Cómo el agradecimiento impulsa las relaciones en el lugar de trabajo

Fomentar relaciones estrechas con los compañeros de oficina es esencial para el éxito profesional. La gratitud recíproca es muy relevante, pero también importa el momento de mostrarla.

Namrata Goyal

Un colega tuyo ha dedicado las dos últimas horas a ayudarte en un proyecto difícil, incluso después de la jornada laboral. Te sientes muy agradecido con él. Ahora habéis ido a la cafería y estáis tomando algo de comida para llevar. Sacas la cartera y piensas en invitarle, pero dudas. En el fondo, sabes que ya habrá otra oportunidad en que serás tú quien pueda ayudarle en su trabajo el próximo trimestre. Pero ¿conviene esperar tanto? 

En el mundo de los negocios, en que hay tantos intereses en juego, es fácil quedar atrapado en nuestra labor diaria y objetivos. Sin embargo, el éxito en el puesto de trabajo no viene determinado exclusivamente por nuestras competencias y experiencia, sino también por nuestra habilidad por cultivar unas relaciones estrechas con nuestros colegas.  

La investigación en este campo demuestra que expresar gratitud es esencial para forjar unos vínculos sólidos en el puesto de trabajo. Con todo, estudios recientes han desvelado que el momento de expresar este agradecimiento puede tener profundas consecuencias en la confianza de estas relaciones. 

Estudios psicológicos indican que el sentido del deber de corresponder a la ayuda recibida se desvanece con el tiempo (Goyal et al., 2017, 2020, 2021). De hecho, somos menos proclives a agradecer la ayuda recibida cuando ya han transcurrido tres meses de haberla recibido. Por tanto, los gestos expresivos de gratitud, como invitar a un colega a comer o a tomar un café, que se produzcan en los tres meses siguientes a la ayuda pueden enviar un mensaje sutil pero muy potente sobre nuestra buena disposición para participar en intercambios recíprocos, y ello puede fomentar la confianza y mejorar las relaciones interpersonales. 

El momento escogido para mostrar agradecimiento puede tener importantes consecuencias en nuestras relaciones

Cuando alguien nos ofrece su ayuda, asume un riesgo, pues no sabe cuándo, cómo y si va a recibir nada a cambio. Realizar un gesto expresivo de agradecimiento tras recibir una ayuda recompensa este riesgo y reduce la incomodidad que puede suponer esforzarse en prestar apoyo a alguien, e induce sentimientos positivos entre quien proporciona la ayuda y quien se beneficia. 

¿Por qué el plazo mágico son tres meses? Según los estudios, expresar gratitud trascurridos más de tres meses a menudo no se asocia a aquella ayuda inicial y, por tanto, puede no tener el mismo impacto en la confianza de la relación (Goyal et al., 2017). Si queremos optimizar el impacto de nuestros gestos, debemos procurar realizarlos dentro de los tres meses siguientes a haber recibido la ayuda. 

Cómo potenciar la gratitud en el lugar de trabajo 

Para asegurar que tus expresiones de gratitud tienen el efecto deseado, existen cuatro estrategias te permiten sacar provecho del poder del agradecimiento en el lugar de trabajo: 

1. El tamaño no importa 

No te preocupes por si la dimensión de tu gesto se ajusta a la ayuda recibida. Preocúpate más bien de que sea una expresión significativa y oportuna de gratitud, independientemente de su coste. 

2. Concreta

La investigación ha demostrado que los gestos tangibles, como pagar una comida o invitar a un café, son más provechosos a la hora de compensar un favor y aumentan las probabilidades de recibir más en el futuro. 

3. Aprovecha el efecto “halo” 

Al expresar agradecimiento, generas impresiones positivas que pueden extenderse a otras áreas de tu vida personal y profesional. Aprovecha esta situación utilizando las expresiones de gratitud para impulsar tu reputación personal y profesional. 

4. Difunde la alegría

La reciprocidad es contagiosa. Recompensar rápidamente las acciones positivas con otras acciones positivas motiva a los demás a hacer lo mismo, y ello genera una cultura del agradecimiento en el lugar de trabajo. Devuelve los favores y verás como esta actitud se expande positivamente por toda tu organización. 

Un pequeño gesto, pero considerado y realizado dentro de los tres meses siguientes a haber recibido una ayuda, puede contribuir mucho a crear una cultura laboral positiva. Muéstrate agradecido la próxima vez que un colega te eche una mano y verás mejorar tus relaciones profesionales. 

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