¿Puede la gobernanza inductiva ayudar a resolver los graves problemas mundiales?

Cuando romper las reglas tradicionales de la gobernanza global es lo más inteligente

Por Angel Saz

A raíz de los ataques terroristas en Londres en 2017, los yihadistas utilizaron internet como foro de reclutamiento. Twitter y Facebook cooperaron en la lucha contra el terrorismo borrando las comunicaciones de los yihadistas.

Este ejemplo de gobernanza de internet muestra cómo los asuntos globales ya no son una cuestión unidireccional de los gobiernos nacionales y las organizaciones intergubernamentales.

Aunque los estados continuarán desempeñando un papel clave en la gobernanza global, involucrar a otros actores se está convirtiendo en un aspecto crucial para abordar de manera efectiva los problemas más acuciantes del mundo.

La gobernanza inductiva es una forma prometedora de abordar los graves problemas mundiales

La gobernanza global se enfrenta a grandes desafíos, como la demanda de una mayor participación, una creciente complejidad de los problemas y la responsabilidad mundial en la toma de decisiones.

En un informe de política, mis coautores Andrés Ortega y Aitor Pérez del Real Instituto Elcano y yo sostenemos que la gobernanza inductiva es una forma prometedora de abordar los graves problemas mundiales.

Protest global warming
Foto: Bob Blob/Unsplash

A diferencia de la gobernanza tradicional, la gobernanza inductiva implica una forma ascendente de organizar la acción colectiva para abordar los problemas mundiales. Se basa en la participación activa de actores no gubernamentales como empresas, ONG, sindicatos, fundaciones y movimientos ciudadanos.

Al involucrar a organizaciones de la sociedad civil, expertos, académicos y gobiernos locales, la gobernanza inductiva está logrando abordar los problemas mundiales más graves en ciertos ámbitos.

La gobernanza inductiva se impulsó al diseñar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU para 2030 y al alcanzar el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático. También se está empezando a implementar en la gobernanza de internet.

La gobernanza inductiva va un paso más allá de la gobernanza internacional tradicional. Conecta el nivel global de gobernanza con la sociedad civil, la opinión pública y los gobiernos locales. También contribuye a un uso más eficiente y responsable de los recursos públicos.

6 ventajas de la gobernanza inductiva para abordar problemas globales


1. Participación y diálogo

En la gobernanza inductiva, los ciudadanos y la sociedad civil participan activamente en la gobernanza global expresando sus ansiedades y preocupaciones, un hecho que contribuye a limitar las reacciones violentas contra la globalización y la gobernanza global.

Este tipo de coaliciones de voluntarios, que a menudo incluyen a estados, ya se han establecido en varios ámbitos estratégicos, como por ejemplo el cambio climático, los derechos humanos, la gobernanza de internet y el control de armas. Este tipo de coaliciones fomentan el diálogo y aumentan las posibilidades de llegar a acuerdos.

La gobernanza inductiva hace que los gobiernos sean más responsables

2. Eficiencia

La gobernanza inductiva contribuye a un uso más eficiente y responsable de los recursos públicos.

Aunque estas iniciativas participativas a veces implican problemas de coordinación, pueden ayudar a reunir más conocimiento – sobre todo a nivel local – y demostrar que la gobernanza privada o no gubernamental también funciona.

3. Control gubernamental

Los gobiernos no deberían ver la gobernanza inductiva como una amenaza. No va en contra de la gobernanza intergubernamental: la complementa al establecer agendas globales, diseñar objetivos y controlar su implementación.

4. Responsabilidad

La gobernanza inductiva hace que los gobiernos sean más responsables ante la opinión pública y la sociedad civil. Puede reforzar el control sobre la implementación de los acuerdos al vincular el ámbito global con el local.

5. Resiliencia

Si un gobierno no desea participar en una iniciativa o se retira, los otros signatarios pueden continuar, así como otros participantes del país que se retira.

6. Financiación

En un momento de austeridad general en el gasto público, la gobernanza global podría tener que recurrir a la financiación privada y, en particular, a la filantropía. En este caso, quienes pagan querrán participar en el diseño de sus objetivos, medios e implementación. La gobernanza inductiva también podría llenar estos vacíos.

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