NFT y metaverso: una oportunidad de negocio sin límites

Equipo Do Better

Mientras mucha gente sigue sin entender exactamente de qué se trata, el mercado de los non-fungible tokens (NFT) ha cerrado el año 2021 con más de 22.000 millones de dólares en ventas y todo apunta a que el negocio seguirá expandiéndose imparablemente en 2022.

Un buen ejemplo de este auge son los 464.000 dólares que acaba de pagar el rapero Eminem por un NFT con la caricatura de un mono digital perteneciente a la colección Bored Ape Yacht Club. Otras celebridades, como Jimmy Fallon, Stephen Curry y Britney Spears, también se han sumado a esta nueva fiebre del oro en forma de criptoarte, pero no hay duda de que la operación más sonada de los últimos meses fue la que tuvo lugar el marzo pasado en la casa de subastas Christie’s, donde se vendió un NFT del artista digital Beeple por casi 70 millones de dólares. La obra, un collage de 500 fotos en formato JPEG, la compró el multimillonario Vignesh Sundaresan, un nuevo rico conocido por el alias MetaKovan en el sector de las criptomonedas y muy poco habitual en este tipo de pujas.

Como suele ocurrir con los nuevos fenómenos, el boom en torno a los NFT ha generado un acalorado debate, con posturas totalmente antagónicas. Por un lado, hay los escépticos, que consideran que este furor no es más que una burbuja a punto de estallar. Y, por el otro, los defensores a ultranza de los NFT, que auguran el inicio de una revolución en mayúsculas, un cambio de paradigma a la altura de lo que supuso la llegada de internet.

Para tratar de comprender las promesas y los interrogantes que plantea esta moda, en Do Better la hemos analizado con la ayuda de Xavier Pérez Corominas y Eloi Noya, profesores del programa Innovación en Finanzas: Fintech y Blockchain de Esade. Ambos coinciden en afirmar que los NFT son el futuro de la propiedad digital y vaticinan que en los próximos meses se extenderán a todo tipo de negocios, transformarán la economía global para siempre e impulsarán la puesta en marcha de los famosos metaversos.

NFT
Autor: Scott Beale

Adaptarse o morir

“El tema de los NFT era cosa de freaks hasta hace pocos meses, cuando salió Mark Zuckerberg a decir que Facebook pasaba a llamarse Meta”, explica el profesor y empresario Xavier Pérez Corominas, que asegura que el cambio de modelo hacia el metaverso estará muy ligado al uso de los NFT. “Los directivos de Meta se imaginan una web 3.0 en la cual habrá un mundo virtual lleno de tiendas virtuales donde podremos comprar activos digitales, muchos de los cuales tendrán forma de NFT. Toda la generación de gente joven estará dispuesta a gastarse dinero en su avatar del mundo virtual y esto solo funciona con los NFT.”

Por este motivo, expertos como Xavier Pérez Corominas consideran que el boom inicial que hemos visto en el mundo del arte digital no es más que un pequeño aperitivo de todo lo que viene detrás. “La primera fase de los NFT la hemos vivido en el arte digital, pero va a trasladarse a otros mercados, y los habrá de música, de audio, de vídeo, de moda, de videojuegos... Es un negocio enorme, mucho mayor de lo que la gente piensa. Solo en gaming, por ejemplo, se moverán miles y miles de millones en ventas de NFT.”

Ante este tipo de previsiones, no es de extrañar que grandes marcas como Nike y Adidas hayan sido las primeras en subirse al tren. En diciembre, Adidas ingresó 23 millones de dólares en una sola tarde con su primera colección de NFT. Al cabo de unos días, Nike anunció la compra del estudio RTKFT y comenzó a diseñar zapatillas digitales con el convencimiento de que en breve los NFT dejarán de ser cosa de coleccionistas y de inversores atrevidos y llegarán a millones de consumidores a través del metaverso.

Balenciaga NFT
Epic Games

Algo muy parecido están haciendo las firmas de alta costura: Balenciaga, Ralph Lauren y Gucci desfilarán este marzo en la Primera Semana de la Moda que tendrá lugar en el metaverso de Decentraland y la plataforma de lujo digital UNXD. En esta pasarela virtual, se han presentado ya los diseños NFT de Dolce&Gabanna, que alcanzaron un récord de 6 millones de dólares por una colección de nueve vestidos que combinan lo físico y lo digital.

“A fin de cuentas, todas estas grandes empresas de moda y de lujo ya estaban creando activos únicos y valiosos en el mundo real. Ahora los pueden trasladar fácilmente al mundo digital y a los metaversos, para empezar a comercializar con sus activos digitales en forma de NFT”, asegura el profesor Xavier Pérez Corominas, que dirige también la KNFT Agency, una plataforma especializada en asesorar empresas que deseen entrar en este mercado. “Con la llegada del blockchain y de los NFT, el modelo de ingresos de muchas empresas ha cambiado o cambiará pronto. Muchas de ellas quedarán obsoletas o desaparecerán, si no se adaptan.”

Un ejemplo claro de este nuevo escenario cambiante lo encontramos en los equipos deportivos y en las ligas. El Barça, el Madrid, la Champions League y la NBA son solo algunos ejemplos de entidades que han comenzado a explorar este mercado. “Al principio, el modelo de clubes y ligas se basaba en el ticketing; luego llegaron los derechos televisivos nacionales, después los internacionales y, finalmente, la industria pasó a girar en torno al merchandising. Son modelos que se han ido sumando y complementando, y siempre el último daba más dinero que el anterior. Según nuestra agencia, creemos que el quinto modelo de ingresos vendrá de la gestión de las comunidades virtuales y de la venta de NFT. El problema que tienen los clubes es que saben que está llegando este nuevo modelo, pero no saben qué hacer.”

 

NFT

¿Revolución u otra burbuja?

Pese a las previsiones positivas de los expertos y la ola de optimismo que rodea el futuro de los NFT, existen razones para temer que pueda formarse una burbuja especulativa que acabe estallando. Algunos medios, como Forbes y El País, han cuestionado el boom en torno a los NFT, e incluso algunos late-night shows, como Saturday Night Life, han hecho parodia de este fenómeno.

“El negocio es infinito y ello suscita algunas dudas”, reconoce el profesor Eloi Noya. “Es muy fácil crear un NFT y eso provoca que se hable del riesgo de burbuja. Cuando algo resulta tan fácil, es normal que surjan dudas de si luego habrá muchos NFT que no valdrán nada porque no hay nada único en ellos.”

Noya advierte también de los peligros que entrañan este tipo de inversiones porque, igual que pasa con las criptomonedas, no todos los NFT acabarán siendo rentables. “Si alguien cree que cualquier NFT que compre va a subir de precio, que vaya con cuidado. Hay que estudiar bien si esos NFT tienen algún valor y si puede haber una posible demanda detrás para poder venderlos a un precio mayor más adelante.”

Al margen de la novedad y de la especulación habitual en este tipo de modas, lo que parece innegable es que, gracias a la tecnología blockchain, los NFT se están convirtiendo en el futuro de la propiedad digital. “Una primera aplicación de los NFT es como certificado de autenticidad. Te acredita como propietario único de ese activo digital”, explica Eloi Noya, que destaca además otra propiedad importante: su facilidad de transmisión. “Lo que pasaba hasta ahora es que internet no permitía transmitir valor. Gracias a la tecnología blockchain, cuando yo te envío un archivo NFT, lo pasas a tener solo tú, y a mí me desaparece. No se puede duplicar y no podemos tenerlo los dos a la vez. En el mundo físico, cuando tenemos una obra de arte o una propiedad, siempre hay dificultades para almacenarla, asegurarla y transmitirla a otra persona. En cambio, en el mundo digital, con los NFT, a golpe de clic transferimos de una billetera electrónica a otra la propiedad de algo que puede valer millones.”

Y, al final, este es el motivo por el cual la gente paga ingentes cantidades de dinero por una imagen o por un archivo NFT que cualquiera puede ver y descargarse en la pantalla de su móvil u ordenador. La comparación es fácil, si tomamos como ejemplo lo que ocurre con la pintura tradicional: no es lo mismo un Picasso original que una réplica. La réplica, por muy exacta que sea, nunca valdrá lo mismo que el cuadro auténtico. Y, cuando hablamos de los activos digitales, los NFT son el Picasso auténtico.

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