Responder a la demanda de flexibilidad, clave para captar talento

Si bien el teletrabajo vivió un boom durante la pandemia, su implementación ha caído en el último año. El último informe de InfoJobs y Esade sobre el mercado laboral analiza su evolución.

Equipo Do Better

Después del reto organizativo que supuso la irrupción del Covid19 para las empresas, 2022 fue el año en que muchos aspectos volvieron a la normalidad previa a la pandemia. Esta tendencia también se observa en el teletrabajo, que ha pasado de ser la opción laboral del 31% de los trabajadores en 2021 al 21% en 2022.  

Ahora bien, aun con este descenso, el trabajo en remoto ha venido para quedarse.  

Existe una realidad dual. Si bien es cierto que el teletrabajo ha descendido en relación con el periodo de crisis sanitaria, también es verdad que ya es una tendencia consolidada en gran parte de las empresas. Dos de cada tres empresas (el 66 %) declaran tenerlo instaurado. De estas, un 60 % confirma su intención de mantenerlo en alguna de sus modalidades para el futuro.  

Esta es una de las conclusiones sobre la evolución del teletrabajo que arroja el informe sobre el Estado del Mercado Laboral en España 2022, elaborado por InfoJobs y Esade.  

Menos teletrabajadores, pero más vacantes ofertadas 

Aunque el porcentaje de empleados que disfrutan del teletrabajo ha bajado de forma significativa entre la población activa, las ofertas de empleo publicadas en InfoJobs que ofrecen teletrabajo han crecido de un modo espectacular en los últimos años. Han pasado de 15.711 en 2018 a 727.649 en 2022.   

En cuanto a sectores, destacan el de comercial y ventas (390.277 vacantes), informática y telecomunicaciones (133.862) y atención al cliente (59.405).  En la parte baja de esta tabla se encuentran el sector farmacéutico, artes gráficas y diseño, administración pública y artes y oficios.  

El 70% de las personas ocupadas desean teletrabajar  

Este desajuste entre el moderado peso del teletrabajo en el mercado laboral y su importancia en las nuevas ofertas de empleo parece poner en evidencia un cambio de mentalidad entre los nuevos demandantes de ocupación  

Según apunta Carlos Cortés, colaborador académico del Instituto de Innovación Social de Esade y autor del estudio Espacios de trabajo híbrido: liderazgo y gestión de equipos, las dos necesidades más recurrentes de los empleados son la flexibilidad en el lugar de trabajo y el bienestar emocional. La demanda de flexibilidad, tanto en las empresas como en los demandantes de empleo, es cada vez mayor.  

El informe realizado por InfoJobs y Esade también insiste en este punto: siete de cada diez personas ocupadas prefieren teletrabajar, mientras que únicamente una de cada tres se decanta por el modelo de actividad presencial. 

Siete de cada diez personas ocupadas prefiere trabajar en remoto, en cualquiera de sus modalidades

El modelo híbrido, el más deseado 

El modelo laboral preferido entre la población activa es el híbrido, es decir, trabajar unos días desde casa y otros desde la oficina. Este sistema goza del 54% de las simpatías. Por otro lado, el 32% de los trabajadores activos se decanta por un formato totalmente presencial y el 14% por un sistema remoto al 100%.  

En el estudio de InfoJobs y Esade aparecen ciertas diferencias generacionales: los de más edad se inclinan por el modelo presencial, mientras que los empleados de edades intermedias prefieren el trabajo en remoto en cualquiera de sus formas.  

Esta disparidad de criterios puede explicarse por dos motivos. Por un lado, por la brecha digital; por el otro, debido a la gran necesidad de conciliación en la franja de 35 a 55 años, que suele tener a cargo niños pequeños y personas dependientes.  

Entre los más jóvenes se imponen los modelos híbridos ya que a esta edad se valora tanto la flexibilidad como la socialización que proporciona lo presencial.  

Choque de expectativas 

Aunque el híbrido es el modelo ideal para el 54% de los trabajadores, la realidad es que tan solo el 15% de ellos puede practicarlo. Aquí se hace evidente una brecha entre las expectativas de los empleados y la mentalidad de los directivos. 

El 54% de los trabajadores querría trabajar con un modelo híbrido, pero solo el 15% de ellos puede practicarlo 

Según Carlos Cortés, “el 65% de los cargos de dirección quieren volver al modelo presencial, mientras que 70% de sus empleados prefieren continuar con el teletrabajo, sobre todo bajo un modelo híbrido”. Este desfase, según Cortés, debería ser reparado “si las compañías quieren seguir atrayendo y reteniendo talento” en años venideros. 

Ventajas e inconvenientes del teletrabajo 

De acuerdo con las opiniones expresadas por la población ocupada, el 40% considera que, cuando se aplica el modelo híbrido, la productividad apenas se resiente. Además, entre las ventajas que se atribuyen al teletrabajo sobresalen el ahorro de tiempo en el desplazamiento y la mejora de la conciliación de la vida laboral y personal.  

Entre los inconvenientes se encuentran el incremento de gastos no cubiertos por la empresa y los problemas psicológicos derivados del estrés y de la desvinculación emocional con la empresa, aunque el porcentaje de trabajadores que los mencionan ha descendido desde 2021.  

Movilidad y nomadismo ocasional 

Entre los grandes atractivos para los demandantes de empleo, uno de los más destacados es la movilidad, que implica la posibilidad de poder trabajar no solamente desde casa, sino también desde una segunda residencia o un entorno rural 

En 2022 se observa una creciente tendencia a la movilidad entre los profesionales sujetos al teletrabajo. Entre estos trabajadores, el 71% siempre lo hacía desde su casa en 2021. Este porcentaje se ha visto reducido al 64% en 2022.  

Las vacantes de empleo publicadas en InfoJobs que contemplan alguna fórmula de teletrabajo se concentran mayoritariamente en Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga, Alicante y Sevilla.  

Empresas de entornos rurales utilizan el teletrabajo para superar a las grandes urbes en la captación de talento

Ahora bien, empiezan a verse algunos cambios. Ciertas empresas situadas en entornos rurales y con buen clima ya ofrecen el teletrabajo como una ventaja competitiva para atraer talento frente a sus competidores de las grandes urbes. En zonas de Alicante, Málaga o Valencia, el crecimiento de las vacantes en remoto —en cifras relativas— es bastante más sólido que el registrado en ciudades como Madrid y Barcelona. 

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