Impulsa tu organización con innovación intraemprendedora

El emprendimiento corporativo emerge como una estrategia crucial para las empresas consolidadas que aspiran a fomentar la innovación y a mantener su ventaja competitiva.

Patrik Schulcz

En esencia, el emprendimiento corporativo consiste en infundir el espíritu emprendedor dentro de las grandes organizaciones para fomentar la innovación, la renovación estratégica y el crecimiento. A diferencia de las startups, que son por naturaleza organizaciones ágiles movidas por la innovación, las grandes corporaciones que buscan un cambio suelen enfrentarse al reto de superar las trabas burocráticas y los legados culturales. El emprendimiento corporativo (o intraemprendimiento) puede ayudar a estas empresas a promover la cultura de la innovación y la asunción de riesgos dentro de su propia estructura. 

El emprendimiento corporativo ayuda a las empresas consolidadas a evitar la inanición y a posicionarse para lograr el éxito

En este contexto, el Esade Entrepreneurship Institute ha organizado la segunda edición del evento ‘Promoting Entrepreneurship: Lessons Learnt from Research’, en esta ocasión sobre emprendimiento corporativo. El foro analizó las conclusiones académicas y las percepciones prácticas sobre el emprendimiento corporativo, señalando sus desafíos y estrategias y buenas prácticas que pueden traducirse en iniciativas emprendedoras exitosas en las empresas consolidadas.  

Aunque la relación entre el emprendimiento corporativo y la innovación de las startups ha sido reconocida como mutuamente beneficiosa para ambas partes, el evento exploró cómo la investigación académica puede facilitar aún más la implementación de estrategias de emprendimiento corporativo dentro de las empresas o al invertir en una startup externa. 

Evitar la fuga de talentos

La entrada de nuevas empresas en un mercado suele ser indicio de su vitalidad y potencial para generar beneficios. Los estudios indica que, en muchos casos, antiguos empleados dotados de amplios conocimientos e inspiración abandonan la empresa matriz para lanzar su propia empresa. Esta dinámica compleja entre las empresas matrices y sus spinouts conlleva una importante transferencia de conocimientos y de talento.  

Las investigaciones también señalan que las spinouts más exitosas son las que surgen de las empresas matrices que mejor se desempeñan, las cuales, a menudo sin ser conscientes de ello, actúan como incubadoras de la futura competencia. Los fundadores de spinouts sacan provecho de cualquier conocimiento adquirido en su anterior empresa, sobre todo de las ideas que allí se encontraban infravaloradas, y con ello logran un éxito destacable en sus nuevas empresas. Todo ello indica que los fundamentos de los futuros líderes del sector se establecen, a menudo, dentro de los muros de las organizaciones ya existentes. 

Las spinouts más exitosas surgen de las empresas matrices que mejor se desempeñan

Este escenario pone de manifiesto la imperiosa necesidad de que las empresas promuevan un entorno que no solo retenga el talento, sino que lo alimente. Más que limitarse a mantener el talento, se trata de implicar activamente a los trabajadores con talento en los procesos de innovación, animándolos a adoptar un rol intraemprendedor. Este enfoque puede prevenir que las ideas valiosas y el talento migre hacia las spinouts. Además, al abrazar el emprendimiento corporativo, las empresas pueden transformar la potencial competencia interna en una ventaja estratégica, aprovechando la creatividad colectiva y los conocimientos de sus plantillas para impulsar el crecimiento y la innovación. 

Así pues, ¿por qué tantas empresas de estas características se mantienen al margen de promover el emprendimiento? Las razones son múltiples: desde optar por centrarse en los mercados actuales a preocuparse más por la viabilidad del mercado y por el solapamiento de los productos. Sin embargo, la esencia del emprendimiento corporativo consiste precisamente en reconocer estas barreras y tratar de superarlas, viendo los emprendimientos internos como oportunidades, más que como amenazas. 

Es esencial que las empresas animen a sus empleados a pensar como emprendedores, lo cual supone la disponibilidad de asumir riesgos e innovar. Promover una mentalidad emprendedora es más que animar a iniciar nuevos proyectos: es adoptar una cultura de la experimentación, de la apertura al fracaso y de la exploración continua. 

Es esencial que las empresas animen a sus trabajadores a pensar como emprendedores

No obstante, llevar a los empleados a pensar y a actuar como emprendedores dentro de su empresa (intraemprendedores) plantea un reto que requiere alcanzar un difícil equilibrio entre fomentar la innovación y gestionar los recursos de forma eficaz, pues no todas las ideas pueden llevarse a la práctica. Por tanto, es esencial apoyar e invertir en ellas de forma selectiva para potenciar la innovación sin agotar los recursos de la empresa. 

Sinergias estratégicas entre startups y empresas consolidadas 

Cada vez es más usual que las personas con talento, particularmente los jóvenes, abandonen su trabajo en la empresa y lancen su propio negocio. Las startups son reconocidas por su rápida innovación y por su ágil despliegue de soluciones, capacidades que les permiten competir incluso con las empresas más consolidadas. Reconociendo esta tendencia, estas últimas han observado que las innovaciones más revolucionarias surgen a menudo fuera de sus estructuras corporativas tradicionales. Ello ha propiciado un cambio estratégico que ha llevado a las grandes empresas a considerar las inversiones en startups no solo como meras decisiones financieras, sino como oportunidades esenciales para acceder a nuevas ideas innovadoras y a fuentes de talento más dinámicas. 

Cada día son más las empresas que ven la oportunidad de trabajar con startups para acelerar su propia innovación interna

Invirtiendo en estas entidades más ágiles, las empresas tradicionales pueden trazar puentes entre su entorno rico en recursos y el espíritu creativo y emprendedor que impulsa la cultura de las startups. Estas inversiones hacen algo más que simplemente aportar nuevas ideas a la carpeta corporativa: introducen una mentalidad abierta a la innovación y agilidad. Las startups, en esencia, encarnan la cultura de la experimentación, de la asunción de riesgos y de la disrupción. Integrar esta cultura dentro del ecosistema más amplio de la empresa puede contribuir a rejuvenecer el enfoque de esta empresa hacía la innovación, fomentando una actitud más emprendedora a todos los niveles de la organización.  

Con todo, la colaboración entre startups y empresas consolidadas no está exenta de dificultades. Requiere un difícil equilibrio para asegurar que el espíritu emprendedor de la startup no se ve sofocado por el entorno más estructurado de la empresa. El éxito en este empeño dependerá del respeto mutuo que se tenga a los puntos fuertes de cada entidad y del compromiso compartido a favor de la innovación y del crecimiento. Al alinearse con las startups, las empresas consolidadas podrán desempeñar el rol esencial de configurar la próxima generación de empresas, fomentando un ciclo de crecimiento e innovación que beneficie. 

Abordar los desafíos

Adaptar el emprendimiento corporativo a las empresas consolidadas presenta una serie de desafíos únicos que con frecuencia se derivan de la estructura y de la cultura propias de la empresa matriz. Para que los emprendimientos corporativos tengan las máximas posibilidades de éxito, es preciso entender que estas iniciativas pueden necesitar operar de forma semiautónoma y requerir a menudo una separación física y operativa respecto de la empresa matriz. Esta separación permite a las spinouts librarse de las normas y de las expectativas tradicionales y fomentar un entorno en que pueda surgir la innovación sin que sea sofocada por las estructuras corporativas existentes. Con todo, la medición del éxito de estas iniciativas emprendedoras va más allá de la métrica tradicional del rendimiento de la inversión (ROI). Requiere paciencia y una perspectiva de futuro que se extienda a 2-3 años vista para poder captar realmente su impacto. 

El emprendimiento corporativo puede tener un impacto profundo en las estructuras y marcos corporativos ya existentes, en especial cuando la iniciativa emprendedora se convierte en una entidad separada. Esta reconfiguración requiere lograr un difícil equilibrio entre explorar nuevas oportunidades y explotar los éxitos conseguidos, asegurando que la innovación no ponga en peligro la estabilidad y las operaciones básicas de la organización. 

Los managers deben lograr el equilibrio a través de visión clara, dirección estratégica, objetivos bien definidos y flexibilidad

Una financiación efectiva y la asignación de recursos son dos factores esenciales para apoyar los proyectos de emprendimiento corporativo, así como insistir en la necesidad de adoptar un enfoque estratégico que priorice la innovación, al tiempo que se gestiona la disrupción y se alinea con la visión a largo plazo de la empresa. Pese a estos desafíos, mediante la adopción de las estrategias y de la mentalidad adecuadas pueden superarse los obstáculos para incorporar el emprendimiento corporativo dentro de la empresa matriz y convertirse en vías de crecimiento y transformación. 

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