El trabajo precario aumenta en España

Un número significativo de reformas laborales no han logrado su objetivo de impulsar la creación de empleo y reducir la precariedad.

Por Anna Ginès i Fabrellas

La crisis financiera global tuvo un fuerte impacto en el mercado laboral español, especialmente en lo relativo a la destrucción de puestos de trabajo y al desempleo. En 2013, la tasa de paro alcanzó su máximo histórico en el país (26,94 %), con más de seis millones de personas desempleadas. 

Aunque, en 2019, la tasa de paro es inferior, la cifra sigue superando en gran medida (alrededor de un 14 %) la tasa media de la Unión Europea, que se sitúa en torno al 6 %.

No obstante, lo cierto es que esta disminución del número de personas desempleadas no se corresponde con una creación de empleo de calidad. De hecho, los resultados del estudio muestran que en España no se ha producido una recuperación social y laboral.

Precarious work
Foto: Raoul Croes/Unsplash

La investigación llevada a cabo analizó 58 reformas de derecho laboral diferentes en España entre el año 2000 y el 2015 para evaluar hasta qué punto las medidas anticrisis han afectado a la vida de los trabajadores.

La primera conclusión que se puede extraer es que las reformas de derecho laboral estaban dirigidas a impulsar la creación de empleo y fomentar la contratación. Del total de reformas de derecho laboral analizadas, 42 incluían en su preámbulo la intención de crear puestos de trabajo y reducir el desempleo. 

Como segunda conclusión posible, se puede decir que un alto número de reformas incluyó políticas sociales para fomentar el empleo y medidas destinadas a incrementar la flexibilidad del mercado laboral. 

El estudio muestra que muchas de las reformas laborales adoptadas en España han contribuido a crear precariedad

Las diferentes reformas de derecho laboral favorecieron estos dos tipos de medidas, en un intento de introducir la flexiguridad al tiempo que se garantiza la flexibilidad de los empleados a la hora de gestionar los recursos humanos de las empresas y la protección social y seguridad laboral de los trabajadores.

En más de 50 ocasiones, se adoptaron medidas sociales para promover contrato fijos, la mayoría destinadas a impulsar la contratación de trabajadores en riesgo de exclusión, como es el caso de mujeres, parados de larga duración, personas discapacitadas, jóvenes y trabajadores de edad avanzada.

Las 5 reformas que han contribuido al empleo precario

El estudio muestra que muchas de las reformas laborales adoptadas en España han contribuido a crear precariedad. En concreto, las reformas que se señalan a continuación han tenido un impacto negativo y provocado empleo precario y una reducción de las normas laborales:

  1. La promoción de los contratos fijos y otras formas de trabajo atípico, como el trabajo autónomo, el empleo a tiempo parcial, las agencias de empleo temporal y los contratos de formación. Este tipo de contratos han contribuido a aumentar la precariedad dado que han incrementado la inestabilidad laboral. Del mismo modo, la mayor duración del periodo de prueba también ha potenciado la inestabilidad y, con ello, la precariedad.
  2. El aumento de la capacidad de los empleadores para modificar las condiciones laborales, como las condiciones laborales básicas, las funciones o el lugar de trabajo. La reforma abrió la puerta a procedimientos como el derecho de las empresas a no aplicar temporalmente convenios colectivos y a priorizar los acuerdos de empresa. Dichas medidas han aumentado la precariedad porque han reducido el poder de los empleados para negociar las condiciones laborales de manera individual.

  3. El incremento de la capacidad de los empleados para modificar las condiciones laborales básicas descritas anteriormente ha generado una reducción real de los salarios que ha dado lugar a una mayor vulnerabilidad económica.

  4. El número de reformas del horario de trabajo y las horas extras ha aumentado y la flexibilidad del empleador para gestionar el horario laboral también ha reducido los derechos laborales de los trabajadores.

  5. Las modificaciones del régimen legal relativo a la suspensión de empleo, los despidos y las indemnizaciones por despido improcedente también han contribuido a la situación de precariedad. Estas medidas han aumentado la vulnerabilidad de los trabajadores y el trato injusto e ilegal. 

Las reformas laborales han tenido efectos contradictorios

Sin embargo, las reformas laborales también han tenido una cara positiva. Nuestra investigación identifica que las siguientes reformas han contribuido a reducir la precariedad y a aumentar las normas laborales:

  1. La promoción de contratos fijos y empleo para trabajadores en alto riesgo de desempleo y exclusión social, dado que dichas reformas están asociadas a un aumento de la estabilidad laboral.
  2. La introducción de las medidas de conciliación de la vida personal permite a los trabajadores disfrutar del permiso de maternidad y de paternidad, reducir su jornada laboral o coger una excedencia para cuidar de su hijo o de un familiar dependiente. Estas reformas aumentan el empoderamiento de los trabajadores y su capacidad para ejercer sus propios derechos.

  3. Las reformas que incrementan las indemnizaciones por despido improcedente en contratos fijos y el reconocimiento de los derechos de formación y los permisos para los trabajadores que aumentan los derechos laborales.

  4. La protección de los empleados frente a la discriminación en casos de pluralidad empresarial e insolvencia del empleador, dado que estas leyes reducen la vulnerabilidad del trabajador.

  5. Las medidas que favorecen el control del trabajo irregular y el empoderamiento de los trabajadores a la hora de ejercer sus derechos laborales.

En general, los datos muestran que las reformas laborales han tenido efectos contradictorios en términos de aumento o reducción de las normas laborales. Aunque algunas reformas han generado una mayor precariedad, otras han tenido un impacto positivo y ayudado a reducir el empleo precario.

No obstante, es significativo el número de reformas laborales que no han logrado su objetivo de impulsar la creación de empleo y reducir la precariedad. En concreto, conducen al aumento de la inestabilidad laboral por medio de trabajos flexibles, el desempoderamiento de los trabajadores motivado por el aumento de la capacidad de los empleadores para modificar las condiciones laborales, un debilitamiento de los derechos laborales debido a la compensación de la conciliación de la vida laboral y familiar, y un incremento de la indefensión de los trabajadores frente a los despidos. 

En os últimos años, la precariedad en España se ha incrementado debido a los altos niveles de flexibilidad existentes en el mercado laboral. El empleo es más inestable, se caracteriza por una mayor presencia de formas de trabajo atípicas, contratos de duración inferior, trabajos de menor calidad, salarios más bajos, menos poder de negociación y una mayor vulnerabilidad a la pérdida del empleo.

La conclusión general que podemos desprender del estudio es que un mayor nivel de flexibilidad en el mercado puede provocar un aumento del empleo precario si dicha flexibilidad no va acompañada de medidas de protección social.

Descargar la versión completa del estudio: The rise of precarious work in Spain. The effects of increase labour market flexibility.

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