¿Es la IA amiga o enemiga? Guía para directivos

El impacto de la inteligencia artificial en la sociedad sigue creciendo, pero ¿cuáles son los principales retos y oportunidades para los directivos de las empresas?

Alicia Muñoz Lombardía

Alicia Muñoz Lombardía, como responsable de asesoría de banca comercial, gobernanza y regulación, está en una buena posición para ofrecer una opinión experta sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA) en las empresas de todo el mundo.  

Lombardía es una figura destacada en el sector financiero internacional, por lo que ha visto de primera mano cómo los beneficios de la optimización y la automatización que aporta la IA reducen las tareas repetitivas y manuales a la vez que mitigan el riesgo operativo

En la 18ª edición del boletín del CGC, Lombardía analiza de qué forma la IA afecta y seguirá afectando a la economía, a las empresas y al conjunto de la sociedad. La investigadora sénior del Centro de Gobierno Corporativo de Esade (CGC) ofrece recomendaciones a los directivos sobre el uso de la IA, y pone de relieve algunos dilemas éticos que no es posible ignorar. 

No es si va a suceder, sino cuándo 

El sector financiero es un buen ejemplo de cómo la desaparición de algunos trabajos ha supuesto la creación de otros. Los expertos en datos y seguridad trabajan conjuntamente con sus compañeros que están de cara al cliente para crear equipos de expertos que ofrecen una atención personalizada basada en grandes volúmenes de información accesible al instante. 

El amplio abanico de sectores que también han progresado gracias a la adopción de la IA, desde la medicina a la producción, ofrece al mundo empresarial una infinidad de ejemplos de los muchos beneficios que aporta. Pero el crecimiento exponencial de la IA también tiene detractores, e incluso hay quienes avisan de que supone una amenaza existencial para la humanidad. 

El sector financiero es un buen ejemplo de cómo la desaparición de algunos trabajos ha supuesto la creación de otros

Aunque siga habiendo opiniones divergentes, no hay duda de que la IA seguirá predominando en todos los ámbitos de la vida. Los consumidores no tienen muchas opciones en cuanto a la posibilidad de participar o no (a menos que vivan completamente aislados y desconectados) pero, en el caso de las empresas, estas deben aceptar de una forma inteligente la IA y todos sus defectos. 

En su artículo, Lombardía describe en líneas generales los aspectos fundamentales en los que todos los directivos deben estar al día por lo que se refiere a las capacidades y dificultades de la IA. 

1. Consejos y comités

Un buen líder reconoce que sus conocimientos son limitados y se rodea de especialistas para paliar sus lagunas. Pero, cuando hablamos de IA, todos los miembros del consejo de administración deberían estar familiarizados con la tecnología. Esto no implica que todos tengan que ser expertos en la materia, pero, como mínimo, deberían tener un conocimiento de sus usos y riesgos. Es necesario constituir comités de especialistas en tecnología para asesorar a la empresa sobre la creación de valor y el desarrollo de nuevas experiencias y productos.  

2. La estrategia

La IA predice y analiza tendencias, identifica amenazas y oportunidades, revisa y evalúa nuevos modelos de negocio e incluso puede marcar la visión de futuro de una empresa. No es que la IA sea recomendable para desarrollar su estrategia, es que es esencial. 

3. Las operaciones y los procesos internos

La IA generativa simplifica, optimiza y agiliza los procesos. Para los no iniciados, puede utilizarse en proyectos para analizar la reducción de costes y la generación de ingresos. Si el proyecto piloto es un éxito, se puede incorporar a un número suficiente de departamentos o de personas (como en cadenas de producción o en la gestión de stock) para validar los resultados con vistas a que toda la empresa la adopte.  

4. Los clientes

El aprendizaje automático es un método consolidado que se usa en la atención al cliente. Se recopilan y analizan grandes cantidades de datos de forma instantánea para ofrecer productos y servicios personalizados que permitan ofrecer una mejor experiencia al cliente. No obstante, siempre hay que actuar con extremada precaución para garantizar la privacidad y evitar el riesgo de que se produzcan infracciones. En este sentido, es esencial que siempre haya personas a cargo de supervisar y vigilar.  

5. Gobernanza, política y ética

La IA se utiliza en el entorno empresarial para mejorar productos y servicios y, en definitiva, para mejorar la vida de las personas que los usan. Esto plantea varios dilemas éticos. La IA se basa en el uso de algoritmos que pueden incluir sesgos culturales o sociales que se traducen en decisiones injustas o discriminatorias. La intervención humana es fundamental para garantizar la supervisión, intervención, transparencia, trazabilidad y protección de los derechos. Nunca ha de olvidarse que el consejo de administración es el responsable en última instancia de todas las decisiones empresariales, y esto también incluye aquellas decisiones que genera la IA. 

6. La reducción del riesgo

Todos los sistemas de ciberseguridad deben disponer de unos sistemas de seguridad sólidos. Siempre ha de contarse con empresas acreditadas y certificadas para trabajar con servicios de terceros, y tanto los sistemas de cumplimiento internos como los externos han de incorporar controles que abarquen el ciclo de vida de las soluciones basadas en IA. Todos los aspectos, desde el diseño hasta la implementación, pasando por el acceso de los empleados y la presentación de informes, deben regirse por unos códigos de conducta pertinentes. 

7. Las auditorías

Es necesario incluir en la auditoría de la empresa todos los sistemas de IA, por limitado que pueda parecer su impacto empresarial. Además de su funcionalidad, también debe auditarse sistemáticamente la disponibilidad de acceso, la calidad de los datos y los casos de uso específicos. 

8. La gestión del talento

La automatización de los recursos humanos en general, y de la contratación en particular, sigue siendo un tema polémico. Sin embargo, la IA es una valiosa herramienta de contratación a la hora de identificar a los candidatos que tienen las habilidades y capacidades adecuadas. También se aplica cada vez más para determinar la formación continua y el desarrollo que necesitan los empleados. Según el Foro Económico Mundial, el uso de la IA en la gestión del talento transformará el mercado laboral y creará más puestos de trabajo de los que va a eliminar. 

9. Regulación y supervisión

Existe el temor de que la regulación necesaria para contener la IA se esté quedando rezagada respecto a esta, pero hay muchas iniciativas en marcha en todo el mundo para hacer frente a este dilema. España está marcando el camino con el Real Decreto 729/2023 por el que se aprobó el Estatuto de la Agencia Española de Supervisión de Inteligencia Artificial. Por su parte, EE. UU. está desarrollando nuevas normas de seguridad y protección en materia de IA, mientras que la Unión Europea ha llegado recientemente a un acuerdo histórico sobre la regulación de la IA, y organizaciones como el Banco Central Europeo y el Supervisor Europeo de Protección de Datos se están encargando de supervisar la normativa propuesta. 

Una aplicación ética 

No cabe duda de que la IA supone una serie de desafíos para las empresas de todos los tamaños. Pero, como sucedió cuando el ordenador sustituyó a la máquina de escribir en todas las oficinas, la IA estará presente en las empresas, independientemente de que nos guste o no. El reto para los directivos no es decidir si implantar la inteligencia artificial, sino cómo hacerlo de forma segura y ética. 

Todo el contenido está disponible bajo la licencia Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional.