Hero Image

Repensar la educación empresarial: De la eficiencia tecnocrática al florecimiento humano

Esade's Sant Cugat campus

Repensar la educación empresarial: De la eficiencia tecnocrática al florecimiento humano

Social 30 Abril 2026

Un nuevo paradigma en la educación empresarial jesuita busca reconciliar el crecimiento económico con la equidad social, formando líderes guiados por la competencia, la conciencia, la compasión y el compromiso.

Equipo Do Better

En un mundo marcado por un rápido crecimiento económico pero atravesado por profundas desigualdades, la educación empresarial jesuita propone una visión alternativa: el paradigma inspiracional. Este enfoque cuestiona el modelo tecnocrático dominante, que prioriza la eficiencia, el avance tecnológico y la acumulación de riqueza, a menudo en detrimento de la equidad social. Si bien el crecimiento sigue siendo esencial, este nuevo paradigma plantea una forma de desarrollo más inclusiva: una que garantice que los beneficios del progreso económico se distribuyan y que todas las personas tengan la oportunidad de prosperar.

Este cambio llega en un momento de crecientes desafíos globales, desde la degradación ambiental y la inestabilidad democrática hasta el aumento de la desigualdad y las migraciones forzadas. Como respuesta, los pensadores jesuitas —junto con recientes enseñanzas papales— sitúan la esperanza como motor de transformación. En el centro de esta visión está la idea de una “cultura del encuentro”, donde el diálogo y la colaboración permiten a personas y comunidades cocrear soluciones, fomentando un compromiso compartido con el bien común.

En el núcleo de este modelo educativo se encuentran cuatro pilares interconectados. El currículo promueve un enfoque humanista, integrando disciplinas como la ética, la sociología y la responsabilidad social corporativa junto con la formación técnica. En el aula se aplica la pedagogía ignaciana, que anima a los estudiantes a traducir el conocimiento en acción y a reflexionar críticamente sobre su liderazgo. El campus se convierte en un espacio de diálogo abierto y escucha mutua, mientras que la comunidad en sentido amplio —desde actores locales hasta la red global jesuita— refuerza el aprendizaje continuo y el impacto social.

En última instancia, el impacto de este paradigma se refleja en sus estudiantes. A lo largo de más de 80 escuelas de negocio jesuitas en todo el mundo, los graduados no solo se forman en competencias profesionales, sino también en un sentido más profundo de propósito. Se les prepara para ser conscientes de las realidades globales, compasivos con los demás y comprometidos con una acción responsable. Al redefinir qué significa liderar, la educación empresarial jesuita aspira a formar personas capaces de contribuir a un mundo más justo, inclusivo y sostenible.

Todo el contenido está disponible bajo la licencia Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional.