Del escenario a la estrategia: Lecciones de Taylor Swift sobre el futuro del marketing

¿Qué pueden aprender las marcas del éxito de Taylor Swift? Un relato coherente pero capaz de reinventarse, crear valor premium a partir de la abundancia, cultivar una comunidad comprometida... Estas son las claves de su poderoso modelo de marketing.

Equipo Do Better

The Life of a Showgirl parece ser muy lucrativa. El último álbum de Taylor Swift superó su propio récord de reproducciones en un solo día en Spotify. Y la primera semana vendió 1,2 millones de copias en vinilo en Estados Unidos, otro récord. Pero Swift es mucho más que una showgirl, y su nuevo álbum no es solo música, sino un elemento clave en una amplia estrategia de marketing con la propia Swift como marca. El conjunto da lugar a un ecosistema empresarial de enorme éxito. 

En un artículo en Forbes, David López-López, profesor de marketing y decano asociado del Full-Time MBA de Esade, destaca las lecciones que los responsables de marketing pueden aprender de la estrella estadounidense. 

El álbum como ecosistema de marca

Swift ha creado una identidad visual impactante para cada capítulo de su carrera. Esta vez, el vinilo del álbum es de un llamativo color naranja Portofino con purpurina, producido como edición limitada. Como estrategia de marketing, funciona. El tema naranja se utilizó en la portada del álbum, en los diseños del escenario y en las redes sociales, mientras millones de fans—conocidos como “Swifties”—celebraban el nuevo lanzamiento. Otras marcas también se sumaron: Dunkin’, FedEx y X convirtieron temporalmente su branding en tonos naranjas y brillantes para alinearse con el momento cultural de Swift. 

El valor a largo plazo no surge de lanzamientos aislados, sino de ecosistemas donde cada elemento amplifica al siguiente

El impacto más amplio de la marca Taylor Swift se percibe allí por donde pasa su gira. El crecimiento del PIB local en algunas ciudades de EEUU durante su Eras Tour superó el 1 %, reflejo del poder de gasto de los miles de fans que viajan para verla actuar. La gira generó más de 5.000 millones de dólares en gasto de consumo en EEUU en seis meses. Los proveedores de servicios de hostelería vieron dispararse la demanda, y también aumentó el consumo de contenido digital. Algunos alcaldes incluso declararon el “fin de semana de Taylor Swift” o el “día de Taylor Swift” para reconocer su extraordinario impacto económico. 

Este nivel de éxito no procede de un solo producto. Swift ha construido cuidadosamente un ecosistema de marca: una red interconectada de música, merchandising, eventos en directo y storytelling que refuerza su identidad en cada interacción. Las marcas tienen aquí un aprendizaje claro: el valor a largo plazo no procede de lanzamientos aislados, sino de ecosistemas donde cada elemento potencia al siguiente. 

El poder de la reinvención

“La consistencia genera confianza en una marca”, afirma López-López, “pero para seguir siendo relevante, la reinvención es clave”. Swift ha modificado su estilo musical con el paso del tiempo. Empezó como artista de country pop, pasó al folk e indie con Folklore y Evermore, y ahora ha regresado a un pop enérgico que recuerda a 1989. Esta capacidad de renovación—sin perder autenticidad—garantiza que sus seguidores sigan siendo leales y permanezcan comprometidos. 

Del mismo modo, artistas de larga trayectoria como Madonna han mantenido su relevancia cultural gracias a una reinvención constante. La clave es la evolución, no la ruptura: Swift y Madonna adaptan su imagen y su música al momento sin dejar de mantener el relato central que los fans reconocen. Esto no solo funciona en la industria musical. Los líderes empresariales pueden aplicar el mismo principio: conservar la esencia de la marca mientras evolucionan su expresión para satisfacer un mercado cambiante. 

Escasez en la era de la abundancia

En un mundo donde las plataformas de streaming nos conectan con la música en cualquier momento, Swift ha recuperado el concepto de escasez. The Life of a Showgirl se lanzó en múltiples variantes de vinilo y ediciones digitales limitadas. Esto ha convertido el álbum en un producto de coleccionista en una economía digital. Las ventas récord demuestran que la estrategia funciona. 

A los consumidores les encanta la exclusividad. Pero los fans de Swift no solo consumen, sino que también coleccionan. Para las empresas, esto demuestra que se puede crear valor premium incluso en mercados saturados. Tiradas limitadas, ediciones personalizadas o accesos exclusivos pueden elevar la percepción de una marca y profundizar el apego emocional, especialmente entre los consumidores más jóvenes, que valoran tanto la experiencia y la identidad como la utilidad. 

El fandom como canal de marketing

Quizá el activo de marketing más poderoso de Swift sea su comunidad online. Sus fans no solo la siguen, sino que también participan en su estrategia. Ella fomenta este comportamiento mediante pistas crípticas, cuentas atrás y “Easter eggs” antes de cada lanzamiento. Este modelo de marketing participativo genera miles de millones de impresiones orgánicas, convirtiendo a su comunidad en una de las redes de medios más eficientes del mundo. 

Las marcas de referencia construyen experiencias que hacen que la gente quiera pertenecer

Como explica López-López, la comunidad de Swift “genera un alcance y un nivel de interacción muy superiores a los de cualquier campaña de pago”. No se trata de publicidad tradicional de arriba abajo, sino de un cambio hacia un marketing impulsado por la comunidad, donde la audiencia se convierte en una extensión del equipo de marca. Para las organizaciones, hay mucho que ganar cultivando comunidades activas. Una marca transparente que fomente la participación y promueva valores compartidos puede transformar clientes en defensores de la marca. 

Alianzas intersectoriales y expansión de la audiencia

Al promocionar The Life of a Showgirl, Swift amplió su audiencia de una forma inesperada: anunciando el álbum no en una plataforma musical, sino durante New Heights, el pódcast deportivo presentado por el jugador de la NFL Travis Kelce y su hermano. Al revelar el nuevo lanzamiento ante un grupo de aficionados al deporte, llegó a un nuevo segmento demográfico de potenciales fans. 

El hecho de que Dunkin’ y otras marcas adoptaran su paleta de color naranja demuestra que el impulso que Swift genera invita a colaboraciones con sectores completamente distintos. Los líderes de marca de cualquier empresa deberían mirar más allá de su audiencia habitual: las alianzas estratégicas fuera del sector principal pueden abrir puertas a nuevas audiencias y conversaciones. 

Controla tu relato

El control que Swift ejerce sobre su marca es un rasgo definitorio de su éxito. Tras regrabar sus primeros álbumes para recuperar la propiedad de su música, se convirtió en una de las pocas artistas globales que poseen totalmente su producción creativa y comercial. Esto le permite decidir cómo, dónde y cuándo se utiliza su música. Controla los precios, el diseño de los productos y los mensajes. 

Controlar el relato no es exclusivo de los artistas. Las empresas que quieran tener mayor control sobre su marca pueden tomar medidas para proteger la propiedad intelectual, los datos y el storytelling de la marca. Esto aporta una ventaja estratégica a largo plazo, reduce la dependencia de intermediarios y refuerza la credibilidad ante los consumidores, algo fundamental en un mundo donde la autenticidad y la transparencia tienen un alto valor. 

El manual de marketing

El marketing de la marca Swift no es infalible. No todos los fans desean recibir pistas o mensajes ocultos que descifrar (puede resultar agotador). Además, el esfuerzo para gestionar múltiples formatos y ediciones exclusivas añade complejidad operativa. Pero, en conjunto, esta estrategia consigue mantener la emoción y la inversión emocional de los fans. 

Las recompensas son indiscutibles: cifras de streaming descomunales, ventas físicas récord y una influencia cultural con la que la mayoría de organizaciones solo pueden soñar. Su modelo de negocio —una mezcla de emoción, comunidad y control— es una guía para la estrategia de marca moderna. 

Los líderes de marketing pueden aprender de The Life of a Showgirl. Captar y mantener la atención de la audiencia en un mundo fragmentado y acelerado se logra creando significado y pertenencia, la visibilidad por sí sola no basta. Como concluye López-López: “Las marcas que prosperan no serán las que más ruido hagan, sino las que construyan experiencias que hagan que la gente quiera pertenecer”. 

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