El lado oscuro de las redes sociales

¿Cuáles son los riesgos potenciales de las redes sociales?

Artículo basado en una investigación de Alexis Mavrommatis

Desde que Harvard lanzó en 2004 "TheFacebook", las redes sociales han ido creciendo en importancia en las vidas de miles de millones de usuarios de todo el mundo. Más de dos tercios de los adultos estadounidenses ya acceden a Facebook diariamente, y el 88 % de los jóvenes utilizan algún tipo de red social cada día.

Las redes sociales aportan, sin duda, numerosos beneficios a sus usuarios, pero su complejidad implica que puede haber muchos más aspectos que los que se ponen de manifiesto superficialmente. Un grupo creciente de investigaciones señala numerosos posibles "lados oscuros" de los que conviene ser conscientes.

En una investigación publicada en el European Management Journal, el profesor de Esade Alexis Mavrommatis, junto con Sean Sands y Carla Ferraro, de la Swinburne University of Technology (Australia) y Colin Campbell, de la San Diego School of Business (Estados Unidos), analizan de qué modo los usuarios reconocen estos riesgos y responden a ellos.

Categorizar los riesgos

En su análisis, los investigadores categorizaron las áreas de riesgo en los siguientes siete segmentos, relacionados con las actividades que se llevan a cabo en las distintas aplicaciones de las redes sociales, que tienden a ser similares en todas las plataformas y redes:

  1. Conversaciones: son el núcleo de la experiencia social de muchas plataformas, pero puede hacerse un mal uso de ellas mediante la difusión de consejos inapropiados, así como la actividad de trolls u otros ataques.
  2. Compartición de información: los enlaces y los contenidos pueden reenviarse tan fácilmente a un número exponencial de seguidores y amigos que, con frecuencia, se utilizan metáforas médicas de contagios para describir el fenómeno. Entre los riesgos, destacan la difusión deliberada o accidental de fake news, la difusión no consensuada de información privada y la exposición a contenidos molestos o no deseables.
  3. Presencia: la capacidad de ver cuándo los demás están conectados es fundamental para el flujo síncrono de la comunicación social, pero con frecuencia la configuración por defecto, unida a la ignorancia de los usuarios, permiten filtrar un exceso de información sin saberlo. Los riesgos de ello son desde facilitar a las marcas que puedan identificar nuestras debilidades y preferencias de una forma que jamás habríamos imaginado, hasta dar a conocer de forma accidental determinadas asociaciones e incluso nuestra ubicación física.
     
    Social media risks
    Las generaciones más jóvenes han de aprender a vivir con el hecho de que todos sus comentarios o fotos permanecen para siempre (Foto: Brenda Ceclec/Twenty20)
  4. Relaciones: puede afirmarse que las redes sociales han transformado y, en muchos casos, han mejorado nuestras relaciones interpersonales. Sin embargo, también han propiciado los riesgos del bullying, el acoso y el intercambio excesivo de información, que han tenido un coste incalculable para muchas personas.
  5. Reputación: los contenidos digitales son muy difíciles de eliminar de forma permanente. Los inmigrantes digitales –anteriores a la generación de los millennials– pueden sentirse aliviados porque sus errores de juventud se produjeron en un tiempo antes de que todo se etiquetara, se publicara en la red y se compartiera; ahora, las generaciones más jóvenes han de aprender a vivir con el hecho de que todos sus comentarios o fotos permanecen para siempre, y saber resurgir de unas relaciones desafortunadas para sus carreras futuras.
  6. Grupos: con la supresión de las barreras geográficas, proliferan en las redes sociales las comunidades de interés, que a menudo proporcionan seguridad y un apoyo positivo. Pero en la sociedad siempre ha habido grupos exclusivos y excluyentes y, además de la exclusión y la magnificación de las diferencias, los grupos privados pueden hacer extensivo a otros su comportamiento extremista y crear opinión.
  7. Identidad: muy relacionada con la presencia y la reputación, la capacidad de poder determinar y configurar nuestra presencia en las redes sociales tiene consecuencias a largo plazo sobre cómo nos vemos a nosotros mismos y a los demás, por no hablar de cómo nos ven también a nosotros las organizaciones impulsoras de las redes sociales y sus patrocinadores.

Cómo gestionar las redes sociales de un modo más seguro

Es evidente que el grado en que los usuarios son conscientes de estos riesgos o les preocupan varía mucho. Pese a ello, hay determinadas cosas que todos podemos hacer conscientemente para lograr que nuestra relación con las redes sociales sea psicológicamente más saludable.

Una opción es simplemente utilizar menos las redes sociales, y existen toda una serie de aplicaciones y tácticas que defienden la idea de una "desintoxicación digital" o de tener un tiempo de inactividad sin estar pendiente del teléfono.

Pero la mejor manera de gestionar el uso que hacemos de las redes es tener el control de nuestra interacción con ellas, que empieza entendiendo en qué consiste esta relación. Como diría Facebook, "es complicado". Ya en 2011, el teórico de los medios Douglas Rushkoff señalaba que, viendo que las redes sociales están financiadas con anuncios y que son gratuitas para el usuario, es evidente que nosotros no somos los clientes de ellas, sino el producto. Más recientemente, en The age of surveillance capitalism (2019), Shoshana Zuboff concreta esta idea y señala que nuestro comportamiento –de forma deliberada o por exceso– es realmente el activo monetizable en cuestión.

Delete Facebook
Contenido relacionado: ¿Y si queremos desaparecer de internet? Lo último sobre el derecho al olvido

La forma de recuperar el control pasa por controlar nuestro comportamiento. Mavrommatis y sus coautores señalan que lo primero que tenemos que hacer es tomar plena conciencia del efecto de "cámara de resonancia" en virtud del cual nuestros contenidos en la red se ven distorsionados y reforzados, puesto que la red nos sirve cada vez más de lo que queremos ver y en que ya creemos.

Los efectos sociales de este fenómeno que polariza las opiniones son muy peligrosos. Estas burbujas de información, si dejamos que actúen sobre nosotros, pueden impactar directamente en nuestra visión del mundo. Al igual que Zuboff, los investigadores también recomiendan tomar más consciencia del asunto y controlar más nuestra privacidad e identidad, para ser más conscientes de qué revelamos sobre quién somos y qué pensamos.

La mejor manera de gestionar el uso que hacemos de las redes es tener el control de nuestra interacción con ellas

El futuro del riesgo de las redes sociales

Al estudiar las percepciones de los usuarios sobre los riesgos de las redes sociales y qué estrategias pueden utilizar para superarlos, esta investigación forma parte de las evidencias crecientes que muestran el lado oscuro de estas herramientas. Una realidad social que ha impregnado nuestras vidas e influye en nuestras relaciones de una forma que sus creadores iniciales jamás habrían imaginado.

Los autores afirman que, aunque su investigación se limita a analizar una muestra estadounidense, existe disparidad de opinión entre los usuarios sobre los riesgos de las redes sociales. Y también reconocen que este ámbito es un objeto de estudio que va cambiando constantemente, con la aparición de nuevas redes que evolucionan continuamente.

Esta instantánea fue tomada antes de que la Covid-19 nos forzara a replantearnos nuestras relaciones con respecto a la información y a nosotros mismos. Sin embargo, las conclusiones invitan a reflexionar sobre cómo utilizamos las redes sociales y nos relacionamos con estas multinacionales, que parece que ya se han convertido en una parte inextricable de nuestras vidas.


Publicación original: Sands S, Campbell C, Ferraro C & Mavrommatis A. Seeing light in the dark: Investigating the dark side of social media and user response strategies, European Management Journal, 38(01), 45-53 (2020)

Todo el contenido está disponible bajo la licencia Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional.