¿Es recomendable confiar en los vecinos?

Cómo influyen las actitudes en la diversidad y la cohesión social

Artículo basado en resultados de investigación de Katharina Schmid

¿Cree que debería confiar en los vecinos de su barrio? Este tipo de pregunta se plantea a menudo en encuestas sobre diversidad y estudios migratorios con el objetivo de medir la cohesión social.

La cohesión social es la voluntad que existe entre las personas de cooperar entre sí para sobrevivir y prosperar. Una pregunta clave en el ámbito académico, político y público es si la diversidad étnica podría suponer un riesgo para la cohesión social.

La literatura académica afirma que existe una relación negativa entre la diversidad y la cohesión: la creciente diversidad étnica podría erosionar la cohesión social. Sin embargo, todavía existe poco conocimiento sobre cuáles son los mecanismos subyacentes en esta relación negativa.

La creciente diversidad étnica podría erosionar la cohesión social

En su artículo, Diversidad étnica, amenaza étnica y cohesión social, la profesora de Esade Katharina Schmid y sus colaboradores demuestran que la relación entre diversidad y cohesión tiene más componentes de lo que se pensaba.

La mayoría de las explicaciones que analizan la relación negativa entre diversidad y cohesión social son bastante simplistas. Implican que las personas tienen una tendencia innata a confiar, interactuar y cooperar con aquellas personas que perciben como más similares a ellas mismas.

Las explicaciones se basan en la premisa de que la presencia de grupos externos (grupos sociales con los que un individuo no se identifica) lleva a las personas a sentirse más amenazadas, un hecho que puede generar prejuicios hacia esos grupos.

"Estas teorías no solo tienen implicaciones preocupantes –por ejemplo, la creencia de que las personas están programadas para preferir su propio grupo– sino que también carecen de evidencia que las apoye", afirman los autores.

La desconfianza entre vecinos se basa más en nuestras actitudes que en la diversidad en sí misma

En su investigación, Schmid y sus coautores exploraron la siguiente alternativa: la diversidad étnica en sí misma no genera la percepción de amenaza, sino que esta amenaza surgiría de otros procesos sociales, como la precariedad social y económica.

Homeless in London
Londres, Reino Unido (Foto: Tom Parsons/Unsplash)

Los resultados de esta investigación se enmarcan en un contexto político relevante. En los últimos años, el Reino Unido ha experimentado un aumento significativo de la diversidad: el porcentaje de británicos de otras etnias se ha incrementado del 13% al 20%.

El incremento de la hostilidad hacia los inmigrantes y las actitudes antiinmigrantes, que se cree que influyeron en la decisión de muchos votantes a favor del Brexit, se atribuyeron a esta diversificación.

Los resultados revelan que no existe evidencia de que la diversidad prediga una mayor amenaza o prejuicio

Revelar los motivos detrás de cómo la diversidad étnica afecta la cohesión social podría ser de gran ayuda para hacer frente al sentimiento antiinmigrante que se está generalizando de manera acelerada a escala global.

El estudio demuestra que la diversidad local tiene un impacto negativo en la confianza entre vecinos. Sin embargo, los resultados revelan que no existe evidencia de que la diversidad prediga una mayor amenaza o prejuicio, o que esa amenaza influya en la asociación negativa entre la diversidad local y la cohesión.

Como era de esperar, la desconfianza entre vecinos se basa más en nuestras actitudes que en la diversidad en sí misma.

Aun así, la investigación aporta evidencia de determinadas actitudes negativas hacia otros grupos: cuando las personas que afirman sentirse más amenazadas o tienen más prejuicios viven en barrios con mayor diversidad étnica, su confianza hacia los vecinos disminuye y el motivo principal de esta desconfianza es la percepción de amenaza.

Las personas de clases más bajas respondieron de forma más negativa al aumento de la diversidad local

Como resultado, la diversidad local no es el factor que contribuye a aumentar la percepción de amenaza. En cambio, la investigación demuestra que es probable que sean otros factores, como la clase social, los que activan la sensación de amenaza. Y que la confianza entre vecinos es más probable que disminuya cuando estos factores se cruzan con la diversidad comunitaria.

El estudio también pone de manifiesto que las personas de clases más bajas respondieron de forma más negativa al aumento de la diversidad local porque tienen más tendencia a percibir los grupos étnicos como una amenaza (por ejemplo, opinan que las personas de minorías étnicas les roban puestos de trabajo, cometen muchos delitos y tienen valores diferentes).

En resumen, esta investigación demuestra que la diversidad no afecta a todos los individuos por igual y que la amenaza percibida y los prejuicios juegan un papel clave en comprender cómo la diversidad étnica afecta la cohesión. Los resultados indican que abordar los procesos que generan amenazas es clave para hacer frente a los problemas de baja cohesión en comunidades con diversidad étnica.

¿Cómo se pueden revertir los bajos niveles de cohesión en entornos caracterizados por la diversidad? La respuesta yace en dedicar esfuerzos a construir relaciones positivas entre grupos para cambiar las actitudes y prejuicios de las personas hacia los grupos externos. Después de todo, parece que NO estamos programados para preferir a nuestro propio grupo, ¡así que todavía hay esperanza!

Este artículo está basado en resultados de investigación publicados en el Journal of Ethnic and Migration Studies.

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