Javier Rosales, presidente de Alvic, explica por qué antes de hablar de fondos hay que hacer un family plan, y por qué saber que tu socio se va a ir —y por dinero— es el punto de partida, no el problema.

Equipo Do Better

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¿Cuándo deja de tener sentido que una empresa familiar sea solo familiar? Esa es la pregunta que vertebra este episodio de Do Better Podcast, en el que Carlos Losada, Profesor titular del Departamento de Dirección General y Estrategia en Esade, conversa con Javier Rosales, presidente de Alvic y uno de los empresarios con más experiencia en la convivencia entre empresa familiar y private equity en España.

Lo primero que hicieron en Alvic —empresa fundada en 1965, con 1.200 empleados y presencia en 130 países— no fue llamar a un banco de inversión. Fue sentarse en familia y preguntarse para qué querían realmente un fondo. En lugar del habitual business plan y pacto de socios, construyeron lo que Rosales llama un family plan: la empresa al servicio de la familia, no al revés. Esa claridad previa, dice, es lo que determina si la relación con el private equity funciona o se convierte en un conflicto sin salida.

La metáfora que usa para describir esa relación es directa: es un noviazgo con fecha de caducidad conocida. No es tu mujer, dice Rosales; es una pareja que sabes que se va a ir, y que además se va a ir por dinero. Entender eso desde el primer día cambia cómo se negocia la entrada, cómo se gestiona el consejo y cómo se planifica la salida. También cambia el tipo de conversación que mantienes con los gestores del fondo, que no deciden solos, sino que reportan a comités en otra parte del mundo. Saber leer esa posición —y ser didáctico con ella— es, según Rosales, parte del éxito.

La pregunta de fondo que deja el episodio es más compleja: en España hay unos 50.000 millones disponibles para invertir en cerca de 2.500 empresas participadas, el 90 % pymes. ¿Cuánto de ese capital está generando valor real más allá de la rentabilidad del fondo? ¿Qué pasa con la cultura, con las personas, con el legado cuando la lógica financiera se impone sin matices? Rosales no da recetas, pero sí una advertencia: profesionalizar no es montar un equipo directivo orientado a la venta. Eso no mejora la empresa, la vacía.

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