Transformación del liderazgo empresarial como gran desafío para salir de la crisis del covid-19

Por Marc Cortés

El liderazgo dentro de una organización ha sido siempre uno de los principales desafíos para cualquier directivo que, aunque contando con muchos manuales de cómo hacerlo, al final se encuentra de cara mirando a la realidad de la compañía y de los equipos (cultura), a las características del entorno (momento) y a las capacidades y competencias propias (experiencia y formación).

Y el momento actual pone todavía más de manifiesto la dificultad de ejercer esta función. Esade y RocaSalvatella han elaborado un estudio en profundidad preguntando a más de 430 directivos acerca de los principales desafíos que el contexto actual (fruto de la covid-19) les presenta. Un 87,5% de los directivos encuestados considera que sus capacidades deberán cambiar fruto de la crisis que estamos viviendo, situando el liderazgo en primer lugar de las capacidades a cambiar.

No se trata de liderazgos a corto plazo, no se trata de planes coyunturales para resolver retos a corto plazo vinculados con la parte financiera, el acceso a los mercados o conseguir vender sus productos y servicios, sino que se trata de liderazgos que precisan soluciones estructurales centradas en afianzar la cultura de la compañía y en poner la digitalización en el centro de la estrategia, como estos mismos directivos certifican en el estudio.

Competencias directivos covid
Fuente: Esade/RocaSalvatella

Bill Gates decía que "tendemos a sobrestimar el cambio que va a ocurrir en los próximos dos años y a no hacer caso a los cambios que sucederán en los próximos 10" y, sobre esta premisa, deben basarse los liderazgos en estos momentos; liderazgos que deberán contener una serie de ingredientes con la voluntad de construir soluciones estructurales.

Un 87,5% de los directivos encuestados considera que sus capacidades deberán cambiar fruto de la crisis

1. Liderazgo basado en la visión

Estamos ante una situación que no controlamos y lo primero es empatizar todos con las incertidumbres de todas las personas de la empresa. 

Pero además de empatizar es momento de construir junto a ellas la visión que esto pasará, que seguro nos cambiará, pero que se debe trabajar pensando en esta visión de futuro (el liderazgo implica construir una visión –realista y motivadora– y compartirla con todo el entorno).

2. Liderazgo expansivo

Todos los que forman parte de una empresa seguro que tienen algo que aportar. Es el momento de no dejar el talento de lado, de involucrar en el momento presente a todo el mundo, de hacerle sentir que es importante (porque así es).

La huella que un directivo deje durante esta crisis marcará la percepción que tendrán los equipos de sus líderes en el futuro

3. Liderar con el ejemplo

Los equipos no van a perdonar el "me salvo yo primero", no olvidarán un liderazgo basado en el Excel a corto plazo. La situación es complicada para todos y, por lo tanto, quizás la primera medida deba ser dar ejemplo. La huella que un directivo deje durante esta crisis marcará la percepción que tendrán los equipos de sus líderes en el futuro.

4. Liderazgo empoderador

Seguro que todo el equipo entiende la situación, pero mejor tratarlos como lo que son, personas adultas y comprometidas. Llega el momento de evolucionar de un liderazgo controlador a un liderazgo empoderador, basado en darle la responsabilidad a todo el equipo.

5. Liderazgo transparente

Es mejor dejarse de hipérboles, mejor ser transparente, pero sobre todo transparente con el futuro. La situación es cambiante y difícil de predecir todo lo que pasará, pero seguro que los equipos perdonan que un directivo se equivoque con las previsiones de futuro, pero no perdonarán que no se comparta por miedo a equivocarse.

Leadership types
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6. Liderazgo creativo

Hay vida más allá de cubrir el día a día. Es un buen momento para incentivar la creatividad, pedir, animar y reconocer las propuestas de todo el mundo acerca de cómo afrontar la situación, de cómo plantear nuevos productos y servicios, de cómo imaginar el futuro.

Estamos ante el momento de demostrar y recordar que importan las personas, que se cree que son el auténtico motor de las empresas

7. Liderazgo humano

Al que le toca liderar es persona, se equivocará, tendrá miedo, tendrá dudas. Puede mostrarse vulnerable, puede compartir estas dudas desde la responsabilidad que ostenta y con la firme voluntad de construir hacia adelante.

8. Liderazgo basado en las personas

Estamos ante el momento de demostrar y recordar que importan las personas, que se cree que son el auténtico motor de las empresas y es responsabilidad de quien (quienes) toman decisiones con los equipos tomarlas con la máxima responsabilidad, humanismo y transparencia.

El estudio elaborado por Esade y RocaSalvatella durante los meses más duros vividos hasta la fecha de la pandemia propone reflexionar sobre las capacidades necesarias para que los directivos puedan tomar decisiones acerca de los necesarios procesos de transformación digital que la situación exige; reflexión que debe unir la mirada académica (basada en los estudios empíricos, los modelos, los casos) y la mirada empresarial (basada en la experiencia, en la prueba y el error, en la consecución de resultados).

Y el resultado, verbalizado por la inmensa mayoría de los directivos que han participado en el estudio, es que el líder del presente y del futuro deberá ser flexible, ágil y con voluntad de asumir sus responsabilidades con transparencia.

Aunque el gran desafío será cubrir el abismo que hay entre la percepción de estos directivos y la realidad: los directivos creen estar preparados para este cambio necesario, pero ponen de manifiesto la necesidad de evolucionar sus competencias y capacidades para afrontarlo.

El reto es mayúsculo, aunque el primer paso está dado: ser conscientes del punto de partida y asumir el desafío de transformar los liderazgos.

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