¿Qué impacto puede tener la irrupción de la IA en el mercado de trabajo? Los estudios prevén efectos diferentes entre distintos grupos sociales.

Josep Lluís Cano

Este artículo fue publicado en el informe Estado del Mercado Laboral en España 2023 de InfoJobs y Esade.


La aparición de la inteligencia artificial (IA) y de la inteligencia artificial generativa (IAG) abre la posibilidad de incrementar la productividad de los trabajadores, complementándolos, pero también puede aumentar el riesgo de que no sean necesarios y sean sustituidos por la IA.  

Disponemos de dos investigaciones del Foro Económico Mundial y el Fondo Monetario Internacional que nos pueden ayudar a comprender la magnitud y la complejidad del impacto de la IA y la IAG.  

En la primera investigación, el Foro Económico Mundial estima que 85 millones de puestos de trabajo corren el riesgo de desaparecer en 2025 por un cambio en la división del trabajo entre los humanos y las máquinas. Por otro lado, también estima que pueden surgir 97 millones de nuevos puestos de trabajo, que estarán más adaptados a la nueva división del trabajo entre los humanos, las máquinas y los algoritmos. Sin duda, la inteligencia artificial tiene un peso fundamental en estas previsiones. La investigación también señala que el campo de la inteligencia artificial es el que genera la mayor brecha de habilidades en la industria tecnológica, lo cual significa que hay pocos candidatos cualificados para ocupar los puestos disponibles, a pesar de que la demanda crece rápidamente. 

En la segunda investigación, el Fondo Monetario Internacional analiza el impacto de la IA en los mercados laborales, tanto en las economías más avanzadas (Estados Unidos y el Reino Unido) como en las emergentes (Brasil, Colombia, India y Sudáfrica). Este análisis tiene en cuenta el potencial de la IA como complemento de los trabajadores o sustituto del trabajo, y dicha complementariedad refleja un menor riesgo de pérdida de empleo. 

Si bien la IA plantea el riesgo del desplazamiento laboral debido a la automatización de las tareas, también puede aportar mejoras en la productividad y complementar el trabajo humano, especialmente en aquellas ocupaciones que requieren un alto nivel de compromiso cognitivo y habilidades avanzadas.  

Programadores, investigadores, traductores y asesores financieros son algunas de las profesiones que podrían verse más afectadas

Las economías más avanzadas están más expuestas que las emergentes, por su mayor proporción de empleos en el sector profesional y de cargos directivos, que son los colectivos más afectados y con mayor riesgo de ser eliminados. Sin embargo, al tener en cuenta la complementariedad potencial, las diferencias de exposición son mucho menores en todos los países. En ellos, se observan patrones comunes entre las economías avanzadas y las emergentes. Las mujeres y los trabajadores con un alto nivel educativo están más expuestos al riesgo ocupacional que supone la IA, tanto si la complementariedad es alta como baja, mientras que los empleados con mayores ingresos tienen más probabilidades de ser sustituidos y también presentan un alto potencial de complementariedad.  

Entre las conclusiones de esta investigación, se afirma que los efectos positivos y los negativos se distribuyen entre los grupos demográficos y de ingresos con patrones más complejos, lo cual viene a cuestionar las narrativas simplificadas sobre la IA, que la ven simplemente como una amenaza para el empleo o indican que puede aumentar la productividad de forma generalizada.  

Incidencia en la automatización de procesos

Otra de las investigaciones que puede arrojar luz sobre este complejo tema es la de McKinsey, que sugiere que, con la IAG, aproximadamente la mitad de los procesos de los negocios actuales podrían automatizarse una década antes de lo previsto en estimaciones anteriores. Según su informe, en 2030 la automatización podría asumir el control de las tareas equivalentes al 21,5 % de las horas trabajadas en la economía estadounidense, mientras que, con la IAG, este porcentaje se elevaría al 29,5 %. 

Estos datos son generales, pero es interesante ver las diferencias entre las distintas categorías laborales. Tradicionalmente, la automatización incidía más en los trabajadores con las habilidades más básicas y con los salarios más bajos; sin embargo, con la IAG, los más afectados son los trabajadores del conocimiento, que se corresponden con los que tienen un nivel de ingresos más elevado: programadores informáticos, investigadores científicos, investigadores del mercado, traductores y asesores financieros son solo algunos de los profesionales que podrían verse más afectados.  

Principales retos

Las personas estamos más expuestas a la IA, pero también estamos mejor preparadas para aprovechar sus beneficios, y los trabajadores mayores están potencialmente menos expuestos a ella. La desigualdad en los ingresos laborales puede aumentar si la complementariedad entre la IA y los trabajadores de altos ingresos es fuerte, y los retornos del capital incrementarán las desigualdades de la riqueza. Sin embargo, si la productividad y las ganancias son suficientemente grandes, los niveles de ingresos podrían aumentar para la mayoría de los trabajadores.  

Los países deben centrarse en mejorar su regulación, promoviendo la reasignación de la mano de obra y protegiendo, al mismo tiempo, a los afectados negativamente por la IA, para lo cual es necesario priorizar el desarrollo de las infraestructuras y de las habilidades digitales, promover programas formativos que vayan más allá de la mera formación de usuario y que aborden también los aspectos éticos, legales y culturales. Será necesario crear culturas que promuevan la colaboración entre los humanos, la IA y la IAG. La labor de los líderes es ayudar a las personas a utilizar las nuevas tecnologías y a realizar las tareas de forma correcta, así como a ajustarse y adaptarse continuamente ante la constante expansión de la IA y la IAG. 

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