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Fuentes principales de financiación para emprendedores

Luisa Alemany

Cuando un emprendedor decide hacer realidad su idea, uno de los primeros escollos que encuentra es la necesidad inmediata de conseguir fondos. ¿Qué fuentes de financiación son las más adecuadas para mi idea? ¿Cuánta financiación necesito? ¿El cálculo de mis necesidades financieras es realista? ¿Puedo conseguir arrancar el negocio mediante el micromecenazgo, sin business angels o capital riesgo?

Cada una de estas preguntas puede tener varias respuestas en función del modelo de negocio. Pero existen fuentes de financiación que son más recomendables que otras dependiendo de la etapa de desarrollo en la que se encuentre la compañía.

Cada fuente de financiación tiene sus ventajas e inconvenientes

1. Etapa inicial

La primera etapa comienza con la idea para desarrollar un nuevo producto o servicio. En la mayoría de los casos, la empresa todavía no está constituida, pero sus fundadores han identificado una oportunidad a la que están dispuestos a dedicar tiempo. Intentarán validar su idea, producir un primer prototipo y llegar al mercado.

En los primeros momentos, la primera fuente de financiación serán los ahorros propios de los fundadores, quizá con alguna ayuda de amigos y familiares, lo que en inglés se denomina las "tres F": Friends, Family y Fools (amigos, familia e incautos).

Borrow money from family
Foto: Diego Cervo/iStock

El apoyo de las tres F es muy importante, ya que son las personas que mejor conocen al equipo fundador. Su apoyo es una señal positiva para otros inversores. Estar dispuesto a arriesgar el propio patrimonio indica a los inversores que tanto el fundador de la idea como las personas que le rodean creen en la iniciativa.

En la etapa inicial, otras fuentes de financiación disponibles para empresas de nueva creación con potencial de crecimiento son las incubadoras, aceleradoras, business angels y subvenciones del gobierno.

Las incubadoras y aceleradoras, en lugar de limitarse a aportar capital, ofrecen sobre todo apoyo para pasar de la idea al prototipo, lo que culmina en una demostración para los inversores.

Los business angels suelen ser antiguos emprendedores de éxito o altos directivos semijubilados que tienen el dinero, tiempo y experiencia necesarios y disfrutan apoyando nuevos proyectos.

Los programas gubernamentales incluyen subvenciones, becas, exenciones fiscales o créditos que ofrece el gobierno para promover y estimular el emprendimiento y la innovación.

2. Etapa start-up

En esta etapa, la compañía ya comercializa sus productos o servicios o, al menos, ha conseguido algunos clientes. Permanecerá en esta fase hasta que alcance el umbral de rentabilidad, el momento a partir del cual la nueva empresa será capaz de cubrir todos sus gastos. En etapas sucesivas, la compañía ya no necesitará más financiación externa y será sostenible.

Los emprendedores deben sopesar cuidadosamente las implicaciones de recurrir a socios de capital privado

Otras fuentes de financiación que se extienden hasta la fase de puesta en marcha son el capital riesgo, el capital riesgo corporativo y los préstamos de coinversión. Para recurrir a estas fuentes, el proyecto debe estar un poco más desarrollado y su apoyo se prolonga hasta la fase en la que comienza a generar ingresos.

Cada fuente de financiación tiene sus ventajas e inconvenientes. Los emprendedores deben sopesar cuidadosamente las implicaciones de recurrir a socios de capital privado. En ocasiones, la mejor fuente para la nueva empresa no siempre es la más conveniente para los fundadores, ya que podrían existir diferencias en cuanto a plazos y metas.

3. Etapa de crecimiento

La etapa de crecimiento comienza cuando la compañía ha superado el umbral de rentabilidad y genera beneficios. En esta fase podría suceder que el beneficio obtenido todavía no sea elevado, pero la empresa ya no pierde dinero. Se trata de una etapa en la que es posible lograr más financiación y los bancos pueden entrar en juego, ya que la empresa probablemente supere los requisitos de control de créditos.

En la etapa de crecimiento aumenta el número de formas de financiación. El crédito comercial ofrece una forma de financiación espontánea que permite al emprendedor aplazar el pago de bienes ya adquiridos. Se trata de un préstamo a proveedores, normalmente sin interés, pero concedido a expensas de renunciar al descuento que podría obtenerse por pronto pago.

El factoring funciona al revés: se venden cuentas por cobrar a una compañía de factoring a cambio de un descuento sobre el valor nominal del dinero que se recibirá en su debido momento. Por ejemplo, imaginemos que una empresa vende cuentas por cobrar por valor de 100.000 euros a una compañía de factoring por 80.000 euros. La empresa disfruta del beneficio que supone recibir el dinero de inmediato y sin riesgo deudor, pero a costa de vender a un precio con descuento.

En ocasiones, la mejor fuente para la nueva empresa no siempre es la más conveniente para los fundadores

El capital intermedio (en inglés, mezzanine capital) es una forma híbrida de financiación de deuda y capital que goza de una buena reputación e historial en cuanto a flujo de efectivo positivo. Esta forma de financiación de deuda para proyectos de alto riesgo conlleva un tipo de interés relativamente alto y permite que los proveedores de capital conviertan su préstamo en una participación de capital en la empresa.

4. Etapa de madurez

La etapa de madurez comienza una vez el crecimiento de la empresa en el mercado se estabiliza. En esta etapa, la empresa no hará grandes inversiones, sino que desarrollará su negocio de forma habitual e intentará mantener su cuota de mercado.

La etapa de madurez implica otras formas de financiación.

El capital privado proporciona grandes cantidades de capital (posiblemente por encima de los 100 millones de euros) a cambio de una participación mayoritaria en la empresa y la participación activa en las operaciones. En épocas en las que el dinero abunda en el mercado, el capital privado puede invertir incluso desde la etapa de puesta en marcha, especialmente en empresas consideradas como unicorns (valoradas en más de 1.000 millones de dólares).

Una oferta pública inicial (IPO, por sus siglas en inglés) señala la primera vez que una empresa anteriormente privada comienza a cotizar públicamente. Permite que la empresa reúna un gran volumen de capital. Es en este punto cuando las sociedades privadas pasan a ser sociedades anónimas.

Las IPO pueden considerarse como el modo más eficaz de reunir capital, ya que permite que las personas que ya habían invertido en la nueva empresa vendan sus acciones y obtengan grandes beneficios. Sin embargo, como con todas las demás fuentes de capital antes mencionadas, la empresa debe evaluar los aspectos negativos que conlleva cotizar en bolsa: presión para ofrecer resultados trimestrales, control de los mercados financieros, el coste propio de ser una empresa que cotiza en bolsa, etc.

Las diferentes posibilidades de financiación dependen de la etapa del proyecto y de las propias expectativas de los emprendedores en cuanto a lo que necesitan de los proveedores de capital. No se trata únicamente de dinero, sino de "dinero inteligente" y del valor que aportan los diferentes inversores.

Este artículo está basado en investigación publicada en Entrepreneurial finance: The art and science of growing ventures (Luisa Alemany & Job J. Andreoli).

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