COP28: Una polémica presidencia y dudas sobre la captura de carbono

El anfitrión de la COP28 ha sido acusado de maniobrar para cerrar acuerdos comerciales sobre combustibles fósiles aprovechando la presidencia de la cumbre.

Equipo Do Better

Como anfitrión de la COP28, Emiratos Árabes Unidos se enfrenta a algunas discusiones incómodas. En 2022, los EAU produjeron más de cuatro millones de barriles de petróleo al día. Y los documentos filtrados poco antes de la cumbre revelaron que el director ejecutivo de la empresa petrolera estatal, Abu Dhabi National Oil Company (ADNOC), y presidente de la COP28, el Dr. Sultan Al Jaber, tenía la intención de utilizar la conferencia sobre el cambio climático para cerrar nuevos acuerdos con el fin de impulsar las exportaciones de combustibles fósiles. 

El conflicto de intereses 

“Este es el momento 'Volkswagen 2015' de la presidencia de la #COP28”, escribió en la red social X la exresponsable de la ONU para el cambio climático, Christiana Figueres, refiriéndose al escándalo por la manipulación de las pruebas de emisiones de motores diésel por parte de dicho fabricante de automóviles. 

“La Presidencia de la COP, pillada con las manos en la masa, no tiene otra opción que redoblar ahora de forma inequívoca la transparencia, la responsabilidad y la rendición de cuentas con las que dirige el proceso”, añadió. 

Figueres ha criticado abiertamente el papel de EAU en la COP28, declarando que supone “un gran peligro” y “una amenaza directa para la supervivencia de las naciones vulnerables”. Sus comentarios han sido especialmente desdeñosos en cuanto al compromiso de Al Jaber de utilizar más la tecnología de captura y almacenamiento de carbono (CCS), y al conflicto de intereses con el papel presidencial que desempeña. 

“Lo que intenta decir es: ‘Miren, los que producimos combustibles fósiles nos responsabilizaremos de nuestras emisiones mediante sistemas mejorados de captura y almacenamiento de carbono”, observa Figueres. “Y nosotros, o la presidencia de la COP, también respaldaremos las soluciones alternativas de carbono cero”. 

Una estrategia basada en la unidad 

Àngel Castiñeira, director de la Cátedra de Liderazgo y Sostenibilidad de Esade, se muestra de acuerdo. “La elección del presidente y la sede de la COP28 ha sido un tema muy controvertido”, afirma.  

“Por otro lado, el presidente de la COP28 es el director ejecutivo de una de las compañías petroleras más grandes del mundo que continúa realizando grandes inversiones en la producción de combustible fósil. Esto plantea un posible conflicto de intereses y augura que el objetivo de eliminar los combustibles fósiles no se conseguirá”. 

El conflicto de intereses de la presidencia de la COP28 augura que la eliminación de combustibles fósiles no se conseguirá

Pero Castiñeira explica que “Al Jaber, por su parte, se ha presentado como una figura que puede mantener a las empresas de combustibles fósiles en la mesa de negociaciones para una 'reducción gradual' del uso de petróleo y gas”. 

Es un aspecto que el Dr. Al Jaber mostró gran interés en subrayar en su discurso durante la sesión inaugural de la reunión preparatoria de la COP celebrada en octubre. “Hay demasiadas cosas que dividen nuestro mundo en estos momentos”, alegó ante la delegación presente en Abu Dabi.  

“Ahora, más que nunca, debemos unirnos en torno al clima y transmitir un mensaje claro de esperanza, solidaridad, estabilidad y prosperidad. Hemos de demostrar que la comunidad internacional es capaz de cumplir y enviar una señal clara de que el 1,5 está a nuestro alcance”. 

La propuesta nacional de Estados Unidos 

Mientras todas las miradas están puestas en Dubái, la atención se ha desviado de otro de los principales actores de la comunidad internacional de los combustibles fósiles. 

Una ausencia significativa en el evento de la COP es la del presidente Joe Biden. A pesar de que Estados Unidos produce y consume una cantidad de petróleo considerablemente mayor que cualquier otro país (aproximadamente 20 millones de barriles diarios), no está previsto que el presidente ni el vicepresidente asistan a la cumbre.  

En lugar de hacerlo, el Departamento de Estado de EEUU declaró que organizaría una serie de actos e iniciativas estadounidenses “centradas en analizar cómo el liderazgo de EEUU está ofreciendo soluciones y colaborando con socios mediante un enfoque que incluye a toda la sociedad para enfrentarse a la crisis climática”. 

Puede que EAU y EEUU estén juntos en su apoyo a las tecnologías de captura de carbono, pero esta apuesta sigue siendo polémica

Uno de los ámbitos que atrae la atención (y la financiación) del gobierno de EEUU es el uso de las tecnologías de captura de carbono que critica Christiana Figueres. 

El Departamento de Energía de EEUU ha invertido 2 500 millones de dólares para contribuir a acelerar la demostración y el despliegue de tecnologías para gestionar el carbono en un programa que pretende mejorar “la eficiencia, la eficacia, el coste y los efectos medioambientales de las tecnologías de captura de carbono para aplicaciones energéticas, industriales y otras aplicaciones comerciales”. 

¿El gran fiasco de la COP28? 

Puede que EAU y EEUU estén juntos en apoyar las tecnologías de captura de carbono (ADNOC afirma ser pionero en esta tecnología y asume el compromiso de capturar 10 millones de toneladas de carbono antes de 2030), pero su uso sigue siendo un tema polémico.  

Los sistemas que limpian las emisiones capturando CO2 y utilizándolo para producir combustibles sintéticos, productos químicos y materiales de construcción han atraído una amplia inversión y han conseguido contar con el respaldo de Bill Gates. Pero Figueres y otras voces críticas ponen en duda la eficacia de esta tecnología. La ONG internacional Global Witness la llamó el ‘Caballo de Troya’ de la COP28, simple y llanamente, porque no funciona. 

“Más del 80% de los proyectos propuestos en todo el mundo han fracasado, y para lo que se utilizan actualmente las tecnologías de captura de carbono es, principalmente, para extraer más petróleo”, afirmó la organización en un artículo publicado el pasado noviembre en su blog

La tecnología está absorbiendo inversiones ingentes que sería preferible destinar a otros fines, y los beneficios que aporta por lo que se refiere al carbono son mínimos. En algunos casos, no está haciendo que las emisiones mejoren, sino que empeoren.” 

Determinar el futuro de la humanidad 

Queda por ver si la COP28 encumbrará la captura de carbono como la solución para salvar el planeta del desastre climático o la descartará como un trampantojo del sector de los combustibles fósiles. Pero cada cumbre hace que la atención se centre de forma cada vez más clara en la necesidad urgente de actuar. 

“El aspecto de mayor confrontación de la COP28 será la estrategia de reducción de todos los combustibles fósiles, teniendo en cuenta el lado de la oferta y la demanda y los aspectos relacionados con la seguridad energética”, explica Àngel Castiñeira.  

El contexto geopolítico de la cumbre no favorecerá el clima de grandes acuerdos, pero lo que se decida o no marcará el futuro de la humanidad para las próximas décadas”. 

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