El comercio como seña de la crisis y la recuperación: escenarios

Por Enrique Rueda-Sabater & Angel Saz-Carranza

Un factor clave de éxito es el encaje estratégico de los objetivos, los recursos y las capacidades de una organización a su entorno. Y, dado la creciente interdependencia de la economía global en las últimas décadas, el comercio global se ha convertido en un aspecto clave del entorno para prácticamente todas las empresas.

A su vez, los patrones del comercio global y sus dinámicas son el reflejo de un complejo sistema de normas, acuerdos, instituciones y estándares. Ante la gran incertidumbre que nos rodea, tiene sentido considerar diversos escenarios para analizar cómo podría cambiar este entorno –y qué correcciones de rumbo deberían hacerse para mantener dicho encaje estratégico.

Ya incluso antes de la crisis de la Covid-19, el comercio se hallaba en un impasse y existía una gran incertidumbre sobre la dirección que debería emprender en el futuro. Esta incertidumbre se ha visto enormemente magnificada por la crisis.

El modo en que se resuelva y la forma que adopte la recuperación tendrán repercusiones sobre el comercio… pero este también será la seña de los cambios radicales que se van a producir a gran escala en todo el mundo como consecuencia de la crisis actual y de su recuperación.

Trade shipping
El comercio ha transformado la forma de operar de las empresas (Foto: Steve Allen/Twenty20)

El porcentaje del comercio sobre el PIB pasó del 27 % al 60 % de 1970 hasta 2008, creciendo constantemente a lo largo de dicho período. No podemos dejar de señalar que este impresionante desarrollo ha transformado la forma de operar e interaccionar de las empresas –y ha acabado generando una amplia red de cadenas de suministro globales.

En efecto, actualmente, los productos finales son el resultado de ensamblar partes y componentes fabricados en distintos continentes, lo cual implica a un gran número de proveedores y fases de fabricación intermedias en el caso de los productos más complejos.

Este crecimiento se ha producido gracias a los avances tecnológicos, que han permitido mejorar la coordinación y el transporte. Sin embargo, la política también ha sido fundamental, buscando la convergencia de las regulaciones, la estandarización de las normas y los procesos, y la reducción de los aranceles. Además, los gobiernos han creado toda una serie de instituciones de arbitraje y de solución de controversias para resolver los casos de práctica desleal, discriminación y plagio.

Tradicionalmente, el comercio ha reaccionado más rápidamente que la economía, tanto en momentos de crisis como en su recuperación

Tradicionalmente, el comercio ha reaccionado más rápidamente que la economía (PIB) en conjunto, tanto en momentos de crisis como en su recuperación y, por tanto, la evolución del comercio ayuda a entender estos procesos de cambio.

Después de tres décadas de incrementos constantes, el porcentaje del comercio global sobre el PIB cayó significativamente durante la crisis financiera de 2008-2009 y, aunque después se recuperó, no mantuvo su crecimiento. Ello era reflejo, en gran parte, del creciente proteccionismo que estaba proliferando en numerosos países, así como de la guerra comercial latente entre las dos principales potencias globales.

Al objeto de explorar posibles vías para el régimen del comercio mundial, así como sus posibles consecuencias acerca del rol del comercio en la economía global, nos hemos basado en cuatro posibles escenarios tras la crisis de la Covid-19, desarrollados en EsadeGeo. Estos cuatro escenarios se basan en las posibles consecuencias en otoño de 2020 de dos importantes grupos de incertidumbres, relativas al avance del virus (dilatado o sofocado) y a la crisis económica (contenida o desatada) y sus repercusiones económicas hasta 2023. Primero, recordamos muy brevemente cada uno de estos escenarios y, acto seguido, nos centramos en las decisiones y en las novedades políticas que afectarán el comercio.

En el escenario de Desfiladero, unos costosos programas de estímulos y la cooperación internacional logran impedir la quiebra de la economía

En el escenario generalizado de Desfiladero, unos costosos programas de estímulos, junto con la cooperación financiera y técnica internacional, han logrado impedir la quiebra de la economía, pero la fatiga causada por el distanciamiento social aparece enseguida, y todavía no se ha obtenido ningún remedio para el virus, el cual está demostrando su resiliencia y sigue dificultando la vida en muchos países del mundo.

Numerosos países introdujeron rápidamente excepciones a sus normas para restringir el comercio (especialmente en aquellos casos que afectaban los servicios de salud) pero, a partir de 2021, han empezado a revocar sistemáticamente sus recientes medidas proteccionistas. Su apoyo al restablecimiento de un sistema comercial internacional basado en la ley lleva a la reactivación de la OMC. La circulación de personas –y, en menor grado, de bienes– se mantendría limitada, por razones sanitarias.

El comercio se desplomó con la fuerte caída del PIB en 2020, pero después se ha recuperado más rápidamente que el PIB, impulsado particularmente por los productos básicos y los servicios sanitarios. Los viajes se recuperan muy lentamente –básicamente por factores críticos relacionados con los negocios–, pero el comercio en otros servicios (especialmente los digitales y virtuales) se ha disparado debido a la prolongada experiencia de confinamiento. La inversión también se va recuperando paulatinamente, a medida que los países y las empresas van saliendo de la crisis, con un alto nivel de endeudamiento.

En el escenario de Barricada, cada país busca autoprotegerse mostrando tener poca visión de futuro

En el escenario de Barricada, cada país busca autoprotegerse mostrando tener poca visión de futuro, lo cual impide coordinar los avances para combatir las múltiples manifestaciones de un virus que sigue descontrolado. Unos programas de estímulos poco efectivos (que en muchos países se han mostrado precipitados y han sido presa de intereses creados) no han logrado contener la crisis económica.

En cuanto a la política comercial, en este escenario la mayoría de los países imponen controles a las exportaciones de bienes básicos, instrumentalizan los suministros críticos, recurren al uso generalizado de aranceles adicionales –especialmente enfocados a bienes estratégicos o destinados a represaliar tarifas ajenas–, amplían las normas de carácter local, imponen límites a la inversión extranjera directa (IED) y a la titularidad extranjera, y restricciones caprichosas a todo tipo de movimientos (bienes, personas, datos…). Con todo ello, la OMC está a punto de quedarse "en el dique seco".

En este escenario, el volumen comercial caería durante varios trimestres y el transporte marítimo se vería muy afectado. La aportación del comercio al PIB se reduciría –pese a que en este escenario el PIB experimentaría un gran descenso y solo una débil recuperación– y ello desalentaría los intercambios transfronterizos, en un contexto de desinversiones de las empresas extranjeras. En este escenario, los países buscan nacionalizar sus activos “estratégicos”. Incluso en 2023, el número de desplazamientos seguiría estando bastante por debajo de los niveles de 2019.

En el escenario de Coalición, la cooperación, los fármacos y el distanciamiento social han sofocado el avance del virus

En el escenario de Coalición, la cooperación intergubernamental, también en materia de vacunas y fármacos readaptados, junto con una persistente disciplina social con respecto al distanciamiento social, han sofocado el avance del virus, mientras que importantes programas de estímulos, bien diseñados y aplicados, han logrado contener la crisis económica y están sentando las bases para una pronta recuperación. La intensificación de la cooperación internacional también ha sido una fuerza positiva en ambos frentes.

En este escenario, los gobiernos eliminarían algunas barreras comerciales enseguida, ya en 2021: revertirían algunas de sus recientes medidas proteccionistas; lanzarían una nueva serie de acuerdos comerciales preferenciales de mayor alcance y con un mayor número de miembros; revitalizarían la OMC, ampliando su mandato en este proceso; reforzarían los mecanismos internacionales de solución de controversias, e incluso llegarían a un acuerdo internacional en materia de comercio digital.

El comercio no solo se recupera con fuerza en volumen, sino que también su participación en el PIB sigue creciendo. Las cadenas de suministro se expanden de nuevo y recuperan su carácter global –lo cual incrementa la productividad de la economía mundial. Los viajes de negocios y de turismo se reanudan y la IED crece, en un entorno de estabilidad reguladora y de mejoría de la confianza intergubernamental.

En el escenario de Indolencia, la desconfianza internacional es alta y diversos errores han impedido contener la crisis económica

En el escenario de Indolencia, la desconfianza internacional es alta y diversos errores cometidos en varios paquetes de estímulos nacionales han impedido contener la crisis económica y han hecho que la gente perdiera la confianza en los gobiernos nacionales y dirigiera su mirada hacia los gobiernos locales. Pero, afortunadamente, el virus ha pasado a ser perecedero, tiene enemigos naturales y la readaptación de algunos medicamentos ha sido una gran ayuda para contener su propagación.

El panorama de la política comercial muestra una persistente marginación de la OMC y el bloqueo de sus mecanismos de solución de controversias. Numerosos acuerdos comerciales preferenciales se suspenderían o serían sustituidos por otros más restringidos.

El incremento de aranceles y de otras barreras, así como las restricciones a la IED, serían algunos indicadores del resurgimiento entre los gobiernos nacionales de la estrategia industrial y de la defensa a ultranza de los "campeones nacionales".

Los flujos comerciales internacionales se recuperarían enseguida de la caída sufrida durante la crisis y crecerían tímidamente en línea con el PIB. Pero estos indicadores medios mundiales enmascararían el gran cambio experimentado por los patrones comerciales, en que ha crecido rápidamente el comercio intrarregional y entre bloques políticamente afines. 

En cambio, retrocede el comercio de servicios de gran valor añadido. La IED sigue un patrón similar de concentración regional y en bloques políticos, y se reanudan los viajes de negocios –más que los turísticos.

Trade scenarios Covid-19
Fuente: estimaciones illustrativas de los autores.

Comparando estos cuatro escenarios en cuanto a la participación del comercio en el PIB –pese a que se trata de unas cuantificaciones meramente ilustrativas– proporciona una visión clara sobre los distintos caminos que podría seguir esta actividad tan importante para el entorno de los negocios.

En 2023, en los cuatro escenarios analizados, la participación del comercio en el PIB oscilará entre el 52 % de Barricada y el 62 % de Coalición

Como punto de referencia, recordemos que la participación del comercio en el PIB era del 27 % a principios de los años setenta y subió hasta el 61 % en 2012. En 2023, en los cuatro escenarios analizados, este porcentaje oscilará entre el 52 % de Barricada y el 62 % de Coalición.

Las perspectivas para los años siguientes también varían considerablemente en cada uno de los casos: por ejemplo, van hacia arriba en Desfiladero y hacia abajo en Indolencia, en gran parte como consecuencia de los avances en política y gobernanza comercial en cada uno de estos escenarios.

Los escenarios son la base para explorar qué pasaría si se dieran diferentes contextos en que tuviéramos que adaptar nuestro “encaje estratégico”, y ello puede ayudarnos a prepararnos mejor ante distintos futuros a que podemos enfrentarnos –y no porque los hayamos previsto, sino porque dichos escenarios nos han permitido ensayar distintas respuestas ante los cambios en el entorno.

Además, estos escenarios pueden brindarnos también una fuente muy valiosa de “inteligencia”. Las diferentes características de cada escenario proporcionan algunas indicaciones sobre la dirección hacia la cual está evolucionando nuestro entorno, con unos indicadores de la gobernanza comercial que actúan como una especie de aviso preventivo. Conocer los pasos de la política comercial y los avances en la gobernanza del comercio puede ayudarnos a reaccionar más rápidamente ante los cambios y lograr una ventaja competitiva.

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