Luchando por el derecho a una educación segura: el peligro creciente de los ataques en las escuelas

Equipo Do Better

En mayo de 2020, la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó una resolución formal para convertir el 9 de septiembre de cada año en el Día Internacional para Proteger la Educación de Ataques.

La resolución 74/275 codificó el derecho a una educación segura para todos y reafirmó resoluciones previas para garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad a todos los niveles.

El lenguaje usado en la resolución es fuerte: “consternación por el agravamiento de los ataques a instituciones educativas, sus estudiantes y personal” y habla de una profunda preocupación “por el creciente número de ataques y amenazas de ataque contra las escuelas”.

También destaca el “grave impacto que estos ataques tienen en la seguridad de los niños y los profesores” y manifiesta “su profunda preocupación ante el hecho de que la violencia en las escuelas contra las niñas - incluidas la violencia sexual y el acoso en el camino a la escuela y en la vuelta a casa, así como la perpetrada por profesores - continúa obstaculizando la educación de las niñas.”

Misiles, minas y reclutamiento militar

El informe Education Under Attack 2022, de la Red Interagencial para la Educación en Situaciones de Emergencia (INEE, por sus siglas en inglés), afirma que los ataques a la educación y el uso militar de las escuelas se incrementó un tercio en 2020 en comparación con 2019, y se mantuvo en el mismo ritmo en 2021. Y, si bien el número de personas heridas en ataques en el ámbito educativo se redujo a la mitad en 2020 – cuando muchas escuelas y universidades estaban cerradas por la pandemia – las cifras se doblaron en 2021.

“En 2020 y 2021, la Coalición Global para Proteger la Educación de Ataques (GCPEA por sus siglas en inglés) identificó más de 5.000 ataques denunciados en el ámbito educativo y casos de uso militar de escuelas y universidades”, dice el informe, añadiendo que “Más de 9.000 estudiantes y educadores fueron secuestrados, detenidos arbitrariamente, heridos o asesinados en estos hechos.”

Se utilizaron armas explosivas en aproximadamente una quinta parte de los ataques recogidos en el informe, incluyendo ataques dirigidos desde el aire y desde tierra, minas terrestres y otros explosivos. En Afganistán, las armas explosivas asesinaron o hirieron por lo menos a 185 estudiantes y educadores tan solo en la primera mitad de 2021 -

casi todas las víctimas eran niñas - . Una cifra que no incluye la pérdida de vidas causada por los ataques con bomba en las escuelas en Kabul a principios de 2022.

El trayecto hacia y desde la escuela es usado habitualmente para localizar a niños y niñas y reclutarlos en el ejército y en grupos armados no estatales, a veces a la fuerza. Durante los cierres de escuelas por la pandemia, los edificios vacíos fueron ocupados por grupos militarizados y usados para guardar equipos militares y explosivos; también fueron usados como centros de reclutamiento de niños y jóvenes.

Un problema global

El informe identificó a 84 países que experimentaron ataques a centros educativos en el periodo estudiado. La lista de países en los que se produjeron más ataques incluye Afganistán, la República Democrática del Congo, India, Mali, Myanmar, Nigeria, Paquistán, Palestina y Turquía.

En 56 países más se produjeron ataques en el ámbito educativo que no estaban relacionados con un conflicto armado, entre los cuales están Francia, Grecia, Italia, Estados Unidos y Reino Unido.

El periodo estudiado en el informe The Education Under Attack fue el comprendido entre 2020 y 2021 y sus cifras de Ucrania reportan una reducción de ataques a espacios educativos durante ese tiempo. Sin embargo, las cifras recopiladas por Save the Children en junio de 2022 sugieren que, en los cien días anteriores a la publicación de la información, se registró el doble de escuelas atacadas que en los últimos siete años del conflicto.

“Una de cada diez escuelas que recibieron ataques este año fueron destruidas completamente, y más de la mitad de las 1.708 escuelas que fueron dañadas se encontraban en el este de Ucrania”, afirma la ONG en su comunicado de prensa.

Según el Ministerio de Educación y Ciencia de Ucrania, desde el 28 de mayo, 1.888 instituciones educativas han sufrido bombardeos, de las cuales 1.708 tuvieron daños y 180 (10,5%, o 1 de cada 10) fueron totalmente destruidas. El comunicado de prensa señala que estas cifras aún no han sido verificadas por las Naciones Unidas.

Defendiendo el derecho a la educación

Los días internacionales están siendo cada vez más usados para dar visibilidad e incrementar la concienciación sobre temas diversos, desde pájaros y abejas hasta la salud mental, la diabetes, el autismo, e incluso los retretes. Estas campañas de marketing globales pueden actuar como “alertas” o “despertadores de conciencia” que nos llevan a someternos a chequeos médicos, a comprometernos con asuntos locales o internacionales, o incluso a plantar más flores.

Pero días como el Día Internacional para Proteger la Educación de Ataques son sobre todo un recordatorio de que, incluso los derechos más fundamentales que muchos de nosotros damos por sentado - como el acceso a una educación segura - requieren atención, resolución y acción para que lleguen a todas las personas en todo el mundo.

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