Celebrando el Día del Refugiado: Un viaje de esperanza y crecimiento

La formación a personas refugiadas no solo proporciona las habilidades necesarias para reconstruir su vida profesional. También les devuelve la confianza y el apoyo emocional para conseguirlo.

Manolo Garbayo

Hoy, 20 de junio, en el Día del Refugiado, Do Better me ha invitado a compartir un artículo que refleje nuestra experiencia y que resuene con la emotividad y la esperanza que este día simboliza. Esta jornada es una oportunidad para reflexionar y concienciar sobre la situación de millones de personas obligadas a abandonar sus hogares debido a conflictos, persecuciones y violaciones de derechos humanos. Es un día para recordar que cada número representa una vida y una historia que merece nuestro apoyo. En este contexto, la educación y la capacitación profesional son herramientas cruciales para mejorar las vidas de los refugiados y facilitar su integración en las comunidades de acogida. 

Como colaborador externo y profesor en Esade Law School, tengo la oportunidad de trabajar con refugiadas en la universidad al impartir asignaturas optativas que utilizan la metodología de Aprendizaje y Servicio. Esta metodología permite a los estudiantes liderar proyectos con un impacto positivo en nuestra comunidad. Además, soy cofundador de Win-Win Connection, una consultoría de impacto social sin ánimo de lucro que busca crear colaboraciones significativas entre empresas, universidades, gobiernos y ONGs aprovechando el potencial y las fortalezas de cada sector para generar un impacto social escalable. 

Día Mundial del Refugiado
Contenido relacionado — Reconstruyendo carreras: Profesionales que desafían la etiqueta de refugiada 

Contribuir a esta causa durante los últimos años ha sido un proceso de aprendizaje y una experiencia transformadora para mí. Con más de 20 años a mis espaldas gestionando empresas y proyectos, mi papel es proporcionar oportunidades a los estudiantes para liderar proyectos sociales como si fueran proyectos empresariales, y crear puentes entre universidades, empresas, gobiernos y ONGs en iniciativas que beneficien a todos los actores. Esta experiencia diversifica la oferta académica de nuestra universidad y ayuda a nuestros estudiantes a aplicar su conocimiento académico a una buena causa, fomentando su crecimiento en competencias y experiencia profesional. 

El valor de esta colaboración también se refleja en las empresas que enriquecen sus proyectos de responsabilidad social corporativa y desarrollan profesionalmente a sus empleados voluntarios. Ambas instituciones, universidad y empresa, practican su cultura y valores, creando sinergias exponenciales. Además, la alineación con los objetivos sociales de ONGs y gobiernos locales aporta soluciones complementarias a sus programas de integración y forja alianzas valiosas con universidades de prestigio y grandes empresas. 

El profundo impacto de la formación

Hemos recorrido una parte del camino, pero al inicio de estas experiencias sociales surgió una pregunta existencial: ¿Aportamos valor real? ¿Somos realmente capaces de ayudar en el proceso de integración y desarrollo profesional de las participantes? 

Permítanme que Neda —nombre ficticio— responda a esta pregunta. Neda es una amiga del colegio de mi mujer que se convirtió en refugiada de la noche a la mañana, incapaz de regresar a su país de origen debido al ascenso de un régimen opresivo en los 80. Gracias a su inteligencia, esfuerzo y a las becas que recibió de personas generosas, logró completar su educación secundaria en Barcelona. Sobresalió académicamente en el campo de la ingeniería electrónica y la tecnología en universidades de Estados Unidos. Desempeñó un papel principal en la integración de tecnología avanzada en los mercados financieros y la digitalización de la bolsa de valores de Chicago, contribuyendo a su expansión global. Neda se retiró a los 40 años gracias a los frutos de su trabajo, y hoy disfruta pasando temporadas en Barcelona, cenando con su amiga en el lugar donde todo cambió.

No subestimen el impacto de proporcionar esperanza y apoyo en momentos de desesperación

Al inicio del proyecto, durante la sobremesa de una cena en casa, compartí con Neda mis dudas sobre la utilidad real de lo que hacemos. Esta fue su respuesta: "Manolo, durante años viví con incertidumbre y miedo, sin un lugar seguro al que llamar hogar. Una mentora me extendió una mano y me brindó esperanza, permitiéndome levantarme, establecer mis metas y luchar por ellas. Lo que ustedes hacen va más allá de la educación o el empleo; ofrecen una oportunidad de renacimiento, de soñar con un futuro mejor. No subestimen el impacto de proporcionar esperanza y apoyo en momentos de desesperación. Esa puerta que se abre es una oportunidad de cambiar vidas y un regalo invaluable".

Hoy contamos con numerosos testimonios que respaldan el éxito de nuestras iniciativas. Testimonios de estudiantes, coaches de empresas, trabajadores sociales y participantes. La clave del éxito radica en la reciprocidad. Tenemos estudiantes formados como creadores de contenido y líderes que dinamizan equipos, empleados de empresas formados como coaches que enriquecen las sesiones con su experiencia profesional y de vida, y participantes de 30 nacionalidades que aportan vivencias extraordinarias, compartiendo diferentes culturas y valores con un propósito común: crecer como personas y profesionales.

Un camino de doble sentido

En este espacio que Esade proporciona, todos somos alumnos y maestros, y juntos emprendemos un viaje de autodescubrimiento a través de un aprendizaje digital, dinámico, interactivo y divertido. Durante varios días, compartimos pasión, conocimiento, experiencia profesional y personal, coraje, curiosidad y generosidad. Este intercambio fortalece las habilidades técnicas de las participantes y persigue dos objetivos principales: aumentar la confianza y seguridad en sí mismas, y crear una red profesional que brinde oportunidades laborales.

La clave del éxito radica en la reciprocidad

Hasta la fecha, nuestras iniciativas han involucrado a estudiantes de Derecho, Business Administration y Global Politics en 2022, 2023 y 2024. Estos estudiantes han liderado proyectos colaborando con empresas tecnológicas en varios cursos de capacitación. Nuestros talleres cuentan con casi 100 profesionales/coaches y en septiembre de este año estimamos haber formado a más de 140 participantes, obteniendo resultados prometedores:

  • 26% de las participantes consiguieron un empleo cualificado por primera vez desde su llegada al país anfitrión dentro de los 45 días posteriores a la formación.
  • 55% obtuvieron empleo en los primeros 6 meses. 
  • 31% continúan sus estudios empleando plataformas digitales gratuitas. 
  • 100% repetirían la experiencia. 

Estas cifras reflejan el poder transformador de la educación y la colaboración, y la dirección positiva de nuestras iniciativas. Cada participante no solo adquiere habilidades técnicas, sino que también gana confianza y construye una red de apoyo crucial para su integración y éxito a largo plazo.

En nuestros proyectos, hemos tenido el privilegio de trabajar con una diversidad de participantes, cada una con historias y experiencias únicas. Entre ellas se encuentran refugiadas de lugares como Venezuela, Ucrania, Kurdistán, Mali, Perú, Siria, Guinea Bissau y Afganistán. Estas mujeres, con cualificaciones profesionales muy diversas, han encontrado nuevas oportunidades y un retorno valioso gracias a su participación. Refugiadas con educación universitaria y experiencia profesional en campos como la educación, la biotecnología, la economía, la abogacía, la gestión de compras y la ingeniería han logrado reintegrarse al mercado laboral español. Mujeres como Inna, Lina, Daniela, y Fadile ahora trabajan en roles que van desde la administración de facturación back-office en empresas de retail de alimentación, contabilidad en fundaciones, análisis de datos en empresas tecnológicas y el servicio al cliente en líneas aéreas.

Asimismo, participantes con formación menos especializada, pero con un gran deseo de mejorar sus vidas, también han encontrado el éxito. Mujeres como Lucia, una ama de casa de Colombia; Layla, una cuidadora de Honduras; y Awa, una dependienta de Gambia, han superado las barreras del mercado laboral y mejorado sus condiciones de trabajo. La diversidad de estas historias destaca cómo nuestro proyecto ofrece un valor significativo a todas las participantes, independientemente de sus antecedentes y cualificaciones.

Colaboraciones decisivas

Nuestras iniciativas son un testimonio del poder de la colaboración. Trabajar juntos, compartir recursos y conocimientos, y apoyarse mutuamente han sido principios fundamentales que han guiado nuestros pasos desde el principio. La colaboración de Esade con HP, ACNUR/UNHCR, otras grandes empresas, gobiernos locales, fundaciones y ONGs ha sido crucial para conseguir resultados. Cada organización aporta su experiencia y recursos únicos, creando un enfoque holístico y efectivo para abordar los desafíos que enfrentan las mujeres refugiadas. La comunidad juega un papel vital en el éxito de estos proyectos. La participación de estudiantes, profesionales y trabajadores sociales crea una red de apoyo esencial para el desarrollo de estas iniciativas. Esta red no solo proporciona apoyo práctico y emocional, sino que también fomenta un sentido de pertenencia y comunidad entre las participantes. 

La educación puede transformar vidas ofreciendo no solo habilidades técnicas, sino también esperanza y un camino hacia un futuro mejor

Miramos al futuro. El fruto del trabajo de nuestros estudiantes en Esade y de todas las personas que desarrollan estos proyectos es uno de los compromisos del Foro Mundial de los Refugiados de UNHCR/ACNUR en 2023 y 2024. Lo hecho hasta ahora es solo el comienzo. Tenemos grandes planes para el futuro y estamos comprometidos a expandirnos y mejorar continuamente para llegar a más mujeres refugiadas y proporcionarles las herramientas que necesitan para tener éxito. Nuestro objetivo es seguir construyendo sobre una base de reciprocidad y colaboración, creando oportunidades sostenibles y significativas.

En este día, recordamos la importancia de trabajar con personas refugiadas para brindar apoyo y oportunidades. Nuestras iniciativas muestran cómo la colaboración y la educación pueden transformar vidas, ofreciendo no solo habilidades técnicas sino también esperanza y un camino hacia un futuro mejor. A través de la educación, empoderamos a las personas refugiadas, dándoles las herramientas necesarias para reconstruir sus vidas y contribuir a sus comunidades de acogida. El impacto de nuestros proyectos es significativo y duradero. No solo cambia la vida de las participantes, sino que también enriquece a todos los que trabajamos en su desarrollo y fortalece a las comunidades, creando una sociedad más inclusiva y solidaria.

En este Día del Refugiado, celebramos historias de éxito y renovamos nuestro compromiso de trabajar juntos. Juntos podemos construir un mundo donde todos tengamos la oportunidad de crecer y prosperar. En nombre de todas las participantes, alumnos y miembros de los equipos colaboradores, gracias a Esade por el apoyo continuo y la oportunidad de compartir esta historia.

Todo el contenido está disponible bajo la licencia Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional.