Ley Europea de Libertad de Medios: ¿una nueva era para el periodismo?

Equipo Do Better

La Comisión Europea ha iniciado el proceso para introducir regulaciones que salvaguarden la independencia de los medios de comunicación europeos en la UE y garanticen la libertad de prensa frente a injerencias políticas y conflicto de intereses.

La European Media Freedom Act (Ley Europea de Libertad en los Medios) tomará forma de Regulación, lo que significa que sus normas serán aplicables directamente en toda la Unión Europea. Otras recomendaciones sobre buenas prácticas, creadas en colaboración con empresas de medios y otras partes interesadas, tienen como objetivo apoyar la independencia editorial entre los estados miembros.

La Ley marca siete áreas clave para proteger la imparcialidad de los medios de comunicación y su independencia en la UE:

  • No interferir en las decisiones editoriales de los medios.
  • No usar programas de espionaje contra periodistas.
  • Medios de comunicación de servicio público independientes y adecuadamente financiados.
  • Transparencia en la propiedad y unos sistemas de análisis de audiencia transparentes y justos y asignación de publicidad estatal.
  • Creación de una nueva Junta Europea de Servicios de Medios de Comunicación.
  • Más protección de los medios frente a eliminación injustificada de contenidos.
  • Evaluación de las concentraciones de mercado y requisitos sobre las condiciones nacionales que afectan a los medios de comunicación.

Regulaciones y Recomendaciones

La combinación de Regulación (leyes aplicables a todos los estados miembros) y Recomendación (sugerencias no vinculantes) permite un marco regulatorio común para toda la UE, que puede verse apoyado por una regulación añadida propia, creada por cada estado de forma voluntaria.

Las infracciones de las normativas pueden llevarse ante los tribunales nacionales, supervisados por la nueva Junta Europea de Servicios de Medios independiente que ha sido propuesta en la Ley. La Junta, compuesta por autoridades nacionales de los medios, promoverá la aplicación efectiva y coherente del marco regulatorio de medios europeo. La Junta también coordinará las medidas regulatorias nacionales con respecto a los medios no europeos que presenten un riesgo para la seguridad pública y para garantizar que esos medios no eludan las normas aplicables en la UE. En el caso de producirse serias infracciones entre los estados miembros, la Comisión Europea puede intervenir e iniciar procedimientos de infracción.

Amenazas para la libertad de prensa

El tercer Informe Anual sobre el Estado de Derecho de la Comisión, publicado en Julio, destacó la amenaza para el pluralismo de los medios de comunicación y la seguridad de los periodistas en los estados miembros de la UE. Y, por primera vez, el informe incluyó recomendaciones para países específicos, señalando a 16 estados miembro para mejorar sus regulaciones en el ámbito de la libertad de prensa.

“Contar con un entorno mediático libre y pluralista es fundamental para el estado de derecho, la responsabilidad democrática y la lucha contra la corrupción”, señaló el informe.

La Federación Europea de Periodistas (EFJ en sus siglas en inglés) acogió las recomendaciones de forma positiva: “ El informe muestra que la protección a los periodistas, la independencia de los medios de comunicación y de los reguladores, y el pluralismo son deficientes en más de uno o dos países europeos,”, comentó la Presidenta de la EFJ, Maja Sever.

“Esto es una señal de alarma preocupante. Demasiados países miembros de la UE se mantienen pasivos ante las deterioradas condiciones laborales de los periodistas y el declive de la libertad de prensa”.

¿Protección o censura?

La propuesta está basada en un extensa consulta con partes interesadas, incluyendo una consulta pública y una convocatoria de datos. En un discurso durante el lanzamiento de la consulta, el Vicepresidente para Valores y Transparencia del EC, Věra Jourová dijo: “Los medios son un pilar de la democracia. Pero hoy en día ese pilar se esta resquebrajando, con intentos de los gobiernos y de grupos privados de poner presión en los medios.

“Los periodistas deberían ser capaces de hacer su trabajo, informar a los ciudadanos y pedir cuentas al poder sin miedos ni favoritismos”.

En sus aportaciones a la consulta pública, la Unión Europea de Radio-Televisión (EBU en sus siglas en inglés) acogió la iniciativa con satisfacción, afirmando: “Nuestra presentación aboga por una acción integral y basada en principios de la UE, que respete el delicado equilibrio entre los objetivos de un mercado único y la importancia de las competencias nacionales para dar forma al pluralismo e independencia específicos de los medios, así como a cuestiones sociales y culturales”.

El Consejo Europeo de Editores (EPC por sus siglas en inglés) tomó una postura decididamente diferente, declarando en su presentación que era “naturalmente contraria a cualquier tentativa de restringir la libertad editorial y que consideraría cualquier interferencia legislativa con la política editorial como censura”.

Desde la publicación de la Ley, el EPC ha revisado ligeramente su postura, llamando a las propuestas “audaces y ambiciosas”, pero advirtiendo: “Hay una fina línea entre establecer principios y garantías para la libertad de prensa y la regulación estatal de la prensa. Es esencial que la nueva Ley de Libertad de los Medios no cruce esta línea, poniendo en peligro la libertad de prensa en los muchos estados miembros donde florece”.

En este sentido, el EPC se ha comprometido a trabajar con los legisladores para desarrollar un marco legal viable.

Apoyando la libertad de los medios

La Comisión Europea insiste en que, más que actuar como un vehículos de censura, la Ley reforzará la libertad editorial y protegerá a las compañías de los medios de comunicación de “medidas nacionales injustificadas, desproporcionadas y discriminatorias” y que les permitirá beneficiarse de una “asignación más justa y transparente de los gastos de publicidad por fases”.

“Este conjunto de normas común para todos los medios de la UE permitirá una mayor seguridad jurídica y una mayor capacidad de previsión en las concentraciones del mercado de los medios, lo que facilitará que los medios expandan sus operaciones en todo el mercado interno europeo”, afirma la Comisión.

“Las empresas de medios de comunicación podrán beneficiarse de una competencia justa y de un mejor retorno de la inversión en el entorno digital a través de, por ejemplo, nuevas normas de transparencia para la medición de audiencias y nuevas garantías con respecto a la eliminación de contenidos en plataformas online muy grandes”.

Derechos y responsabilidades

Pero, añade, con los nuevos derechos vienen grandes responsabilidades.

“La Ley incluye algunos requisitos específicos para los medios que ofrecen noticias o contenidos de actualidad, ya que estos medios juegan un rol particularmente importante en la información a los ciudadanos y la creación de opinión pública.

“Primero, estos medios deben ser transparentes en cuanto a su propiedad. Este requisito se basa en la legislación europea ya existente que se aplica a las empresas en general (ley de sociedades y normas contra el blanqueo de capitales).

“Segundo, estos medios deben también tomar las medidas que estimen convenientes para garantizar la independencia de las decisiones editoriales individuales y para revelar cualquier conflicto de interés real o potencial.

“Los medios tienen total libertad para decidir qué medidas son las que encajan mejor con su modelo de negocio, tamaño u otras particularidades. Aún así, con el objetivo de aportar más transparencia y confianza, y por el interés público, la Ley les obliga a tener en cuenta esos importantes principios – trasparencia relativa a la propiedad, conflictos de interés actuales o potenciales y la independencia de las decisiones editoriales individuales - .

La Ley Europea de Libertad de Medios forma parte de una serie de medidas de la UE orientadas a garantizar la democracia y potenciar la libertad de los medios, y ha sido creada bajo el Plan de Acción Europeo para la Democracia.

Otras propuestas adoptadas recientemente incluyen la “Recomendación para la protección, seguridad y empoderamiento de los periodistas”, la Directiva para proteger a los periodistas y a los defensores de derechos de la litigación abusiva (paquete anti-SLAPP), el Plan de Acción de Medios Audiovisuales y las reglas revisadas de los derechos de autor.

Todo el contenido está disponible bajo la licencia Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional.