Alianzas basadas en valores: oportunidades y retos
Un gran reto para las alianzas basadas en valores es mantener viva su ambición y seguir contribuyendo al cambio social. Para ello, necesitan contar con los miembros adecuados y con la motivación adecuada.
En los últimos 20 o 30 años hemos presenciado una asombrosa aceleración de los cambios en la sociedad y en las vidas de las personas. Estos cambios no siempre han sido para mejor y en numerosas situaciones los cambios sociales constituyen incluso una amenaza para las personas y para la vida en nuestro planeta. En este contexto, las alianzas basadas en valores aumentarán en número y en valor en el futuro.
Las alianzas basadas en valores
Los desarrollos sociales y económicos –que, si bien brindan oportunidades, también presentan amenazas para la humanidad– son un terreno sumamente fértil para los actores económicos y políticos, los ejecutivos y profesionales, los agentes de la sociedad civil y demás colectivos para promover alianzas basadas en valores y avances beneficiosos para la sociedad.
Las alianzas basadas en valores son un tipo específico de alianzas centradas en contribuir a mejorar la sociedad. Se fundamentan en una ambición común, con unos valores y unos principios claros que guían la alianza hacia una determinada dirección y a sus miembros en el desarrollo de sus actividades colaborativas.
Las instituciones modernas
La mayoría de los gobiernos son incapaces de abordar por sí solos los grandes desafíos sociales. Los políticos tienen sus propios intereses y, con frecuencia, una visión normativa y fragmentada de la sociedad. Las instituciones públicas e internacionales actúan lentamente cuando quieren abordar problemas reales, porque tardan mucho en superar los intereses de parte y hallar una base común sobre la cual llegar a acuerdos. Pese a ello, necesitamos a los gobiernos y a las instituciones para que implementen los cambios sociales y los consagren en un marco jurídico. Pero no podemos dejar que se encarguen solos de esta labor.
El trabajo en equipo
El cambio no es una tarea que deba realizar una institución a título individual y de forma aislada, sino una cualidad adaptativa que nace de muchas instituciones para configurar juntas el futuro. Existe, pues, una gran oportunidad de crear nuevas alianzas basadas en valores y de desarrollar las ya existentes que quieran contribuir a crear un mundo mejor. Juntos tenemos la oportunidad de iniciar y desarrollar alianzas basadas en valores. Actuando así, podremos colaborar conjuntamente para resolver los actuales retos sociales y humanos, y contribuir a potenciar las capacidades de las comunidades locales, internacionales y globales para que lleven a cabo los cambios necesarios de forma independiente y forjen su propio futuro.
Desafíos para empresas e instituciones
Sería una gran noticia que las empresas y las instituciones avanzaran en el paradigma de las alianzas basadas en valores, aunque no todas ellas quieran o puedan hacerlo. Con un enfoque adecuado y considerado, las alianzas empresariales e institucionales pueden profundizar en su faceta basada en valores y alcanzar sus objetivos iniciales adoptando un enfoque más transformador. Es todo un desafío, pero no es imposible.
Los retos que deben afrontar las alianzas basadas en valores
El principal reto que deben afrontar las alianzas basadas en valores es mantener viva su ambición y seguir contribuyendo al cambio social. Las dinámicas de la sociedad y de las relaciones humanas están siempre presentes, y no es inusual que la ambición se desvanezca con el tiempo y que lo que inicialmente era una alianza basada en valores vaya mutando gradualmente en una red corporativa o institucional, aunque las personas que la conformen sigan empleando el mismo lenguaje transformador. La alianza puede incluso quebrarse si algunos de sus miembros persisten en defender sus valores iniciales, mientras otros quieren adoptar un papel más clásico y corporativo, más orientado al poder.
Las reflexiones y las paradojas que se exponen en el libro Alianzas estratégicas que crean valor ayudan a identificar los problemas y los factores que hacen fracasar estas alianzas basadas en valores en sus distintas etapas de vida y a mantener viva la alianza.
El éxito de las alianzas
En todas las alianzas es importante que haya al frente las personas adecuadas, con la motivación necesaria, que clarifiquen el significado, los valores y los fines de la alianza, que trabajen en la confianza mutua, elaboren un modelo de gestión apropiado, abran la comunicación a todos los miembros y mantengan el equilibrio adecuado entre la relevancia social y los fines del negocio. Si se sigue un proceso esmerado de creación y desarrollo de la alianza en sus cuatro etapas de vida, está crecerá más fuerte y contribuirá a preservar su esencia.
Este artículo está basado en el libro de Jaap Boonstra, escrito junto a Marcos Eguiguren: Alianzas estratégicas que crean valor (Profit Editorial, 2023)
Profesor visitante, Departamento de Dirección de Personas y Organización en Esade
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