y mejorar los programas conforme a los resultados obtenidos.

Más allá del formato de las clases, las normas de seguridad y la presencia creciente de los formatos virtuales, también ha cambiado el networking entre los compañeros de clase, uno de los valores añadidos de la formación para directivos. Definitivamente, no es lo mismo conocer a tus compañeros entre clase y clase o en los eventos sociales que hacerlo de forma virtual, pero hay muchas herramientas a disposición de los organizadores y de los propios asistentes que les permiten ampliar tanto o más que antes sus redes de contactos en las formaciones online.

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Sin embargo, no todo depende de los organizadores de la formación. Más allá de contar con una infraestructura y una agenda pensada para potenciar el networking, los participantes deben adaptar sus estrategias al entorno virtual para sacarle el máximo provecho.

Lo básico es disponer de una infraestructura de conectividad suficiente para participar en las sesiones sin problemas, por lo cual una conexión a internet de alta velocidad y un equipo de audio y vídeo con buena calidad son básicos en cualquier despacho de teletrabajo. También es importante evitar las interrupciones (si alguien está conectado a Netflix mientras estamos en una reunión, esto puede afectar a nuestra conexión) y cuidar el entorno en que nos presentamos. “Una buena iluminación puede hacer maravillas”, apunta Raya en este sentido, que personalmente recomienda el uso de los auriculares: “No son necesarios, pero mejorarán mucho la calidad del encuentro”.

Los participantes deben adaptar sus estrategias al entorno virtual para sacarle el máximo provecho

Más allá de los aspectos técnicos, como señala la revista Entrepreneur, es importante estar familiarizados con las plataformas y prepararnos del mismo modo que nos prepararíamos para un encuentro cara a cara.

Finalmente, y de forma similar a los encuentros antes de la pandemia, es esencial dar continuidad a nuestra estrategia de networking, una vez finalizado el encuentro. Las redes sociales son la plataforma ideal para ello, empezando por LinkedIn, pero contando también con un amplio abanico de posibilidades, según nuestros objetivos.

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