CBI-Fusion Point: Diez años de tecnologías verdes universitarias

El desarrollo de tecnologías verdes es crucial para garantizar la sostenibilidad. La educación superior puede transformar este reto en oportunidades de aprendizaje para estudiantes y empresas.

Equipo Do Better

El mercado de las tecnologías verdes está creciendo exponencialmente: se prevé que alcance un valor de 60.700 millones de dólares en 2027. La energía solar, los vehículos eléctricos y la depuración del agua son soluciones ampliamente aceptadas que ya son de uso común. Pero el valor de tecnologías verdes (GreenTech) se dirige, cada vez más, a la ayuda a los países en desarrollo, como es el caso de los drones dotados de inteligencia artificial que captan imágenes infrarrojas para ayudar a gestionar el control de los cultivos en las comunidades agrícolas golpeadas por la sequía. 

Pero, aunque el valor de mercado de las tecnologías verdes aumentará casi un 28% en solo cinco años, estas tienen un coste. Y es en este aspecto en el que los estudiantes de educación superior pueden aportar recursos y conocimientos de suma importancia. 

Para el alumnado, la posibilidad de participar en experiencias del mundo real se ha convertido en un elemento omnipresente de los estudios universitarios y de posgrado. Contribuir a proyectos en curso en los que es posible poner en práctica sus conocimientos enriquece la experiencia de aprendizaje, al tiempo que proporciona valiosos recursos a empresas y organizaciones. 

10 años del CBI-Fusion Point

Este año se celebra el 10º aniversario del curso Challenge Based Innovation-Fusion Point (CBI-FP), un ejemplo especialmente fructífero de cómo la educación superior mejora las vidas de las personas en todo el mundo. Este curso forma parte del ecosistema de la Rambla de la Innovación de Esade, donde estudiantes, empresas, expertos en tecnología e investigadores colaboran para abordar los desafíos mundiales de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). 

El aclamado programa se imparte anualmente desde 2014 e incluye 15 semanas de talleres, seminarios, trabajo en equipo, sesiones de coaching y reuniones con científicos propietarios de tecnologías desarrolladas en el CERN que actualmente, y gracias al proyecto Attract Academy de la UE, se han expandido por todo el mundo. 

Los estudiantes de Esade que participan en el programa se implican en desarrollar soluciones para los desafíos sociales que se centran en los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU. Esta iniciativa aglutina equipos de estudiantes de distintas disciplinas: empresariales de Esade, ingeniería de telecomunicaciones y electrónica de la UPC, y diseño del IED Barcelona. 

Para Nanita Ferrone, la directora de Fusion Point en Esade, el valor de este método reside en que reúne personas, tecnología y sostenibilidad, lo que suele traducirse en soluciones inesperadas. 

Los desafíos globales requieren poner en común los conocimientos del sector industrial, el ámbito académico, las administraciones públicas y la sociedad civil. Ferrone, que ha trabajado con organizaciones que van desde la ONU y el Banco Mundial a gobiernos, ONG, emprendedores y empresas, afirma que el CBI-FP es un buen ejemplo de cómo transformar estos desafíos en oportunidades para que estudiantes, empresas y organizaciones colaboren y resuelvan desafíos sociales.  

Soluciones tecnológicas que mejoran la sostenibilidad

Durante los últimos diez años, el CBI-FP ha creado unos 80 proyectos de forma conjunta. Destacamos algunas de las tecnologías verdes que los estudiantes han desarrollado con IdeaSquare (el espacio de innovación del CERN). 

WaterWallEl agua limpia y accesible es un derecho humano fundamental, pero es algo con lo que mucha gente no puede contar. 

WaterWall aborda este problema reciclando las aguas grises, es decir, las aguas residuales de lavabos, bañeras, lavadoras y otros electrodomésticos. 

El sistema utiliza filtros de agua de alta tecnología y sensores para garantizar la calidad del agua y permite así reciclar hasta un 80% de las aguas grises que actualmente se vierten directamente en los sistemas de alcantarillado. 

 

BwarmEn muchos países cálidos, los edificios que en su día fueron diseñados para mantenerse frescos en unos veranos cada vez más calurosos no están preparados para enfrentarse a los fuertes descensos de las temperaturas en invierno. 

Bwarm aborda este problema con un concepto que se describe en su eslogan: “heating people, not places (mantener la temperatura de las personas, y no la de los espacios). En lugar de intentar calentar toda una casa, o incluso una sola habitación, el sistema de calefacción modular detecta tanto la ubicación como la temperatura de la persona o personas que hay en un espacio. 

Mediante un sistema de cámaras térmicas y fuentes de calor dotado de Bluetooth, Bwarm optimiza el calor individual, permitiendo así que la temperatura corporal de las personas sea más alta y sus facturas de energía más bajas. 

 

FrutectEl proyecto Frutect consiste en un dispositivo con forma de fruta que utiliza tecnología ULTRARAM y funciones de inteligencia artificial para predecir el deterioro de frutas y verduras durante su almacenamiento y transporte. 

Los sensores del dispositivo monitorizan factores clave como la humedad, la temperatura y los niveles de gas de etileno para poder realizar un control preciso del entorno. El resultado de usar este dispositivo es que se reduce hasta un 40% el desperdicio alimentario en la cadena de valor. 

 

EnerflyEnerfly es una solución de gestión de energía cuyo objetivo es transformar la previsión de la demanda energética en Liberia. El proceso de desarrollo de Enerfly supuso utilizar una amplia gama de datos de entrada distintos, como patrones meteorológicos, tendencias de consumo de energía e información demográfica, para ofrecer unas previsiones precisas de la demanda de energía.  

Su principal objetivo es garantizar un acceso fiable a la energía fomentando la sostenibilidad medioambiental, impulsando el comercio justo de la energía y permitiendo que la investigación impulse el sector energético. 

El proyecto emplea la tecnología ULTRARAM para tener autonomía en caso de apagones, mientras que la integración de Random Power proporciona simulación de IA y seguridad de la información. Con vistas al futuro, Enerfly tiene previsto ampliar su impacto implantándose en otros países. 

 

VisiFibreYa hace mucho tiempo que se señala a los microplásticos por dañar la vida marina, pero los científicos están cada vez más preocupados por cómo afectan a los seres humanos. 

El objetivo del proyecto Visifibre es concienciar sobre su impacto y prevenir problemas respiratorios y enfermedades pulmonares derivados de la exposición prolongada en fábricas de ropa. VisiFibre, que se ha descrito como un cambio radical en el análisis de microplásticos, mide sistemáticamente los niveles de microplásticos en el entorno de las fábricas para identificar tendencias y proporcionar a los trabajadores del sector textil información que les permita preservar su seguridad y tener una vida más sana. 

Con los ojos puestos en el futuro 

Durante los últimos 10 años, casi 500 estudiantes de más de 14 países con edades comprendidas entre los 21 y los 49 años han desarrollado sus proyectos a través del CBI-Fusion Point. Dicho número seguirá creciendo, al igual que el mercado de las tecnologías verdes. 

Los alumnos que participan en este programa líder a escala mundial están aportando conocimientos y nuevas ideas que impulsan la creación de soluciones innovadoras y reproducibles para ayudar a las comunidades de todo el mundo. 

La inestimable experiencia profesional y el desarrollo profesional y personal que aporta este programa son fundamentales para forjar líderes responsables.

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