Establecer expectativas: La herramienta de influencia corporativa de bajo coste
¿Puede un solo documento cambiar el comportamiento de miles de empresas? Los 'expectation documents' —declaraciones públicas emitidas por inversores globales— están transformando silenciosamente y a gran escala la gobernanza corporativa.
En marzo de 2024, el fondo soberano de Noruega, con 1,6 billones de dólares en activos, acaparó titulares al votar en contra de la reelección de los presidentes de los consejos de administración de las empresas que no cumplieron sus objetivos de diversidad de género. Lejos de ser un gesto simbólico, esta decisión señalaba una tendencia creciente entre los inversores internacionales: aprovechar su influencia financiera para promover cambios en la forma en que se gobiernan las empresas.
Inversores globales como BlackRock o el fondo soberano de Noruega tienen hoy una influencia considerable, pero los métodos tradicionales de activismo accionarial suponían batallas largas y costosas. Las luchas por delegación de voto (proxy fights), los enfrentamientos en los consejos o las campañas públicas son tácticas poco prácticas para grandes inversores con participaciones en miles de empresas. Se necesita una estrategia menos costosa en tiempo, más sutil y escalable, y eso llega con los expectation documents.
Estos documentos públicos permiten a los inversores expresar lo que esperan de todas las empresas en las que invierten, sin tener que interactuar directamente con cada una. El reto está en comprobar si un solo documento puede realmente influir en miles de empresas sin recurrir al enfrentamiento directo.
Un nuevo estudio de Ruth V. Aguilera (profesora visitante en Esade y profesora en la D’Amore-McKim School of Business), Vicente J. Bermejo (profesor adjunto en Esade), Javier Capapé (IE University) y Vicente Cuñat (The London School of Economics) sugiere que sí puede. El estudio se ha publicado en The Review of Corporate Finance Studies.
¿Qué son los expectation documents?
Los documentos de expectativas, generalmente conocidos como expectation documents, son exactamente lo que su nombre indica: declaraciones públicas emitidas por grandes inversores en las que se definen los estándares que esperan que cumplan las empresas. Suelen incluir recomendaciones y criterios sobre gobernanza corporativa, y fijan objetivos en cuestiones como la independencia del consejo, la protección de los accionistas minoritarios o la rendición de cuentas de los directivos.
Los documentos de expectatives influyen discretamente en las prácticas corporativas, sin necesidad de un activismo agresivo
No son algo totalmente nuevo. Larry Fink, presidente y director ejecutivo de BlackRock, lleva años enviando su propia versión: las cartas anuales dirigidas a los CEO. Y en 2012, el fondo soberano noruego, gestionado por Norges Bank Investment Management (NBIM), publicó un documento de expectativas sobre gobernanza. Este fondo es el mayor del mundo, con el 1,5 % de todas las acciones cotizadas. Dado su alcance global, establecer expectativas es un paso positivo, pero ¿ha tenido algún efecto? Hasta hace poco, había pocas investigaciones que evaluaran si estas declaraciones realmente influían en el comportamiento de las empresas.
Analizando los resultados de los expectation documents
El documento de expectativas de NBIM de 2012 ofreció al equipo investigador un experimento natural: podían comprobar si las empresas —y el propio fondo— modificaban su comportamiento en respuesta al mismo. En esa nota, el fondo instaba a las compañías a reforzar la supervisión de los consejos y a proteger a los accionistas minoritarios. Los investigadores siguieron la evolución de casi 9.000 empresas en todo el mundo y evaluaron sus reacciones.
Los resultados fueron llamativos. Muchas empresas mejoraron sus prácticas de gobernanza en línea con las expectativas de NBIM. Las compañías más pequeñas y con peor rendimiento financiero fueron especialmente receptivas, lo cual es positivo, ya que suelen ser las más difíciles de influir. El documento público de expectativas ayudó a cerrar una importante brecha de comunicación.
El propio fondo también ajustó su estrategia de inversión. Destinó más capital a las empresas con perfiles de gobernanza acordes con los objetivos del documento, incluso cuando eso suponía menores beneficios a corto plazo. El hecho de que el fondo estuviera dispuesto a priorizar la calidad de la gobernanza sobre el rendimiento financiero inmediato demostró un compromiso genuino con el cambio sistémico.
“Los documentos de expectativas proporcionan una herramienta de bajo coste para que los inversores universales promuevan una mejor gobernanza corporativa en los mercados”, afirma Vicente Bermejo, profesor del Master in International Management de Esade.
Impacto en los mercados globales
Los inversores universales —como los fondos de pensiones, los fondos soberanos y los gestores de fondos indexados—, entre ellos BlackRock, Vanguard o el Fondo de Inversión de Pensiones del Gobierno en Japón, son ejemplos de entidades que poseen participaciones en miles de empresas de decenas de países. En la economía global actual, estos inversores universales pueden, colectivamente, ejercer una influencia significativa sobre la gobernanza de las compañías.
Los documentos de expectativas pueden ser un canal para impulsar cambios globales en materia de gobernanza o políticas ESG
El éxito de los inversores ya no se mide solo en términos de rentabilidad. Los stakeholders esperan que los inversores institucionales actúen como una fuerza responsable que fomente un comportamiento corporativo consciente, no solo en materia de gobernanza, sino también en cuestiones medioambientales y sociales. El problema de los métodos tradicionales de compromiso es que no son escalables cuando se gestionan billones de dólares y decenas de miles de participaciones.
El estudio demuestra que los expectation documents ofrecen una solución pragmática. Permiten a los inversores difundir sus prioridades a toda su cartera, influyendo discretamente en el comportamiento empresarial sin gastar tiempo, dinero ni energía en activismo agresivo o demasiado mediático.
Limitaciones y nuevas tendencias
A pesar de todo, los expectation documents no son una panacea: su impacto no es universal. La respuesta de las empresas varía según factores como el tamaño, la salud financiera o el entorno legal y regulatorio del país de origen.
Aun así, los resultados son significativos. La disposición del NBIM a reorientar sus inversiones —incluso a costa de perder parte del rendimiento financiero— demuestra el poder de estos documentos como parte de una estrategia de inversión más amplia y a largo plazo, basada en la gestión responsable y el control del riesgo.
Desde aquel documento de gobernanza de 2012, NBIM ha publicado expectation documents sobre cambio climático y capital humano, en los que pide a las empresas que elaboren planes de transición creíbles e inviertan en el bienestar, la diversidad y el desarrollo del talento a largo plazo de sus empleados.
No están solos. El Institutional Investors Group on Climate Change (IIGCC) y Climate Action 100+ también han utilizado documentos similares para comunicar sus expectativas sobre cuestiones ESG, desde los objetivos de emisiones netas cero hasta la supervisión climática a nivel de consejo y las prácticas laborales no discriminatorias.
Hasta hace poco, BlackRock formaba parte de estas iniciativas. En su carta de 2020, su CEO, Larry Fink, escribió: “Estaremos cada vez más dispuestos a votar en contra de la dirección o de los miembros del consejo cuando las empresas no estén avanzando lo suficiente en la presentación de información sobre sostenibilidad o en las prácticas y planes empresariales que la sustentan”. Más recientemente, sin embargo, BlackRock se ha sumado a un movimiento más amplio entre las grandes gestoras de activos para reducir las iniciativas ESG ante la presión política conservadora en Estados Unidos.
Un futuro más responsable
A medida que los inversores globales buscan ejercer influencia más allá de los rendimientos financieros, los expectation documents se consolidan como una herramienta prometedora. Son públicos, escalables y actúan como un estímulo eficaz para propiciar el cambio en las empresas, especialmente para aquellas a las que de otro modo sería difícil influenciar. Poco a poco, las compañías van avanzando hacia una gobernanza más sólida y un comportamiento corporativo más responsable.
Como señalan los autores del estudio: “Dado su carácter universal, los expectation documents también pueden ser un canal para impulsar cambios globales en materia de gobernanza o de políticas ESG, especialmente aquellos que requieren cierta coordinación entre empresas”.
A medida que los stakeholders reclaman una mejor gobernanza, prácticas ESG más sólidas y una mayor transparencia, los expectation documents podrían convertirse en un elemento clave para dar forma al futuro de la gestión empresarial responsable.
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