¿Debemos adaptar nuestro estilo de comunicación al contexto?

Angela Merkel, Ana Botín y Rosalía son tres mujeres sobresalientes en sus respectivos campos. Comparando sus estilos de comunicación podemos aprender a adaptarnos a distintos contextos y públicos.

Mercedes Segura

Acaban de publicarse las memorias de Angela Merkel. La canciller alemana explica que, cuando se despidió de la política en 2021, con la tradicional ceremonia militar, escogió una canción de Nina Hagen, cantante punk de los 70. Fue un gran golpe de escena, ¡una líder de la sobriedad de Merkel acabando su carrera política con ‘Olvidaste el carrete de color’ (Du hast den Farbfilm vergessen) de Hagen! 

Sería como si, el día en que Ana Patricia Botín se jubile del Banco Santander sonara una canción de… ¿Rosalía? ¿Tendría sentido esto? ¿Generaría simpatía o rechazo en la opinión pública un gesto tan sorpresivo como el de Merkel? 

Las formas de expresarse de Merkel, Botín y Rosalía se adaptan a sus públicos, objetivos y roles

Pensé que podía ser un ejercicio interesante comparar los estilos de comunicación de estas dos grandes líderes femeninas de la política y los negocios, y contraponerlos a otra mujer líder en un entorno totalmente alejado, como Rosalía, reina absoluta de la música. Las formas de expresarse de estas tres mujeres se adaptan a sus públicos, objetivos y roles. Veamos cómo. 

Sobriedad, sofisticación y pasión

Angela Merkel y Ana Botín tienen, en principio, bastante en común. Ambas comparten la claridad al expresarse, no se andan con circunloquios, su estilo es directo. Merkel es científica de formación, para ella los datos son la base de sus mensajes, su tono es siempre mesurado y está basado en análisis y cifras. También Botín, como líder empresarial, emplea un estilo de comunicación claro y enfocado a resultados. Comparten además la capacidad de transmitir credibilidad y confianza, una hacia los jefes de Estado de otros países y hacia la población alemana y europea, la otra hacia inversores, empleados y clientes. En ambos casos targets muy amplios. Las dos son voces influyentes y respetadas, en el entorno político o el mundo corporativo. 

Sin embargo, visualmente hay algo que las diferencia a simple vista: Merkel es ante todo la sobriedad, con su corte de pelo bob fácil de peinar, apenas maquillada, zapatos cómodos, sin joyas, con pantalón recto y chaquetas sin solapas, transmite una sensación de mesura, de sencillez. Botín es más sofisticada, su peinado está siempre perfectamente compuesto, atenta al detalle en los accesorios (bolsos de marca, fulares de seda), viste formas más femeninas. Aunque sin excesos, va a la moda y su look es más cálido. Todo esto se refleja en sus estilos de comunicación. Botín se posiciona en temas como sostenibilidad o conciliación familiar (algunos analistas indican que en parte para diferenciarse de su padre, más reservado y formal), con lo cual muestra su lado más humano y cercano. Merkel, por el contrario, ha huido siempre de emociones intensas, nada demasiado personal, por ello en ocasiones se la ha percibido como distante.  

¿Y Rosalía? A priori la percibimos radicalmente opuesta ambas. Es una artista y se comunica desde la emoción y la creatividad, tanto con su música como en redes sociales. Su estilo visual es audaz, incluso provocador y su forma de expresarse es cercana, conecta mucho con sus seguidores. En sus mensajes hay siempre referencias visuales y verbales a su personalidad, a sus raíces, a su identidad cultural.  

La receta del éxito comunicativo

Todas ellas tienen cualidades como comunicadoras, y pueden darnos recetas ganadoras en función del contexto, la audiencia y los objetivos específicos. Si Merkel es la racionalidad y la estabilidad, Botín el profesionalismo con empatía, y Rosalía la creatividad y emoción ¿en qué ocasión y ante qué público debería un líder empresarial emplear cada uno de estos estilos? 

  • Sobrio y pragmático (estilo Merkel): en momentos en los que se necesita calma y estabilidad, como situaciones de crisis o cuando hay que comunicar una reestructuración. ¿Ante qué públicos? Audiencias conservadoras que prefieren la ausencia de emociones, como organismos gubernamentales o consejos de administración tradicionales. 
  • Orientado al liderazgo y empático (estilo Botin): para presentar un plan futuro, lanzar una nueva estrategia empresarial, promover cambios culturales internos o iniciativas de RSC, ante los empleados de la empresa, y en todas aquellas situaciones en las que el mensaje deba ser a la vez racional y emocional.  
  • Creativo y emotivo (estilo Rosalía): para hablar con los consumidores, especialmente en productos donde la conexión emocional sea clave, para captar la atención en redes sociales, donde se necesita cercanía y autenticidad. También ante equipos jóvenes o muy creativos, y en general siempre que se desee inspirar, entusiasmar, dar sentido de pertenencia.  

Un líder empresarial no puede limitarse a un solo estilo. Siempre partiendo de su personalidad, es clave que adapte su comunicación al contexto. Ellas mismas han sabido adaptar su estilo en situaciones que lo requerían.  

La capacidad para alternar estilos de comunicación demuestra inteligencia emocional y comunicativa

Rosalía cuando canta es pura emoción, ¿Cómo olvidar su interpretación de ‘Me quedo contigo’ de los Chunguitos en los Goya de 2019? Fue de piel de gallina. Esto no está reñido con que en sus entrevistas al promocionar un disco nuevo, sus explicaciones suenan profesionales y preparadas. Por ejemplo, cuando lanzó Motomami, un proyecto que fusionaba innovación sonora con mensajes culturales, ella lo explicó de forma muy precisa “esto no es solo un producto musical, sino una experiencia conceptual”. Cualquiera que la escuche ve que no es solo una artista emocional, sino también una estratega, similar a Botín cuando presenta su visión de futuro del Santander.  

También Merkel se adaptó en momentos clave. En un discurso en noviembre de 2019 ante el Bundestag habló sobre la libertad de expresión en un momento de especial tensión por el auge de los movimientos populistas en Alemania y en Europa. Fue especialmente emocional y muy categórica, tanto por sus palabras como por su gestualidad, más contundente que habitualmente, buscando transmitir un mensaje ético y no solo técnico, lo que la hizo más cercana. Pero sin duda su mayor golpe de efecto fue la canción de Nina Hagen en su despedida. Hagen es de la RDA, como ella, por lo que conectó emocionalmente con su pasado por una vez se “soltó la coleta” y mostró una imagen muy cercana. ¡Fue genial! 

Aunque seas un líder con una imagen seria, profesional, sobria, siempre se pueden encontrar oportunidades para diversificar tu comunicación y sorprender a tu público. La capacidad para alternar estilos de comunicación demuestra inteligencia emocional y comunicativa, esencial para conectar con diferentes audiencias y reforzar tu marca personal. 

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