La importancia de apoyar las transiciones de los ejecutivos

Sin duda, las transiciones son los momentos más difíciles en la carrera de un ejecutivo, cuando necesita más y mejor ayuda para lograr un buen desempeño. En general, el éxito o el fracaso en los primeros meses en que ejerce su nueva posición predicen su éxito o fracaso futuros. “No tendrás una segunda oportunidad para crear una buena primera impresión.” (Mark Twain)

Por otra parte, para la empresa es muy importante que los nuevos ejecutivos empiecen pronto a desempeñar sus puestos con éxito. Prácticamente todas las grandes empresas son efectivas a la hora de contratar y orientar a los nuevos empleados. Sin embargo, aunque se supone que están haciendo un buen trabajo al integrarlos en sus nuevos puestos y organizaciones, en la práctica puede que no sea así. Los datos del mercado señalan que el 40% de los líderes fracasan antes de los 18 meses en sus nuevas responsabilidades.

La primera etapa es clave y, por ello, es fundamental integrarse con agilidad. Aunque debe haber comprensión y flexibilidad por parte de la empresa, es esencial una actitud adecuada por parte del nuevo empleado. Entender la organización y conocer su cultura, qué se espera de él y qué puede aportar como líder es un paso previo para construir alianzas con los equipos y con otros directivos, objetivos básicos que debe alcanzar en las primeras semanas, para empezar a generar resultados enseguida.

Para ello, cada vez es más habitual en los Estados Unidos y en el norte de Europa que los nuevos directivos cursen un programa de transición o que los departamentos de recursos humanos de las empresas lo implementen cuando se incorpora un cargo de dirección. Tanto los directivos como las empresas están constatando que contar con un plan de transición contribuye a asegurar el éxito de sus nuevas incorporaciones y permite a los nuevos líderes avanzar en la consecución de sus objetivos.

Modelo 3D de transición

La transición a una nueva empresa debe abordarse de una forma planificada y gestionarse desde una perspectiva global. El modelo 3D que recomendamos en Esade contribuye a aumentar las posibilidades de éxito mediante tres pasos esenciales: diagnóstico de la situación, definición de la estrategia y despliegue de los planes de actuación.

El diagnóstico de la situación incluye la evaluación de los retos a que se enfrenta el ejecutivo, la comprensión del tipo de transición por la cual está pasando, la evaluación de sus puntos fuertes y débiles, así como de sus energías y de su estilo de liderazgo. Incluye también la planificación de un buen arranque y el diagnóstico del nuevo negocio, la evaluación de la cultura de la empresa y la identificación de las principales oportunidades, desafíos y prioridades.

La definición de la estrategia comprende la identificación de los principales componentes estratégicos, el despliegue de los objetivos y los resultados básicos, y el establecimiento de un proceso de revisión efectivo, y termina con el diseño de una organización ágil.

El despliegue de los planes de actuación consiste en el desarrollo del equipo, la gestión de los stakeholders y el establecimiento de alianzas, así como el liderazgo del cambio, con la aceleración de la transformación del negocio, la eliminación de barreras y la consecución de éxitos a corto plazo.

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Formación para una transición exitosa

El modelo 3D es el punto de partida del programa Executive Transitions y se basa en la experiencia adquirida en los últimos años trabajando con cientos de ejecutivos en transición, en estrecha colaboración con el IMD y con el profesor Michael Watkins, autor de Los primeros 90 días.

Prepararse para una transición ayuda a comprender los retos asociados a ella, el estilo de liderazgo del directivo, sus puntos fuertes y débiles, así como su encaje en la nueva organización, todo lo cual le facilita un buen arranque en su nuevo rol.

Diagnosticar la situación del nuevo negocio o unidad, restablecer y desplegar la dirección estratégica para impulsar su crecimiento y reflexionar sobre cómo introducir componentes ágiles en el diseño organizativo, así como desarrollar un equipo de alto rendimiento, son elementos esenciales que deben analizarse con detenimiento para garantizar su éxito.

Pese a ello, y sin tener en cuenta el coste elevado que este tipo de fichajes tiene para las empresas y para las personas involucradas, las transiciones de directivos suelen centrarse en transmitir los valores, la cultura y los objetivos de la nueva empresa a la nueva incorporación, con la esperanza de que un baño en esta nueva realidad sea suficiente para garantizar su encaje en la organización.

Sin embargo, muchas veces el éxito requiere también una introspección por parte del nuevo líder, para que pueda ver de qué modo su experiencia, su estilo y sus habilidades pueden pulirse para encajar a la perfección en su nueva posición y aterrizar con éxito en un nuevo eslabón de su carrera profesional.

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