La automatización: ¿creará más empleos de los que destruirá?

Por Anna Ginès i Fabrellas

La revolución digital introducirá cambios radicales en el mercado de trabajo. Las nuevas tecnologías optimizarán los procesos de producción y automatizarán muchas tareas y puestos de trabajo. La era de la automatización, ¿se convertirá en una amenaza o una oportunidad para generar puestos de trabajo?

En 2015, los profesores Carl Benedikt Frey y Michael Osborne de la Universidad de Oxford predijeron que el 47% de los trabajos existentes correrían el riesgo de ser reemplazados por máquinas. Su predicción incluía también ocupaciones aparentemente más difíciles de sustituir, como el trabajo de modelos o actores. De hecho, hay empresas que ya están utilizando a personas ficticias para sus anuncios.

Otros expertos, sin embargo, pronostican que el futuro no será tan negro. La creatividad, la inteligencia emocional y la flexibilidad cognitiva son cualidades humanas que los robots nunca serán capaces de reemplazar. Este hecho impedirá la dominación total de los robots en el mundo laboral.

Creativity
La creatividad es una cualidad humana que los robots nunca podrán reemplazar (Foto: Calum Macaulay/Unsplash)

En el informe A future that works, McKinsey Global Institute afirma que solo el 5% de los trabajos actuales podrían ser completamente automatizados, mientras que el 60% de las ocupaciones tienen, como mínimo, un 30% de tareas con potencial de ser automatizadas. El informe Skills revolution de ManpowerGroup también estima que el 65% de los puestos de trabajo del futuro todavía no existen.

Más allá de los pronósticos sobre el impacto de la robotización y la automatización en el mercado laboral hay cuestiones que han sido ampliamente aceptadas:

  • La automatización provocará una destrucción considerable de puestos de trabajo (el alcance y posibles efectos de la automatización siguen siendo temas de debate).
  • Si la destrucción de empleo se compensa con la creación de nuevos perfiles, las ocupaciones que se creen no serán en los mismos sectores ni países donde se hayan destruido los puestos de trabajo. Como consecuencia, se espera que en este proceso haya "ganadores" y "perdedores".
  • Para los estados, también será imprescindible gestionar la transición de las personas que pierdan sus puestos de trabajo. En este escenario, las organizaciones gubernamentales y las propias empresas tendrán que jugar un papel clave gestionando esta transición.
  • Se pronostica que la formación, la flexibilidad y el aprendizaje se convertirán en cualidades imprescindibles en el futuro del mercado laboral.

Renta básica garantizada

En este escenario impulsado por la destrucción de puestos de trabajo surgen varias preguntas. ¿Qué papel jugarán los humanos en un futuro donde la automatización reemplazará muchas tareas? ¿Cómo será la vida si el trabajo deja de ser el núcleo de nuestras vidas? ¿Cómo podremos garantizar una vida digna después de la destrucción de puestos de trabajo? Como Erik Brynjolfsson y Andrew P. McAfee se preguntan en Foreign Affairs, ¿seguirán los humanos el camino de los caballos?

¿Qué papel jugarán los humanos en un futuro donde la automatización reemplazará muchas tareas?

La revolución digital plantea una pregunta adicional: ¿será necesario proporcionar ingresos mínimos garantizados para proteger a las personas que no tengan acceso al empleo?

Algunos gobiernos, incluidos los de Canadá, Finlandia, los Países Bajos y Cataluña, han introducido planes piloto de renta básica. En términos estrictos, estas pruebas respaldadas por el gobierno no son una renta mínima básica sino una ayuda financiera para familias con recursos insuficientes.

En esta línea, la Unión Europea está analizando si sería bueno o no introducir un salario mínimo garantizado en todos los estados miembros.
 
Esta posibilidad plantea otra pregunta: ¿los robots tendrán que pagar impuestos? O técnicamente hablando, ¿tendrán que pagar las empresas que usan robots una tarifa que cubra los gastos del gobierno para ayudar a garantizar que los desempleados tengan una vida digna? Aunque pueda parecer una idea futurista de Isaac Asimov en I, Robot (1950), de hecho es una propuesta real incluida en un informe del Parlamento Europeo con recomendaciones sobre derecho civil y robótica.

Dada la dificultad de determinar qué es un robot (¿es la Thermomix un robot?) y el interés en evitar que la innovación se desacelere, otras propuestas han pedido que las pensiones públicas se financien a través de mayores impuestos sobre las ganancias de capital.

4 riesgos laborales derivados de las nuevas tecnologías

El debate sobre el futuro del trabajo va más allá del impacto que la robótica y la automatización tendrán en la destrucción y la creación de nuevos empleos.

La revolución digital también está introduciendo cambios adicionales en el ámbito laboral que podrían amenazar los derechos fundamentales de los trabajadores:

1. Riesgos de protección de datos

El gran volumen de datos personales disponibles está aumentando la cantidad de información que las empresas tienen sobre el comportamiento de sus empleados durante las horas de trabajo, pero también sobre sus preferencias, tendencias políticas, orientación sexual, actitudes, actividades, etc.

La revolución digital está introduciendo cambios en el ámbito laboral que pueden amenazar los derechos fundamentales de los trabajadores

En este contexto será fundamental tomar medidas para evitar que las empresas utilicen datos personales para tomar decisiones como contratar, promocionar o despedir a trabajadores partiendo de variables no relacionadas con el ámbito laboral.

2. Nuevas formas de control

La tecnología también permite formas más avanzadas de control de los trabajadores: desde sistemas tradicionales como cámaras de vigilancia o servicios de geolocalización hasta sistemas más sofisticados que constantemente extraen datos, como el asistente virtual Alexa.

Los algoritmos tienen sesgos que pueden perpetuar situaciones discriminatorias existentes

Cuando surjan conflictos relacionados con el trabajo derivados de estas formas de control será imprescindible establecer reglas que garanticen que se respetan los derechos de privacidad de los empleados.

3. Igualdad en el lugar de trabajo

Las nuevas tecnologías también amenazan la igualdad en el lugar de trabajo. El uso de big data y algoritmos sofisticados para guiar decisiones comerciales puede conducir a problemas de discriminación.

Los algoritmos tienen sesgos que pueden perpetuar situaciones discriminatorias existentes en lugar de objetivar y neutralizar la toma de decisiones.

4. Salud y seguridad en el trabajo

La tecnología y la automatización pueden introducir riesgos laborales adicionales relacionados con la seguridad y la salud de los empleados:

  • Riesgos psicosociales derivados del uso constante e ininterrumpido de la tecnología. (Por ejemplo, recientemente se ha introducido como medida preventiva el derecho a la desconexión digital).
  • Los riesgos derivados de la "robotización" de los empleados que están sujetos a plazos inflexibles y expectativas de productividad sin precedentes.
  • Riesgos físicos derivados del uso de la robótica colaborativa y nuevos riesgos psicosociales vinculados a la introducción de nuevas formas de inteligencia artificial en el lugar de trabajo.

El futuro del trabajo plantea muchos desafíos. Las nuevas tecnologías tienen el potencial de crear nuevos empleos, pero también dejan muchos riesgos en el aire. Los gobiernos, las empresas y los ciudadanos deberán trabajar juntos para configurar un futuro laboral que ofrezca oportunidades para todos.

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