Las secuelas del caso Achmea son malas noticias para la energía sostenible

Entrevista basada en una investigación de Enric R. Bartlett

En 2018, la compañía holandesa de seguros de salud Achmea perdió una batalla legal que podría perjudicar el futuro de las inversiones internacionales en energías renovables.

 

Enric R. Bartlett, profesor de derecho en Esade Law & Business School, examina las consecuencias negativas de las secuelas del caso Achmea y por qué la decisión de la Unión Europea es una mala noticia para las inversiones internacionales en el sector de la energía.

Do Better: ¿Qué pasó en el caso Achmea?

Enric Bartlett: Hace unos años, Achmea invirtió en la República Eslovaca cuando el mercado de los seguros de salud aún estaba privatizado. Pero años más tarde, el gobierno eslovaco decidió renacionalizar el mercado de seguros de salud, una decisión que llevó a la expropiación de Achmea.

¿Se compensó a los inversores por esta expropiación?

El tribunal arbitral, que resolvió el caso facultado por el Tratado Bilateral de Inversiones entre los Países Bajos y Eslovaquia, consideró que esta renacionalización violaba el Tratado Bilateral de Inversiones entre ambos países y dictó un laudo en virtud del cual Achmea debía ser indemnizada con 22 millones de euros.

Pero este no fue el final de la historia, ¿verdad?

No. Tras una larga disputa legal, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea acabó revocando esta decisión ...

¿Por qué?

Resumiendo, Eslovaquia alegó que la solución del conflicto era incompatible con la legislación de la UE y apeló contra ella. El caso terminó en el Tribunal Europeo de Luxemburgo. Al final, el Tribunal Europeo decidió que los tribunales internacionales de arbitraje no califican como "tribunales nacionales" y que no pueden solicitar una resolución preliminar al TJUE cuando surgen dudas sobre cuestiones de derecho comunitario. Por esa razón, un acuerdo bilateral entre los Estados miembros, en virtud del cual los inversores de uno de esos Estados pueden entablar procedimientos contra este último Estado miembro ante un tribunal arbitral, es contrario al Derecho de la UE. Como resultado, Achmea no tuvo derecho a recurrir al arbitraje internacional para obtener una indemnización.

European Court of Justice
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea acabó revocando la decisión del tribunal arbitral y Achmea no tuvo derecho a recurrir al arbitraje internacional para obtener una indemnización (Foto: Cédric Puisney/Wikimedia)

Pero el arbitraje internacional se estableció hace décadas para promover inversiones y resolver disputas entre inversores internacionales y estados miembros ...

Exacto, de ahí la contradicción. En los años noventa, la Unión Europea y más de 50 estados firmaron el Tratado de la Carta de la Energía (TCE), que se estableció para promover las inversiones en el sector energético. Además de instituir un conjunto mínimo de garantías legales para los inversores, como no permitir la expropiación sin compensación, el tratado también ofrecía a los inversores la posibilidad de elegir entre tribunales nacionales o arbitraje internacional para resolver disputas legales.

Pero tras el caso Achmea, varios estados miembros y la Unión Europea argumentaron que solicitar la intervención de los tribunales arbitrales con base en el TCE era contrario al derecho de la Unión ... Esta interpretación, por parte de la Comisión y varios Estados miembros de la decisión del Tribunal Europeo choca contra un tratado multilateral (no bilateral) que no solo había sido firmado por la UE y todos los estados miembros, sino que acumula más de veinte años de arbitraje internacional “pacífico”.

Su estudio cuestiona la interpretación de la Comisión y de diferentes Estados miembros sobre la decisión del Tribunal Europeo en el caso Achmea.

Decidí investigar este problema legal porque varios estados europeos, incluidos España e Italia, aprobaron normas para promover inversiones en energías renovables que luego fueron revocadas porque las cifras no cuadraban debido a la crisis financiera. Estos gobiernos decidieron cambiar las reglas del juego y los inversores internacionales en energías renovables empezaron a perder derechos importantes. Estamos hablando de pérdidas potenciales de miles de millones de euros en indemnizaciones debidas a cambios gubernamentales.

Tras el caso Achmea, varios estados miembros y la Unión Europea argumentaron que solicitar la intervención de los tribunales arbitrales con base en el TCE era contrario al derecho de la Unión

¿Cuál es su impresión sobre este cambio?

Mi impresión es que como las reglas del juego cambiaron, la Unión Europea y los estados miembros empezaron a aplicar una versión sesgada del caso Achmea como referencia para evitar que las disputas pasadas y futuras relacionadas con el Tratado de la Carta de la Energía prosperasen en los tribunales arbitrales o se aplicasen sus resoluciones. En mi investigación, intento demostrar si esta interpretación no se ajusta al derecho internacional y al derecho de la Unión Europea.

¿Cuáles son sus principales conclusiones?

El Tratado sobre la Carta de la Energía contempla el arbitraje internacional para promover las inversiones en energía y garantizar la seguridad jurídica y la confianza de los inversores. Negar ahora este proceso de arbitraje es como aceptar que la Unión ha estado haciendo esto mal durante veinte años.

Las conclusiones de esta interpretación particular del caso Achmea son muy radicales porque significa que, si un tribunal arbitral ha dictado un laudo que requiere que un estado compense a un inversor por una expropiación u otros asuntos, el estado ya no está obligado a hacerlo, por lo que el inversor ya no tiene garantías legales. Sus conclusiones establecen que cualquier proceso arbitral que se haya iniciado antes del caso Achmea debe detenerse y ya no está en vigor. Esto crea una grave inseguridad jurídica para los inversores en energía. Estamos hablando de miles de millones de euros.

Cambiar las reglas del juego y crear una grave inseguridad jurídica para los inversores en el sector de la energía hará que sea mucho más difícil alcanzar la neutralidad climática antes del 2050

Tomando como base las conclusiones de la Comisión Europea y varios estados miembros, mi estudio sostiene que su interpretación del caso Achmea va en contra del derecho internacional y el derecho de la Unión Europea, y que las decisiones de los tribunales de arbitraje antes del caso Achmea no deben ser cuestionadas y deberían ser aceptadas.

En resumen: el TCE es un acuerdo multilateral que incluye a la UE, y la sentencia Achmea parece abrir el camino para acordar sistemas de arbitraje en estos casos. El TCE no acepta reservas y los tratados internacionales deben ser interpretados de buena fe y asumiendo el sentido común y corriente de su redactado. Llevar ahora a los tribunales los casos seguidos ante los tribunales arbitrales requiere cambiar la legislación para reabrir los plazos. Aun en ese caso, que no podemos dar por sentado, el nuevo procedimiento representará fácilmente un retraso excesivo contrario al derecho fundamental a la justicia.

Si algunos Estados miembros se sienten incómodos con el TCE pueden hacer como Italia, que fue parte contratante hasta el 1 de enero de 2016, fecha en la que se retiró del mismo. El TCE no protege ninguna inversión realizada en el sector energético en Italia después de esa fecha. Por el contrario, las inversiones efectuadas en Italia antes del 1 de enero de 2016 seguirán protegidas hasta el año 2036.

Esta es una mala noticia para el pacto verde europeo ...

Estamos en una encrucijada crítica. Necesitamos invertir cientos de miles de millones de euros si queremos alcanzar los objetivos de neutralidad climática del Pacto Verde Europeo. El Green Deal solo funcionará si contamos con inversiones públicas y privadas, y si logramos incrementar las inversiones privadas en energías renovables para que estas superen las inversiones públicas. Cambiar las reglas del juego y crear una grave inseguridad jurídica para los inversores en el sector de la energía hará que sea mucho más difícil alcanzar la neutralidad climática antes del 2050.


Foto: Zairon/Wikimedia

Publicación original: Intra EU Investor-State arbitration. The Achmea judgment: Another interpretation is possible

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