Por Luis Pareras

La desigualdad económica se está convirtiendo, a pasos agigantados, en uno de los rasgos definidores de nuestro tiempo. Pocas personas pondrían en duda la afirmación de que las desigualdades, los derechos humanos y los negocios están íntimamente relacionados. Ciudadanos de todo el mundo están presionando cada vez más para que se introduzcan cambios positivos en nuestros sistemas económicos y financieros.

A diferencia de los inversores de capital riesgo tradicionales, que se centran exclusivamente en obtener beneficios económicos, los inversores en capital riesgo social creen que se puede tener éxito financiero a través del impacto social en el mundo. Este nuevo campo, la denominada inversión de impacto, según mis previsiones va a adquirir cada vez más protagonismo en el futuro. No solo estamos obligados a creer en la posibilidad de esta nueva visión, sino que todos debemos trabajar activamente para hacerla realidad.

Ciudadanos de todo el mundo están presionando cada vez más para que se introduzcan cambios positivos en nuestros sistemas económicos y financieros

Todos los actores tendremos que evolucionar. Un fondo tradicional de capital riesgo no ha de convertirse necesariamente en un fondo de impacto para contribuir a esta causa. En absoluto. Solo necesitamos aprender a medir el impacto social y a pensar también en los resultados sociales, y no solo en los resultados financieros. Es importante entender que ambos objetivos (los financieros y los sociales) pueden coexistir.

Si me permiten, no se trata evidentemente de obtener menos rentabilidad de nuestras inversiones, sino de captar más rentabilidad social en nuestras actividades inversoras (y medirla). La contrapartida de dinero por impacto social es falsa, porque no tiene por qué ser así necesariamente, sino que uno puede potenciar el otro.

Future of our planet
En el futuro, será inaceptable decidir en qué invertir sin tener en cuenta su impacto sobre las personas y el planeta (Foto: Chudakov/Getty Images)

En nuestro caso, Invivo Capital es un fondo de capital riesgo que invierte en ciencias de la vida. Probablemente la asistencia sanitaria es una de las áreas de inversión más relacionadas con el bienestar social. Todas las inversiones que realizamos tienen, naturalmente, una potencial rentabilidad de la inversión, pero también un retorno social que debería ser fácil de medir en términos de más años de calidad de vida de los ciudadanos, un mayor número de vidas salvadas, una mayor autonomía de los seres humanos, etc. Sin embargo, raramente medimos esta información y realmente no la comunicamos lo suficiente, pero ahora deberíamos empezar a hacerlo. Pienso que, en el futuro, todos los inversores de capital riesgo se dedicarán más a medir el impacto real de lo que hagamos. Y nosotros contribuimos realmente a hacer un mundo mejor.

En el futuro, todos los inversores de capital riesgo se dedicarán más a medir el impacto real de lo que hagamos

El mercado de la inversión de impacto ha experimentado un gran crecimiento en los últimos años, y cada vez más inversores buscan generar beneficios que no sean exclusivamente financieros. Debemos contribuir todos a hacer un mundo mejor invirtiendo en proyectos que puedan aportar un gran valor económico y que, al mismo tiempo, se comprometan a generar un impacto positivo en la sociedad, promoviendo acciones sociales, medioambientales y sostenibles. Este es el futuro que se avecina.

Así que, cuando conocí la iniciativa de Esade en este ámbito, pensé que era muy oportuna en los tiempos que corren y considerando las necesidades que existen en nuestra sociedad. Aunque pueda parecer un objetivo muy ambicioso, creo que no solo es posible, sino que es esencial para el progreso del mundo.

Considérese este breve texto como una llamada de atención. En el futuro, será sencillamente inaceptable decidir en qué invertir sin tener en cuenta su impacto sobre las personas y sobre el planeta. No pretendemos que todas las inversiones tengan que ser necesariamente inversiones de impacto, pero sí deseamos un mundo en que realizar inversiones sensatas será la forma normal de proceder. El mundo en que queremos vivir no llegará por casualidad, sino por la acción deliberada de unos pioneros que están determinados a cambiar las cosas. Así pues, felicidades, Esade, por esta iniciativa.

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