Por qué el liderazgo LGBTQ+ podría estar impulsando el valor de las empresas

La visibilidad de los consejeros LGBTQ+ es relevante para impulsar la imagen de responsabilidad social de una organización, pero son las acciones más amplias de la empresa las que realmente importan.

Cuando el CEO de Apple, Tim Cook, anunció públicamente que es gay, no solo fue noticia: hizo historia. Aunque su declaración tuvo poco impacto en las finanzas de Apple, dio visibilidad al liderazgo LGBTQ+ en el mundo empresarial. La diversidad en los consejos de administración, en términos de una mayor inclusión de mujeres y personas racializadas, ya es un tema candente. Sin embargo, en lo que respecta a la representación LGBTQ+, la conversación todavía está en proceso, y muchos líderes siguen siendo invisibles. 

Un estudio reciente liderado por Ryan Federo, doctor por Esade, y Ruth Aguilera, profesora visitante en Esade, ofrece una nueva mirada a este ámbito poco explorado. Su investigación, publicada en Human Resource Management, analiza si tener miembros abiertamente LGBTQ+ en los consejos de administración de las empresas influye realmente en cómo se perciben esas compañías y en cómo rinden. Los autores analizaron un conjunto de datos único sobre empresas de EEUU con consejeros y consejeras LGBTQ+ públicamente conocidos, combinando información demográfica a nivel de consejo con métricas de valor empresarial y percepción de los grupos de interés. 

Las empresas con personas LGBTQ+ visibles en sus consejos tienden a superar a sus competidores en varias áreas clave

¿El resultado? La visibilidad importa. Los consejeros LGBTQ+ envían al mercado una señal de que la empresa es más socialmente responsable, lo que puede influir positivamente en su valor. Pero la realidad detrás de esa señal puede ser más compleja de lo que parece. 

Consejeros LGBTQ+ y rendimiento empresarial

La nueva investigación de Federo y Aguilera aporta un argumento sólido al creciente cuerpo de evidencia de que la diversidad en la alta dirección no solo importa desde el punto de vista de la equidad, sino también del negocio. El estudio muestra que las empresas con personas LGBTQ+ visibles en sus consejos tienden a superar a sus competidores en varias áreas clave

Los consejeros LGBTQ+, al igual que otros grupos infrarrepresentados, suelen tener una mayor sensibilidad hacia los intereses de los grupos de interés y la responsabilidad ética. Esa perspectiva ayuda a los consejos a supervisar mejor las decisiones empresariales y la estrategia a largo plazo. En resumen, la presencia LGBTQ+ en el consejo equivale a una gobernanza corporativa más sólida

También hay una correlación matizada con el rendimiento financiero. Tener consejerosLGBTQ+ no aumenta directamente los beneficios. Sin embargo, sí transmite una poderosa señal al mercado: esta es una empresa que valora la inclusión, la apertura y el progreso. Esa señal puede mejorar la reputación de la empresa, fortalecer las relaciones con los inversores y, en última instancia, aumentar su valor. En la práctica, es un buen ejercicio de marketing. 

Los equipos directivos diversos tienden a tomar decisiones más innovadoras y equilibradas

“Aunque la visibilidad de los consejeros LGBTQ+ no impulsa pilares ESG concretos, sí mejora la percepción del desempeño social corporativo (CSP, por sus siglas en inglés), y ese desempeño media la relación entre diversidad en el consejo y valor empresarial”, señalan los autores. 

Los beneficios van más allá de la percepción externa. Los equipos directivos diversos —ya sea por género, raza u orientación sexual— tienden a tomar decisiones más innovadoras y equilibradas. Los consejeros LGBTQ+ pueden tener mayor predisposición a pensar de forma poco convencional, a cuestionar el pensamiento grupal y a aportar nuevas perspectivas. Esto es importante en áreas como la gestión de riesgos, donde experiencias vitales diferentes pueden traducirse en mayor previsión y menos puntos ciegos. 

La investigación previa sobre diversidad en los consejos se ha centrado sobre todo en el género o la raza. Y aunque esos aspectos siguen siendo fundamentales, la representación LGBTQ+ a menudo se pasa por alto, en parte porque es menos visible o no se revela voluntariamente. Este estudio ayuda a cubrir ese vacío, al demostrar que la inclusión LGBTQ+ no es solo una cuestión de representación, sino que puede ser un activo estratégico. Como afirman Federo y Aguilera, “la visibilidad de los consejeros LGBTQ+ puede influir de manera significativa en la percepción de los grupos de interés y en los resultados de la empresa”. 

El reto de la gestión del talento

En un mundo en el que rara vez se revela la orientación sexual de los miembros de los consejos, se genera una paradoja: las empresas pueden beneficiarse reputacionalmente cuando se conocen identidades LGBTQ+, pero esas mismas identidades pueden permanecer ocultas debido al estigma persistente. Muchos profesionales LGBTQ+ siguen sintiendo la presión de mantenerse en el armario. Las empresas se enfrentan así al difícil equilibrio entre fomentar que sus empleados diversos “salgan del armario” y no presionarles para que revelen información personal y privada. 

También existe el riesgo del tokenismo. “Advertimos contra la inclusión superficial”, señalan los autores. Nombrar a un consejero LGBTQ+ únicamente para mejorar la imagen, sin darle una voz real o poder de influencia, puede perjudicar tanto su experiencia como la integridad de la empresa. Peor aún, puede ocultar problemas organizativos más profundos, ofreciendo la ilusión de progreso sin un cambio real. 

El mensaje de un directivo LGBTQ+ también es importante para el personal interno

Estos desafíos pueden convertirse en oportunidades. Las empresas que adoptan la inclusión LGBTQ+ de forma auténtica —fomentando culturas inclusivas, entornos de confianza y valorando perspectivas diversas— pueden obtener no solo capital reputacional, sino una auténtica ventaja estratégica. “Una mayor diversidad en los consejos permite comprender mejor las preocupaciones de los grupos de interés y mejora la calidad de las decisiones”, afirman Federo y Aguilera. 

En resumen, la representación LGBTQ+ no es solo una casilla que marcar. Es una oportunidad para que las empresas reconsideren quién merece un lugar en la mesa de decisión y qué puede aportar esa persona. 

El mensaje de un directivo LGBTQ+ también es importante para el personal interno, ya que contribuye a dar forma a la cultura del lugar de trabajo y las posibilidades de desarrollo profesional en la empresa. Vivienne Ming, una reconocida CEO y consejera transgénero, dijo en una entrevista: “Si una empresa no tiene diversidad en la alta dirección o en el consejo, las mujeres, las personas racializadas y LGBTQ+ pensarán: ¿para qué echar horas extra el fin de semana si no me va a servir de nada?” 

¿Tendremos consejos más inclusivos en el futuro?

Lo cierto es que la representación LGBTQ+ en los consejos de administración sigue siendo limitada. Pero hay señales de que la tendencia está cambiando, aunque lentamente. El mundo empresarial empieza a despertar ante el valor de la diversidad en los consejos, no solo como un imperativo moral, sino como una señal de liderazgo con visión de futuro. El estudio de Ferrero y Aguilera apunta a un reconocimiento creciente por parte de algunas empresas e inversores de que contar con consejeros LGBTQ+ visibles puede mejorar la percepción de responsabilidad corporativa y fortalecer las relaciones con los grupos de interés. Este cambio sutil puede contribuir a erosionar una invisibilidad de larga data. 

Las políticas y la cultura también desempeñan un papel importante. A medida que las empresas amplían sus definiciones de diversidad para incluir la orientación sexual y la identidad de género, la composición de los consejos se va volviendo más inclusiva. Al mismo tiempo, las nuevas generaciones de empleados y consumidores esperan que las empresas demuestren inclusión de forma transparente, no solo en su marketing, sino también en quién ocupa los puestos de mayor responsabilidad. 

La influencia positiva de los consejeros LGBTQ+

La diversidad no es solo una palabra de moda en el mundo empresarial actual: es una ventaja estratégica. La presencia de personas LGBTQ+ en los consejos no solo transmite una señal de inclusión, sino que influye en cómo los grupos de interés perciben la responsabilidad social de la empresa. Y esa percepción importa: puede mejorar la reputación, reforzar la confianza y, en última instancia, aumentar el valor empresarial

Los consejeros LGBTQ+ ayudan a que las empresas parezcan más responsables socialmente, lo cual puede aumentar su valor. Pero lo que realmente marca la diferencia es la responsabilidad social global de la compañía, no solo sus acciones específicas en materia ESG. 

Como parte de nuestro trabajo más amplio sobre diversidad, equidad e inclusión (DEI), en Do Better también hemos analizado cómo los recientes retrocesos en materia DEI están amenazando el progreso alcanzado. Garantizar que las voces LGBTQ+ no queden marginadas en este contexto será clave para construir organizaciones resilientes y representativas. 

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